Una de Bogoljubov para todos…

Ahí tenemos al orondo Efim Dmitriyevich Bogoljubov (Kiev 1889-1952), uno de los mejores jugadores de la historia del ajedrez que si no fue campeón mundial fue por la época estelar que le tocó vivir a la sombra de una camada de jugadores impresionantes. Ganó el torneo de Moscú de 1925 donde nada menos jugaban Emanuel LaskerJosé Raúl CapablancaFrank Marshall,Carlos TorreSavielly TartakowerRichard RétiFranz GrünfeldAkiba Rubinstein y Rudolf Spielmann. Ese elenco por sí solo llena páginas de oro del ajedrez moderno. Y allí estaba el orondo Bogo. El sabía de su juego, cuando estaba en forma era intratable, y como sabía valorar a sus rivales se permitiía fanfarronear incluso con los que sabía que le ganarían. Decçia que el mismo tenía ventaja en cualquier match porque era el único que no tendría que verselas con Boguljubov,

Este blog empezó con Alekhine, frito en su butaca delante dle tablero. Y fue la gran bestia negra de Bogoljubov disputándole dos mundiales que perdió.

Bogo, originario de Kiev, estaba destinado al principio de su vida a ser cura ortodoxo. Sus padres  eran pequeño burgueses. Alekhine era oficial del Zar y descendiente de una familia de la nobleza.

Eran amigos desde que se conocieron con ocasi´pon de un torneo en Alemania ! en la cárcel!.

“Golpeado y encarcelado en Alemania, Alekhine jugaba a ciegas en la celda con Bogóljubov hasta que, durante un paseo, fue castigado con aislamiento por intentar ligar con la hija del guardián. No se sabe por qué –quizá por su fama como ajedrecista-, logró que un tribunal alemán le declarase inútil total. Liberado, y tras una larga gira por Europa, volvió a Rusia. Se enteró de la muerte de sus padres y se fue a la guerra con Cruz Roja. Herido de gravedad, pasó un mes inmóvil, jugando de nuevo a ciegas en el hospital”.

Parece que Bogol tenía respecto a Alekhine algo de complejo que se traducía en falta de concentración en los juegos que disputaron. Sin embargo dejó para la historia grandes partidas. En su humor tosco, recuerda que fue el último jugador en ganar al Gran Maestro Tarrach que falleció a los pocos días; esa partida enterró a SiegfredTarrasch  (otro tapado que nunca pudo conm Lasker) dijo el bruto de Bogol.

Entre las anécdotas de Bogoljubov, quizá la más sorprendente sea que protagonizó un cambio de colores de piezas en una partida amistosa, en la que él llevaba blancas y que transcurrió de la siguiente manera:  1. e4  e6 2. d4  d5  3. Cc3  dxe4  4. Cxe4  Cd7  5. Cf3  Cgf6  6. Ceg5  Ae7  7. Cxf7  Rxf7.  8. Cg5+  En esta posición la jugadora que conducía las piezas blancas se dispuso a abandonar, al comprobar que perdía la torre después de: 8. …, Rg8 , 9. Cxe6 gana la dama y la partida) 9. Cxc7 y la torre de a8 cae. Sin embargo, Bogoljubov le propuso cambiar colores y ella aceptó. Tres jugadas después, las negras, conducidas por la diestra mano del maestro dieron mate a las blancas. Averigüese como.

Para los pacientes y aficionados dejo esta partida entre Bogoljubov- Alekhine descrita que una de las mejores partidas jugadas ; el propio Alekhine diría que es una de las mejores 3 que jugó en su vida,

1.e2 e4. Cf6 La primera en la frente

Empezaremos por la apertura. Hace unos meses tuve el placer de participar en un torneo popular de ajedrez en Zaragoza. Unas simultáneas donde un tipo aparentemente como tú va pasando por los tableros jugando rápidamente sin despeinarse. Para un aficionado de infantería, o quizás mejor de caballería, como yo, alargar la agonía es una de las vanas esperanzas porque las diferencias con un  Maestro son evidentes. En la partida pronto me metí en un jardín que se convirtió en bosque en el que iba oscureciendo enfilando un desfiladero donde al fondo esperaba el abismo, antesala del túnel de la muerte y el degolladero.  El Maestro iba atornillando su presión sobre mi posición con la dexteridad de un paciente torturador. Era como viajar con Ryan Air y el piloto amenazando con saltar en pleno vuelo con su paracaídas si no comprábamos, a Lucy, la azafata, todas las cocacolas y plastisandviches de su carrito-bar.  Yo las compraba, pero luego el piloto, yihadista irlandés, quería que le cantase el himno de Irlanda y así sucesivamente. Al final de la partida intenté justificar mi último movimiento que inmediatamente había dejado a mi Reina sin escapatoria y me obligó a una retirada sin más miramientos porque no era cosa de hacer perder más el tiempo al amable señor. El Maestro, ante mis excusas baratas me dice: no!, si el problema no es esta jugada, el problema fundamental es que te has equivocado en la primera jugada, EL PRIMER MOVIMIENTO, la defensa a su apertura.Esta es la secuencia:

  1. e2 e4.  Cf6

Me gustan los nombres, si apuesto a los caballos será sobre todo por el nombre del caballo, fijaos en una lista de apuestas de carrera y veréis seguro nombre ganadores y perdedores. Así que mi plan debía haber sido el de la llamada defensa Alekhine, Maestro dixit. Pero yo hice otra cosa, he calculado que aunque hay millones de posibilidades a lo largo de una partida al iniciar una partida con negras (con blancas igual) yo tenía 20 posibilidades, y vaya me equivoqué y vale perdí, pero la importancia del DURANTE es esencial y encima se  aprende algo y se conoce gente. Por ejemplo, Alekhine; sí un sujeto curioso, miradlo en la foto:

Menuda siesta, después de la comida ¿no?…!Pues no! Esta muerto. Jaque mate, game over. En un hotel de Estoril, su muerte estuvo envuelta en la polémica pero desde hace unos años no se especula más, apareció la autopsia certificando la muerte a causa de un infarto.

“Aleksandr Alekhine ha pasado a la historia del ajedrez como un gran artista creador de lienzos ajedrecistas dignos de memoria. En el transcurso de unas cuatro décadas ofreció al mundo obras llenas de ideas audaces, de originalidad y de vasta fantasía.”

Esa es la menos de las admiraciones de su biógrafo Kotov, y eso que todos sus biógrafos coinciden en que en su vida privada era un hombre de un carácter realmente imposible: ególatra, iracundo, prepotente, soberbio, alcohólico. Alekhine llevó una vida cosmopolita, visitó muchos países y hablaba ruso, francés, alemán e inglés. Encarcelado en Odesa en 1919, atravesó 3 guerras, cuatro matrimonios todos con mujeres bastante mayores que el (una baronesa rusa, una viuda de general ruso, una periodista Suiza y una viuda estadounidense 16 años mayor que él, superjugadora de ajedrez y millonaria). Se  inventó un doctorado por la Sorbona, se vendió dicen a los nazis durante la ocupación e incluso jugó contra un equipo catalán durante la República Española.

Es un hecho fascinante que una persona con semejante carácter inestable fuera un prodigio teórico del ajedrez mientras que su gran antagonista, el cubano Capablanca mucho más estable no destacaba tanto por su arsenal teórico, sino por su  virtuosismo barroco caribeño de prodigiosa imaginación. Alekhine le ganó el título mundial pero le negó la revancha. Malo.

Lo siento Alekhine, no seguí tu plan que da nombre a tu maravillosa defensa Alekkhine contra el ataque de los 4 peones, para los entendidos dejo este video de Zircom en que nos ilustra una continuación habitual de esa apertura y defensa.

Una apertura y una muerte más o menos anunciada. Y así comienza este blog zeppelín, embarcado en un martes y trece, con luna llena y otras por ver desde la ventanilla. Empezar o no empezar…¡empecemos!