Quemando el último cartucho…

Preámbulo: opinión sobre el falso conflicto nacional-nacionalista hispano-argentino:

Y hoy vuelvo a Botswana, el caso que nos ocupa; la lesión real de calibre niteimaginas con un retroceso impactante; ese caso  que visto desde el punto de vista del elefante es bastante díficil; el periodismo de colmillo retorcido ya empieza a hacer sangre azul reduciendo al Rey de las Españas en un energúmeno indiferenciado, Te rompes la cadera y encima los tiburones oliendo sangre fresca, majestad. De campechano del campo a elefantíaco de la selva, en un par de twitters que es lo que durarán de aquí en adelante constituciones, monarquías y otras bagatelas.Ya solo nos queda Benedicto XVI toreando en la Maestranza y ya lo hemos visto todo, en plan Zaragoza-se-salva- este año…

Un Rey por definición es un esclavo en estos tiempos de su cargo (sin un poder -poder sólo jarrón representativo, influyente jarrón representativo, prerrogativas y Nada llevadero creo para una tercera edad; y ahora con los disparos, el diosparadero.

Juancar, has elegido bien y mal. Bien, porque visitas un paraíso donde la cadena trófica está en su máxima expresión; a los machos alfa les tira la cosa selvática.Juancar sabías como se dice Presidente (la máxima figura del Estado en la República de Botswana): Tautona; en setswana, Tau designa al León y ese tona  denota un aumentativo..así Tautona, sería el León Mas grande: El Presidente, el puto amo Juancar. Tú. Has elegido bien, estás en un paraíso y sigues siendo el reeyyyyyy. Los elefantes que os dejan matar a precio forman parte no creas de un programa de control de la población de elefantes; animal que tantos problemas causa a muchas personas en Botswana donde la concentración de los mismos es desde hace un tiempo (con la prohibición de la caza masiva, protegiéndose en lo posible de los furtivos que diezmaban la población para alegría de los malvados japoneses que hasta sus sellos personalizados marcarán nivel si son de marfil africano) un grave problema. Eso no es lo peor en un  país donde se caza todo tipo animales, como España a saber bajo que condiciones, precios y arreglos de montería.

Que sepas, que ese país que no te ha acogido y que no te ha preocupado, es una democracia antes que la tuya, de un tamaño similar y con una población que no llega a dos millones de habitantes diezmada en los humanos más que en elefantes por el virus HIV. Ojalá vuelvas con otra mirada que no sea la de esa mirilla telescópica y en vez de un blanco fácil, te conformes con mirar, respetar ese paisaje. Aqu´ñi como la peña corre más que sus piernas ya hablan de abdicación, exilio y todas esas cosas fílmicas asociadas a la realeza no querida por su pueblo.Dejemoslo, abuelo, te has pasado del Soberano al Veterano y hay  cognacs que ya no se pueden tomar: ¡Cazar elefantes JuanCAr!, ¡¡¡qué ocurrencias con las mesas de ping-pong que hacen ahora!!!.. Te llevas al nieto y venga pingpong, sano, barato, irreprochable. La monarquía esta quemando el último cartucho y tenía  que ser en ese paraíso republicano.

He buscado los periódicos de cabecera de la época en que viví allí;: Mmegi,Guardian, The Voice…Nada, ni rastro del Rey de España, ni se han enterado, ni probablemente les importe. La prensa de Botswana era un regalo permanente con esas noticias cotidianas que de reales eran surrealistas. Sin ir más lejos hoy la noticia no era esa, a menudo reportan en als noticias deportivas la pérdida de algun miembro de jugadores que iban a jugar un  partido y se los comió un león, mordió un cocodrilo y cosas maravillosas así..Otro tema recurrente era la percepción que tienen ellos sobre sí mismos, Botswana se visualizaría con un burro chocando con un ferrari, elefante chocando con un rey…tradición y modernidad, avances en lo económico y miedoa la apertura en las costumbres.

De las noticias del dia de hoy destaco dos, no por machistas menos jugosas; veamos:

Dlamini el polígamo de Mmadinare

Vive con sus dos esposas de Zimbabwe en una granja en Phokoje, que se encuentra entre Selebi-Phikwe y Mmadinare.  Unos  800 metros de la casa principal donde vive la esposa principal, hay  una casa más pequeña perteneciente a la esposa más joven.

Dhlamini de 60 años de edad, nacido en Botswana, de  padres de Zimbabwe, considera que la poligamia  una práctica normal que sólo es poco frecuente en Botswana porque los hombres de Botswana no tiene lo que hay que tener para proveer a sus esposas

(Que bonico El Tipo y sus  Declaraciones)

“Mi  padre tenía cuatro esposas. Botsuanos solian casarse con muchas esposas. Yo soy un motswana que disfruta de todo el derecho aquí”, dijo.

 Estuvo casado con una mujer motswana. “Las mujeres de Botswana son perezosas y molestas. Son buenas para esquilmar el patrimonio  familiar. Botswana gape ba dingalo ga o kake wa ba pataganya”, dijo. Vamos bien, maño.

La esposa principal tiene  32 años de edad, mientras que la secundaria tiene  29 años de edad. Cuando el periodista estaba  con la mujer mayor y el marido, la esposa más joven trajo a Dhlamini los alimentos antes de retirarse a su casa. “La persona que estaba aquí con la bandeja de la comida es su esposa más joven”, dijo Mma Dhlamini  la mayor.

La esposa principal explicó cómo se relacionan pacíficamente y disfrutan de su mutua compañía. Hizo hincapié en que está bien compartir un  marido.

“Estamos bien con nuestro Dhlamini. Él tiene una buena programación para nosotras. Se queda en mi casa durante dos días, luego se va a la de la esposa más joven otros dos días y sí. Estamos  bien con él “, dice la esposa principal. Durante la visita del periodista , Dhlamini había ido a la casa principal para comprobar el progreso de las reformas que están haciendo.

La esposa más joven le llevaba la comida a la casa principal, porque ese día la sede del marido era la casa pequeña.

La mayor  dijo que esto era indicativo de una buena relación. “A veces, incluso visito a la esposa más joven por la noche para  charlar. Ya me avisó antes de casarnos que quería  casarse con más mujeres”, dijo el figura, y agregó que ella piensa que su marido ya no iba a tomar otra esposa habida cuenta de su edad.

“Yo no era parte de las negociaciones cuando se casó con la esposa más joven, pero visité  su pueblo natal, como es tradición”, dijo. Relató que en los viejos tiempos, las esposas de un hombre vivían bajo el mismo techo. Eso es imposible en la actualidad, ya que cada mujer tiene que tener su propia propiedad, dijo.

Gape Basadi ga ba Tshwane-yo mongwe o kgona go nna setshwakga yo mongwe un siame”, dijo. La gran finca en la  que viven está dividida en potreros. Una parte se reserva para la cría de ganado, mientras que la  otra la dedican al cultivo.

También hay un huerto con más de 30 árboles. Los días de las dos mujeres comienza con el bombeo de agua de un pozo en la finca para regar los árboles. “Una esposa motswana nunca hará eso. Pero vale la pena hacerlo porque queremos que esta granja a sea la envidia de mucha gente”, dijo la mujer mayor.

Dhlamini consulta a sus esposas  las cuestiones de la familia y les  permite aportar ideas. que gran corazón “Ellas también son libres de presentar cualquier idea que puedan tener. Me quedaré con las dos a condición de que se comporten bien”, dijo Dhlamini sin pestañear

La familia perdió la propiedad y el techo de la casa principal, a resultas de una tormenta que arrasó la zona hace cuatro meses. Se les asignaron grandes tiendas de campaña y se les ayudó con una canasta de alimentos de emergencia tras el día de la catástrofe.

Desde entonces, sobreviven por  las dádivas de simpatizantes. Algunas empresas locales y particulares han hecho donaciones en forma de materiales de construcción. Parte de la casa está siendo cubierta.

Hago un llamamiento para la asistencia de público en general, las empresas y personas de negocios. Mis hijos han estado durmiendo fuera desde la tormenta y  son vulnerables a ataques de serpientes. Hemos matado  muchas en torno a las tiendas de campaña “, agregó

Dhlamini solia  vender productos de artesanía en el cruce de Mmadinare. Pero  ha vuelto a  su granja, porque el negocio ya no generaba buenos ingresos.

“Tengo buenos planes y estrategias para resucitar mi negocio, pero necesito el dinero. Ruego a las personas compasivas para que me ayuden”, suplicó.

Dijo que fue formado  la elaboración de artesanías en Zimbabwe y está interesado en impartir los conocimientos necesarios para Botswana.

Él dijo que él ha descubierto que Botswana no están interesados en el trabajo manual como medio de supervivencia.

 

Un marido celoso (que se deja fotografiar) dramático plan para atrapar a una “mujer infiel” le trajo  algo más de lo que esperaba cuando acabó en un calabozo para pasar la noche..

El marido furioso que se identificó con el periódico The Voice sólo como Pedro entró  por la fuerza en su propia casa en Mogoditshane rompiendo  la puerta de entrada la madrugada del sábado después de viajar desde Maun, donde vive.

Cuando no encontró a nadie en el dormitorio, hirviendo de ira, el marido furioso derribó la puerta del baño y encontró a su esposa e hijos  acurrucados ya que lo confundieron con un ladrón.

Pedro, que estuvo acompañado por dos de sus compañeros continuó acusando a su esposa de engaño, mientras que recorría frenéticamente toda la casa  en busca de pruebas .

“Sé que alguien ha estado durmiendo aquí. Su ropa se ha lavado incluso aquí “, gritó Pedro mientras hurgaba en la canasta de lavado y recuperaba unos calzoncillos bóxer y y exigió saber quién era su dueño.

Sin embargo, la mujer visiblemente alterada negó con vehemencia haberle hecho trampas  insistió en que los calzoncillos  pertenecían a un amigo de la familia que los había visitado.

“Entonces, ¿qué está haciendo su coche en el patio a esta hora de la noche?” Le preguntó Pedro. Se refería a  un Toyota Camry de color beige que se encontraba estacionado en frente de la casa.

La mujer avergonzada explicó que el coche tuvo un problema mecánico en una de las visitas de su amiga y que había estado allí durante semanas a la espera de ser arreglado.

La explicación sin embargo, parecía alimentar la ira del marido desconfiado como él así que procedió a romper las ventanillas  y los focos del Toyota  antes de llamar a su dueño para hacerle saber acerca de los daños. El propietario informó a la policía que detuvo a Pedro Mogoditshane por la noche y lo dejó en libertad al día siguiente.”

Y mañana en ABC

Babar Borbón

La news: La estabilidad económica de España suma una nueva preocupación, una vez se ha conocido que el Rey ha pasado parte de una de las peores semanas de España cazando elefantes en Bostwana, lo que ha desencadenado un aluvión de críticas en las redes sociales en pleno 14 de abril, aniversario de la proclamación de la segunda República española en Eibar.El Rey sufrió durante su estancia en el país africano la ruptura de su cadera en tres partes, lo que le ha provocado una operación quirúrgica este sábado en Madrid. Coincide además que su nieto mayor, de 13 años, está ingresado en el mismo momento tras haber sufrido un accidente también de caza.

Cazar elefantes paqué, a tu edad, paqué? Con la que está cayendo, paqué. Pabernos matao, JuanCar.

Acaso no crees en los elefantes?. Yo creo más en los elefantes que en los infantes, y es que en la Casa Real española se disparatea por doquier.

Los tuiter venían hoy graciosos aniversario republicano:”Borbones, entregad las armas y rendíos”, “Esa cadera, anuncia la Tercera”, “Elefantes africanos, son republicanos”, “Los borbones en quiebra si se establece el copago sanitario”.

Y me ha venido a la mente Babar ese elefantito monarquico que se escapa de Palacio para adentrarse en la selva, ese eres tú, rey.

Estaba ansioso por ver el reflejo en la prensa de Botswana, el periódico de más tirada nacional Mmegi , en su versión electrónica todavía no se ha hecho eco de la noticia y mejor casi que no se haga: En los dos años en que viví en ese paraíso lo español no estaba muy en boga, porque nos veían como cazadores humanos por tener disecado un Negro , “El Negro”, en el Museu Darder de Banyoles, tema sobre el que ya he escrito aquí.

Las noticias del día mas bien daban cuenta del apagón de luz en la Unidad de Cuidados Intensivos del mejor hospital de la capital (Marina Hospital) o la muerte del presidente de Malawi, Bingu Wa Mutharika. Quería saber donde ha sido la cacería. Es cierto qeu la superpoblación de elefantes es un problema para muchos  poblados de Botswana y para la propia especie. Existen métodos de control, y la caza selectiva bajo unos estrictos parámetros es una práctica deseable; con control y si es posible con beneficios “legales” evitando el furtivismo que diezmaba el pasado la población en pos de los codiciados colmillos; Botswana es el paraiso del marfil.

George Bush también probó las bondades de la caza en Botswana , a el le iban más las melenas, y los americanos puesto en peligro la población de leones; al punto que cuando ya no quedaban especímenes machos, los servicios de taxidermia ofrecían colocar extensiones a leones jóvenes para causar luego mayor impresión a las visitas como trofeos colgados de las paredes de casas respetabilisimas de Texas, Ohio y Conneticut. Clinton tuvo su safari particular en Botswana, pero sin cazar, fue allí donde se llevço alñ hotel Mowana, en Kasane a su becaria que luego se hizo famosa Lewinsky.

Se habla de una horquilla de 30.000-60.000 Euros por la excursioncita real más disparar a un elefante. A la vez he leído que hay publicidad en España de sicarios que por 20.000 Euros te liquidan en nuestro suelo patrio con limpieza, tan ricamente. JuanCar, por tus ancestros no leas esto, no te estoy dando ideas eh.

Y mientras en San Sebastian de los no Reyes se izó hoy la bandera republicana.

Y la Reina mientras se ha ido de caza..sorry a su caza, a Grecia.

En conmemoración al día y por azar a la vez, he visto la magnética película de DE TU VENTANA A LA MÍA, de la realizadora aragonesa Paula Ortiz, cuyo tema de Pachi García Alis me ha gustado mucho:

Feliz Navidad, súbditos

Llega la Navidad y los días de Nochebuena toca mensajes de jefes de Estado y similares. Aunque hay muy poca variedad en la escenografía podría ser divertido un mensaje navideño en lengua khoi san, bosquimanos de botswana:

No sé si el mensaje de hoy del Rey de España, ante la situación de crisis puede alcanzar el nivel del siguiente discurso de Winston Churchill

24 de diciembre 1941,  Washington, D.C.

 Poco después del ataque japonés a Pearl Harbor, 7 de diciembre de 1941, Churchill fue a Washington con sus Jefes de Estado Mayor para reunirse con el presidente Roosevelt y los jefes militares estadounidenses y coordinar los planes para la derrota del enemigo común. En la Nochebuena Churchill se dirigió al mundo desde la Casa Blanca en el acto de  de iluminación del árbol de Navidad.

 “Paso  esta celebración  y fiesta lejos de mi país, lejos de mi familia, sin embargo, no  se puede decir en verdad  que me sienta lejos de casa. Ya se trate por los lazos de sangre por vía materna, o las amistades que hemos desarrollado aquí durante muchos años de vida activa, o el sentimiento dominante de camaradería en la causa común de grandes pueblos que hablan la misma lengua , que se arrodillan en los mismos altares y, en gran medida , persiguen  los mismos ideales, no puedo sentirme un extraño aquí en el centro y en la cumbre de los Estados Unidos. Siento un sentido de unidad y de asociación fraternal que, sumada a la benevolencia de vuestra acogida, convencerme de que tengo el derecho a sentarme en  su hogar y compartir sus alegrías de Navidad.

Esta es una extraña noche de Navidad. Casi todo el mundo está inmerso en una lucha a muerte, y, con las armas más terribles que la ciencia pueda diseñar, avanzan unas naciones contra otras. Maligno sería para nosotros este tiempo de Navidad si no estuviéramos  seguros de que ni la codicia por la riqueza o  la tierra de cualquier otro pueblo, ni ambición vulgar, ni el deseo morboso por la ganancia material a expensas de los demás, nos ha llevado al campo de batalla. Aquí, en medio de la guerra, furiosa y rugiente sobre todas las tierras y mares, arrastrándose más cerca de nuestros corazones y hogares, aquí, en medio de todo el tumulto, esta noche tenemos la paz del espíritu en la casas y en  todos los corazones generosos. Por eso, podemos dejar de lado esta noche, al menos, los cuidados y peligros que nos acechan, y hacer a los niños una  noche de la felicidad en un mundo de tormenta. Aquí, entonces, por una sola noche, cada casa en todo el mundo angloparlante  debe ser hoy una isla brillantemente iluminada de felicidad y paz.

Deje que los niños tengan su noche de diversión y risas. Que los regalos de papa Noel deleiten sus juegos. Compartamos los adultos con ellos al máximo sus placeres antes de que nos entreguemos de nuevo a la dura tarea que tenemos por delante, resueltos en que, por nuestro sacrificio y audacia, los mismos niños no serán despojados de su herencia o  vean su derecho negado a vivir en un mundo libre y digno.

 Y así, en la misericordia de Dios, les deseo una feliz Navidad

En España hemos ido mejorando el temita; en 1966, nuestro adorado dictad

or penetraba en nuestros hogares así:

y de tanto orgullo y satisfacción hemos pasado a restarle importancia e incluso jugar con ello, como este mensaje navideño de Juan Carlos un poquito tuneado:

Y deseandoos feliz navidad me despido con este villancico combativo, de los mineros ingleses en tiempos de Margaret Thatcher recogido en la película “Billy Elliot”:

ELTON JOHN

“Merry Christmas Maggie Thatcher”

(Music by Elton John, Lyrics by Lee Hall)

Can you hear it in the distance

Can you sense it far away

Is it old Rudolph the reindeer

Is it Santa on his sleigh

It’s heading up to Easington

It’s coming down the Tyne

Oh it’s bloddy Maggie Thatcher

And Michael Heseltine

[Chorus:]

So merry Christmas Maggie Thatcher

May God’s love be with you

We all sing together in one breath

Merry Christmas Maggie Thatcher

We all celebrate today

‘Cause it’s one day closer to your death

They’ve come to raid your stockings

And to steal your Christmas pud

But don’t be too downhearted

It’s all for your own good

The economic infrastructure

Must be swept away

To make way for call centres

And lower rates of pay

[Chorus]

And they’ve brought their fascist boot boys

And they’ve brought the boys in blue

And the whole Trade Union Congress

Will be at the party too

And they’ll all hold hands together

All standing in a line

‘Cause they’re privatising Santa

This merry Christmas time

[Chorus 2x]

Oh my darling, oh my darling, oh my darling Heseltine

You’re a tosser, you’re a tosser

And you’re just a Tory Swine2

Luz de estrellas en la sabana

 

Era una noche fría (Oom Schalk Lourens, dijo), las estrellas brillaban con ese tipo helado de luz que se ve en la hierba mojada algunas mañanas, cuando te olvidas de que es invierno, y te levantas temprano, por error. El viento era como una niña sollozando su historia de traición a las estrellas.  Jan Ockerse y yo habíamos  ido a Derdepoort en burrocarro. Volvíamos  de noche. Y Jan Ockerse me habló de una carretera que rodeaba el pie de un promontorio que sería un atajo de regreso a Drogevlei. Total que así fue que estábamos sentados en un claro en la sabana, cerca del  fuego, a la espera de la mañana. Entonces, podríamos  preguntar a un cafre* por un atajo de regreso a los pies del promontorio.

“Pero yo sé que era el camino correcto”, insistió Jan Ockerse, lanzando otra brazada de leña en el fuego.

“Entonces debe haber sido culpa del promontorio que no estaba en su sitio, le contesté, ” o del  burrocarro. A menos que usted también quiera  que yo me crea que estoy en este momento sentado en el porche de mi casa.

La luz de las llamas bailaban con frialdad en los radios de una rueda del carro, y me alegra pensar que Jan Ockerse tiene que padecer la misma sensación de frío que yo.

“Vaya nochecita guay”, dijo Jan Ockerse, ” me siento fatal y tengo hambre”.

 Esto me puso contento. Había empezado a temer que encima él estaba disfrutando. “¿Sabes lo alto que están las estrellas?” Jan me preguntó a continuación.

“No,  desde de aquí no”, dije, “pero lo calculé una vez, cuando  tenía un lápiz. Sin embargo entonces estaba en la meseta. Pero desde donde nos encontramos  ahora, en las tierras bajas, las estrellas están más lejos. Se puede ver también que se ven más pequeñas. “

“Sí, así lo creo”, respondió Jan Ockerse “, pero un maestro me dijo una cosa diferente en el bar en  Zeerust. Me dijo que los astrónomos calculan la distancia a una estrella  por el número de años que les lleva encontrarla en sus telescopios. Este maestro de escuela mojó su dedo en el aguardiente y trazó un montón de dibujos y cosas en la barra del  bar, para mostrarme como lo hacían. Pero una parte de sus dibujos siempre se secaban difuminándose  en el mostrador antes de  haber terminado de hacer la otra parte con su  dedo.

Dijo que era el peor de ese tipo brandy seco. Sin embargo, no terminó  sus explicaciones, porque la camarera se acercó y limpió todo con un trapo. Entonces el maestro de escuela me dijo que me fuera con él y podría usar la pizarra en el aula. Sin embargo, la camarera no nos permitió sacar nuestras copas al bar privado, y el maestro de escuela desistió  casi a continuación.

“Él parece ser uno de esa nueva clase de maestro de escuela”, le dije, del tipo que  enseña a los niños que la Tierra gira alrededor del Sol. Me sorprende que no lo echaran”.

“Sí, sí”, respondió Jan Ockerse, “lo hicieron”.

Me alegra saber eso también.

Parecía que había un pozo de agua cerca de donde estábamos en la estacada. Un par de chacales comenzó a aullar lastimeramente. Jan Ockerse se levantó de un salto y apiló más leña sobre el fuego.

“No me gustan los ruidos de los animales salvajes”, dijo.

“Son sólo  chacales, Jan,” le dije.

“Lo sé”, respondió,  yo estaba pensando en nuestros burros. No quiero  que nuestros burros se amedrenten.

De repente, un gruñido profundo nos llegó de desde la oscuridad de los matorrales.

Y no sonó un rugido especialmente triste. Entonces, Jan Ockerse se puso a  trabajar muy rápido con la madera.

“Tal vez será aún mejor si hacemos dos fuegos, y nos echamos a su vera, “Jan Ockerse dijo,” los burros sentirán menos miedo si ven que usted y yo estamos a salvo. Ya sabe cómo funciona la mente de un burro “.

La luz del fuego brillaba tenuemente sobre los esqueletos de los altos árboles que las hormigas blancas habían comido, y pronto tuvimos dos fuegos en marcha. En el momento en que el segundo rugido  profundo llegó a nosotros, yo había hecho un fuego aún mayor que Jan Ockerse, para el bien de los burros…

Después se hizo el silencio de nuevo. Se oía sólo la agitación del viento en las ramas espinosas  y el susurro  de las cosas que se oyen en la sabana por la noche

Jan Ockerse yacía de espaldas y puso sus manos debajo de su cabeza, y una vez  posó la mirada en las estrellas.

“He escuchado que estas estrellas son mundos como el nuestro”, dijo, “y que tienen gente que viven en ellas, incluso.”

“No creo que serían buenas tierras  para el crecimiento del maíz, sin embargo, respondí,” parecen tierras altas como la de Sneeuberge, en Ciudad del Cabo. Pero supongo que sería un buen terreno para los caballos y el ganado. Ese es el problema con estos distritos de baja altitud, como el Marico y Waterberg : hay demasiadas plagas para los caballos y mucha mosca tsetsé aquí. “

“Y  mariposas”, dijo Jan Ockerse   adormiladamente, “ con  alas de oro “.

También me quedé dormido poco después. Y cuando me desperté otra vez las fogatas estaban casi apagadas. Me levanté y eché  más leña.

Me tomó bastante tiempo para despertar a Jan Ockerse debido a que mi calzado no era el adecuado y los tacones eran blandos. Finalmente se incorporó y se frotó los ojos, y dijo, por supuesto, que él había estado despierto toda la noche… Estaba tan seguro  de que no se había dormido, dijo,  porque había estado imaginando  todo el tiempo que  estaba persiguiendo  moscardones por  entre las estrellas.

“Y podría haberlas  atrapado  también”, añadió, “sólo una cosa extraña  me pasó, cuando estaba saltando de una estrella a otra. Era como si alguien me estuviera pateando…. “

Jan Ockerse me miró de forma sospechosa.

Así que le dije que era fácil pensar que había estado soñando. Cuando los fuegos fueron avivados con madera  Jan Ockerse, de nuevo dijo que era una noche guay, y una vez más comenzó a hablar sobre  las estrellas.

“¿Qué piensas que hacen en el mar los marineros, Schalk”, dijo, “si no saben el camino y no hay otras embarcaciones  alrededor  para preguntar? “

Tienen todo escrito en un pedazo de papel con un montón de rojo y azul en él “, le contesté,” y hay líneas negras que muestran la ruta  de Ciudad del Cabo a Santa Elena. Y las cifras dirán  la cantidad de millas  que faltarían si el barco  se hunde. Fui a Santa Elena durante la Guerra Boer. Puedes vivir en un barco como en una carreta de bueyes. Sólo, que un barco no es tan cómodo, por supuesto.

“He oído, en algún lugar, que los marineros se guían por las estrellas” Jan Ockerse dijo: “Me pregunto qué quiere decir  la gente con esto. “

Se quedó en silencio durante un rato, mirando  las estrellas y pensando.

“Recuerdo una noche cuando yo estaba en el porche de Annie Steyn y le hablé  de las estrellas”, dijo Jan Ockerse, a continuación. “Yo iba a transhumar  con el ganado al Limpopo por la sequía. Le dije a Annie que iba a estar fuera hasta que llegaran las lluvias, y  le dije que todas las noches, cuando estuviera ausente, tenía que mirar a una cierta estrella y pensara  en mí. Yo le mostré qué estrella era.

Esas tres estrellas de allí,  que están muy juntas en una línea recta.

Ella me tenía que recordar por la estrella del medio, le dije. Pero Annie me explicó que  Willem Mostert, que había salido con el ganado a la Provincia de Limpopo aproximadamente una semana antes, ya había elegido la estrella del medio para ella  recordarlo. Así que le dije, está bien, la estrella más alta de las tres servirá.

Sin embargo, Annie dijo que ésa ya le  pertenecía a Stoffel Brink.  Al final  acepté que me podría recordar por la estrella de abajo, y Annie estaba todavía  diciendome que iba a mirar a la inferior de esas tres estrellas cada noche y así pensaría  en mí, cuando su padre, que parecía haber estado escuchando detrás de la puerta, llegó al porche y le dijo: ‘¿ Y qué pasa con las noches nubladas? “en lo que él suponía  una pregunta astuta”.

“¿Qué pasó entonces?”, le pregunté a Jan Ockerse.

“Annie estaba muy molesta, respondió, “le dijo a su padre que siempre estaba echando a perder las cosas. Ella le dijo que no era realmente gracioso, especialmente al ser yo  el tercer joven a quien  había repetido  la misma cosa. Ella dijo que no importa cuán locatis  un joven pueda ser, pero que  eso no le daba derecho a su padre a hacer bromas.

Fue bueno escuchar la forma en que Annie sacó la cara por mí. De todos modos, lo que siguió fue una larga historia. Fui al encuentro  de Willem Mostert y Brink Stoffel  a través del Limpopo y  permanecimos  juntos durante varios meses. Y debe haber sido algo inusual para un forastero ver a tres hombres jóvenes sentados alrededor de la hoguera del campamento, todas las noches, mirando a las estrellas. Hicimos amistad y, al cabo del tiempo, cuando llegaron las lluvias los tres regresamos de nuevo al Marico. Y me di cuenta, entonces, que el padre de Annie  tenía razón. Acerca de la noches nubladas, quiero decir. Porque comprendí que era precisamente esta clase de noche que Annie se había fugado  a Johannesburgo con un jornalero  que iba a buscar trabajo  en las minas. “

Jan Ockerse suspiró y volvió a sus pensamientos.

Pero con todo, el tiempo que habíamos pasado entre hablar y dormir, la mayor parte de la noche se había escabullido. Mantuvimos un solo fuego encendido,  y ahora  Jan Ockerse y yo nos turnábamos para echar más  madera.

Hace mucho frío justo antes del amanecer, y ambos estábamos temblando.

“De todos modos,” dijo Jan Ockerse después de un tiempo, “ahora sabes por qué estoy interesado en las estrellas. Yo era un muchacho  cuando esto sucedió. Y se lo he contado a   muy pocas personas. A unas diecisiete personas, diría yo. Los otros no querrían escuchar. Pero siempre, en una noche clara, cuando veo  esas tres estrellas brillantes en fila, miro durante un rato largo la estrella más baja, y  me parece que hay algo simpático acerca de la forma en que brilla. Parece que es mi estrella, y su luz es diferente a la luz de las otras estrellas. . . y tú sabes  Schalk, Annie Steyn tenía esos labios rojos. Y ese pelo largo y suave, Schalk. Y allí estaba esa sonrisa suya. “

Luego las estrellas palidecieron y empezamos a reunir a pertrechar los burros y nos dispusimos a partir. Y me pregunté qué  hubiera pensado Annie Steyn , si hubiera sabido que durante todos esos años había este hombre, mirando a las estrellas por la noche cuando  el cielo estaba despejado, y soñando con sus labios y su cabello y su sonrisa. Pero tan pronto como me  espabilaba, yo sabía la respuesta  también. Por supuesto, Annie Steyn no  podría pensar nada de Jan Ockerse. Nada en absoluto. Y, sin duda, Annie Steyn tenía razón.

Pero era extraño pensar que habíamos pasado una noche entera  hablando de las estrellas. Y yo no sabía, hasta entonces, que era todo a causa de una historia de amor de hace mucho tiempo.

Subimos al carro y   fuimos a la búsqueda del camino a casa.

“Yo sé que  el maestro de escuela en la barra de Zeerust estaba  totalmente equivocado…” Jan Ockerse dijo, por último, “cuando trató de explicar a qué distancia están las estrellas. La estrella de debajo de esas  tres estrellas – ¡ah, se  acaba desvanecer! – está muy cerca de mí. Sí, está muy cerca. “

*cafre. (Del port. cáfer[e], y este del ár. clás. kāfir, pagano). 1. adj. Habitante de la antigua colonia inglesa de Cafrería, en Sudáfrica.

Traducción propia del cuento: Starlight  on the Veld, del libro “Mafeking Road and other stories” por Herman Charles Bosman

Y un extra para Annie Steyn:

Picture yourself in a boat on a river
With tangerine trees and marmalade skies
Somebody calls you, you answer quite slowly
A girl with kaleidoscope eyes
Cellophane flowers of yellow and green
Towering over your head
Look for the girl with the sun in her eyes
And she’s gone
Lucy in the sky with diamonds
Lucy in the sky with diamonds
Lucy in the sky with diamonds
Follow her down to a bridge by a fountain
Where rocking horse people eat marshmellow pies
Everyone smiles as you drift past the flowers
That grow so incredibly high
Newpaper taxis appear on the shore
Waiting to take you away
Climb in the back with your head in the clouds
And you’re gone
Lucy in the sky with diamonds
Lucy in the sky with diamonds
Lucy in the sky with diamonds
Picture yourself on a train in a station
With plasticine porters with looking glass ties
Suddenly someone is there at the turnstyle
The girl with the kaleidoscope eyes
Lucy in the sky with diamonds
Lucy in the sky with diamonds
Lucy in the sky with diamonds.

HIV + la bomba silenciosa

El zeppelin venía con otro tema pero puede esperar; nos anuncian una tormenta perfecta para el año entrante, gobierno entrante…la cosa está mal…pero aquí como en Cuba debemos gritar alto y claro que AQUI NO SE RINDE NADIE, HASTA LA VICTORIA, SIEMPRE. VENCEREMOS!

Y con la que está cayendo llegan a esta humilde página gente rarísima: hoy por ejemplo un tipo que estaba buscando “vestuario para pavos”…todavía no me he recuperado, pero como suelo sostener hay gente para todo y por supuesto que hay vestuarios para pavos; los americanos visten a los niños de pavo el Dia de Acción de Gracias, qué monos, qué pavos, qué tunos…

Hoy es el día Mundial del SIDA, y saco de mi baúl un capítulo que escribí en mi estancia Africana dedicado al SIDA en Botswana. 

SIDA : LA BOMBA SILENCIOSA

En Botsuana los hombres  por tradición deben demostrar que son muy machos, las mujeres deben demostrar que son muy hembras, que pueden procrear. Una chica no es considerada mujer hasta que no tiene un hijo. Así que en la cuestión sexual se dirimen muchas cosas.

El Gobierno Botsuano a duras penas consigue censurar las encuestas hechas por organismos independientes sobre la prevalencia del virus VIH+ ; 36% de la población seropositiva, con zonas como Kasane con más del 50% de infectados. No quieren alarmar más a la población –y a los potenciales inversores- en una sociedad influida por supercherías pseudoreligiosas.

El  SIDA da demasiado juego como para ir hablando demasiado de ello. Botsuana podría tener una mortalidad por SIDA marginal o al menos muy atenuada como ahora en Europa. Sus reservas les permitirían  potencialmente medicar con antirretrovirales a toda la población infectada, pero sin embargo, el problema que está diezmando todo una generación es  complejo y no se resuelve sólo con dinero. Pareciera que el Sida es malo y sólo quisieran  invertir en cosas positivas .Es cierto que se van creando hospitales etc paliativos, y que se invierte en publicidad y campañas de prevención. Organizan  hasta el concurso de Miss SIDA cuya  ganadora no necesariamente tiene que estar infectada pero  debe reunir además de los atributos físicos una considerable dedicación a propagar a todo el que se le acerque que el SIDA es malo. Me recuerde a la Venus del Dr. Spitzner donde se rebasaba el pudor  trágico.

 Médicos expatriados coinciden en señalar que los botsuanos en general tienen muy mal conocimiento de su propio cuerpo y no conocen ni siquiera las enfermedades más corrientes y sus síntomas. Nunca la causa de la enfermedad es médica sino debida a factores externos y en muchos casos ligados a sus rollos supersticiosos, de ahí que prosperen los  médicos tribales, que como ya dije con sus recetas mierdosas llenan los hospitales de verdad de pacientes intoxicados cuando no letalmente envenenados. Los jóvenes con educación tienen otra mentalidad y se espera que tras esta generación perdida venga otra más informada, más consciente, más sana, menos macho y menos hembra. La transmisión entre homosexuales ni se plantea oficialmente ya que no existe por ley, y eso que abundan los  casos de transmisión en las cárceles de Botsuana . Quizás sea para los más jóvenes para los que el Gobierno guarda sus reservas y no –como siempre- para los desheredados de la tierra. El rico en Botsuana no muere de SIDA si no quiere (a veces como el tema es tabú no dice nada y cuando ya no hay remedio le explota la bomba silenciosa). Los periódicos se llenan de mensajes del tipo: agradecemos el apoyo dado a mis 6 hijos y a mí en los últimos momentos por la muerte tras larga enfermedad de mi marido fulanito. Excepcionalmente se citará el SIDA como causante o detonante, nunca.

Un día en el mercado me llamó la atención una caseta de una ONG local ; allí repartían globos, folletos, condones e instrucciones para que los que tienen el virus del SIDA lleven una vida lo más sanamente posible.

Iban a captar gente para el Centro, querían que más gente se dirigieran a ellos. Habían inaugurado su sede central y les faltaba lo principal: personas que atender y voluntarios.

¡Pásate por el Centro, tú también puedes ayudar!

La traducción de la ONG COCEPWA sería más o menos “Centro de Apechugamiento para la gente que vive con VIH+/SIDA”.

 Se trata de que la gente que vive con VIH+ pueda compartir su experiencia, discutir sus problemas y proponer soluciones que tengan relación con su estatus de seropositivos.

Los retos fundamentales de esta organización y de sus familias  es cambiar las normas y actitudes de la sociedad para desestigmatizar el  VIH/SIDA. Pretenden proporcionar una red coordinada de apoyo social de base comunitaria para las personas que viven con VIH+ que potencie los recursos de salud y asistencia social existentes y mejora la calidad y continuidad de la prevención, cuidado y apoyo a la comunidad sropositiva a través de la colaboración y la remisión organizada de los asistidos. También trabajan para movilizar a los seropositivos con iniciativas de  prevención del VIH+ y asistencia social, por medio de la aminoración del rechazo y estigmatización en la sociedad, así como por el reforzamiento de la capacidad de responder a las crecientes demandas que la epidemia del SIDA que llegan al punto de  sobrecargar el sistema de salud del país. Con ese fin la organización necesita fortalecer su estructura y su capacidad para suministrar programas de apoyo y asistencia social de calidad, incidiendo en el diseño, la ejecución y la evaluación de los mismos.

Para comenzar una campaña de prevención, la Directora de COCEPWA instó al  Presidente con el fin de qué este, para dar ejemplo, desvelara su status, tras enfrentarse a un test sanguíneo.

La Directora del organización fue una de las primeras mujeres en Botswana que declaró abiertamente su condición de seropositiva en un país en que todavía el estigma pesa sobre esta enfermedad, de la que de puertas afuera pocos quieren hablar.

Debió reunir un enorme coraje o verse presa de la desesperación  para revelar en público su condición, salir a luz en una sociedad en la que el peso de la religión, y  los prejuicios hacían verse señalados con el dedo acusador de la sociedad y de sus representantes que no querían admitir la dimensión de la tragedia que se cernía sobre su pueblo.

Aunque el tema era tabú el hecho de que el primer mandatario pasara su prueba y revelara su status era el camino para  provocar que todo el mundo realizara su test y no por ello prejuzgar a la persona incluso antes de saber su condición, por el mero hecho de acudir a un centro donde se realizan test.

Desde entonces el Presidente Festus Mogae revela periódicamente su estatus ante la prensa siendo coherente con la política realizada en los dos últimos años de ahondar en los aspectos de prevención y asistencia, concienciando a la gente seropositiva de que su condición no es una condena de muerte. La postura moral de revelar o no tu condición es un tema muy debatido. Romper las barreras de la estigmatización es necesario, pero tampoco hay que causar una presión adicional en las personas afectadas para que ofrezcan testimonio público de su condición. Revelar la condición de seropositivo en una sociedad que estigmatizaba al enfermo era un acto de valentía. Se dieron actos públicos en los que principalmente mujeres destacadas de la comunidad revelaban su condición de portadoras del virus, y terminaban declarando su estatus unas cuantas mujeres más desembocando en un lloro colectivo de dolor y rebeldía. Sin embargo, he conocido personas que tan solo revelan la enfermedad a otros seropositivos o otras personas de este centro. He visto como planificar la comunicación de su enfermedad es una de las asignaturas más terribles. Lo preparan con amor y delicadeza, analizando los pros y los contras, sabiendo de antemano que es un paso decisivo, un salto que cambiará su relación con el mundo. Desvelar su estatus es concebido como una tragedia mayor incluso que el riesgo real de poder perder la vida en breve, pero una vez dado el paso, lejos de hundirse muchos de estos chicos y chicas son el instrumento más impagable en la lucha contra el SIDA y todos coinciden de que una cosa es tener información, y otra es tener interiorizada la necesidad de utilizar la información.

No obstante, muchos hombres y mujeres siguen callando su condición por múltiples razones siendo la principal el miedo al rechazo, llegando hasta un límite en que ya sin tenerse en pie son hospitalizados. Perder el trabajo o al ser querido es el principal de los miedos, a veces por encima de preocuparse por el cuidado personal.

Cada semana 25 mujeres son víctimas de violación en Botsuana mientras que sólo 15 violadores son detenidos.  Las mujeres se sienten humilladas y después de una violación no pocas tienen tendencias suicidas. Hay un aumento de casos de incesto, y las autoridades llaman a la población a considerar esta práctica como  criminal.  Los departamentos de policía y de educación de Botswana trabajan actualmente  con la introducción de una ley contra los que dejan embarazada a una menor de 16 años. Las personas VIH negativas enfrentarán una pena de 10 años mientras que los VIH+, 15 años de cárcel.  Podréis imaginar que a los que son positivos y son conscientes de su situación poco les  importa 10 ó 15 años, porque ni siquiera conocen la ley o su condición de seropositivo.

He visto casos verdaderamente tristes, niñas violadas por sus padres u otros familiares, cuyas madres ya fallecieron. Ir al centro era un reto para esas personas es como subir la montaña más alta del mundo. Y hay personas que cada día, cada día suben esta montaña.

¿En qué piensa una persona sin posibilidades de educación, con la muerte rondando? No lo sabéis. Pues pensarlo.

La mayoría de los chicos y chicas piensan en casarse, tener hijo sanos, ser felices, llevar una vida normal y apreciar cada segundo, la vida .

Por eso aunque son muchos los aspectos criticables de estas y otras organizaciones donde la eficiencia y la utilización de los recursos precisamente no siempre son transparentes, todo lo que se pueda hacer será insuficiente.

Mi conclusión es que el SIDA no hace mejor o peor a las personas pero sí dispara  un resorte donde lo mejor o peor de cada persona sale a relucir.

En los centros de la organización  las personas portadoras  pueden acudir a charlas, tomar un desayuno saludable (en realidad en general, comida de los supermercados que va a caducar o ya oficialmente caducada y otras valiosas aportaciones de empresas del sector agroalimentario), y les tratan de infundir moral. Especialmente importante es el trabajo con futuras madres.

El primer día me costó trabajo encontrar la sede entre una mar de fincas al oeste de Gaborone. No había indicación alguna: pregunté por qué y me dieron razón. “Hace poco hemos decidido pintar la valla con el logotipo de la organización pero hasta ahora el asunto había sido debatido. No queríamos que la gente que viniese estuviese marcada al verles entrar en el recinto , mejor que no se sepa adónde vienen “.

Sin embargo, habían decidido pintarla porque si el objetivo es romper el estigma, hay que salir a la luz con todas las consecuencias. La situación no era fácil porque se da el caso de personas que con miedo esperaban hasta la caída del sol en que arropados en la penumbra se arrastraban hasta la verja.

Entré a trabajar gratis sin horario fijo como voluntario durante unos meses en los cuarteles generales en Gaborone, para ayudar en la creación de bases de datos, indicadores, y ayudarles a preparar la Cumbre Mundial del Sida en Barcelona.

El primer día  nada más llegar me dicen que vaya a otra sala, donde me indican que se reza todos los días. Y yo les pregunto ¿qué religión rezan?. Y me dicen, lo que tú quieras. Reza lo que sepas. La oración  duró un minuto. Ellos/as básicamente cantan una canción tipo Jesús eres la leche y todo eso en Setswana.

Existen centros en Maun, Serowe, Molepolole, Francistown y otras partes del país reclaman este tipo de centros. La organización lleva trabajando  6 años pero sólo es desde hace dos que las cosas van bien y ahora más dado que está fuertemente financiado a través de un progama nacional por la Fundación Bill y Melinda Gates, uno de  los matrimonios más ricos del mundo.

Las ideas son varias pero sobre todo se pretende  establecer que el Sida no sea un tema tabú,  que la gente se haga los test, que si son positivos sepan que actualmente hay más medios, que pueden vivir más años y mejorar su calidad de vida. Casi todos los trabajadores, la mayoría mujeres, pero también hombres son portadores del virus y algunos han desarrollado la enfermedad un poco y otros nada. Sin embargo, casi todos estos según la doctora tienen una expectativa de vida baja porque no se les cogió a tiempo para el tratamiento, e incluso se niegan muchos de ellos al tratamiento con antirretrovirales por la intolerancia a sus efectos secundarios.

Aunque las organizaciones no gubernamentales en  Botsuana en el área de la lucha contra el SIDA reciben  dinero, existe una falta de capacitación en las áreas de organización y administración.

El recinto en el que desempeñé mis funciones era nuevo y prefabricado. A la semana observé que la máxima preocupación de la Directora ese día  era colocar una moqueta roja en su despacho ¡Moqueta en África!. Para ellos es como decir “que lujo, qué moderno”, pero la mujer que limpia, una Bayei de un poblado que se llama Kalamare, me decía que lo de la moqueta era horrible que se limpia muy mal (no hay aspirador). Yo no dije nada pero lo de la moqueta me parece insanísimo para estas personas. La moqueta roja no es una prioridad, pero en algo deberá distinguirse el despacho del director…

Después de dar las órdenes pertinentes al personal aparecieron “los-de-la-moqueta”. Nada más entrar en el despacho se percatan de un pequeño detalle. Como la construcción es prefabricada, las bisagras de las puertas están literalmente soldadas a lo que serían las paredes. ¿Problema? Sí, gran mathata thata, problema grande. Si ponen la moqueta no se pueden abrir las puertas debido al grosor de la misma.

Es ahí donde ha llegó la revolución, el enfado de la directora  y la extensión del pánico en los siguientes escalones jerárquicos.  Llamada urgente  al constructor para que corten a serrucho las puertas. La mayoría salió al  patio a la expectativa sin saber  dónde meterse por la comicidad del asunto; porque en verdad os digo que necesitarían una sierra de las de partir el Titanic. Así que definitivamente el status quo queda así: despacho de la Directora con moqueta roja zip, zap, como un parabrisas, salvo en la zona de barrido de la hoja de la puerta donde  seguía imperando la baldosa de cemento.

En un momento comenté si en  la  parte trasera que estaba  sin cultivar iban a poner algo…y sin duda no me entendieron porque me dijeron:

-¡Bueno, moqueta pondremos sólo en los despachos pero crees que ahí fuera quedaría bien.

–          Eh? Hombre yo me refería a poner árboles…

Esta señora  es capaz de enmoquetar hasta una piscina.

Seguí trabajando en otro miniproyecto que trataba de editar unas fotos de las secuelas de las enfermedades más comunes de los portadores en las que la leyenda debía aparecer en Setswana para que así los que no sepan inglés sepan identificar en las fotos sus síntomas. Esas fotos para el quien no está acostumbrado al ejercicio de la medicina o lo ha estudiado académicamente son tan repugnantes que considero que la sola visión debería inhibir a la población de la práctica del sexo con o sin profilaxis: Es verdaderamente una galería mucho más terrible que el catálogo del doctor Spitzner. Supongo que la publicidad masiva de estas fotos tendría ese efecto profiláctico, acordaos que yo me curo leyendo los prospectos, pero seguramente sería peor el efecto de estigmatización y rechazo a la persona portadora del virus o de la enfermedad desarrollada.

Poco a poco aquellas sesiones de motivación mediante la oración matinal se iban extendiendo. La directora perpetraba ante el coro reunido una retahíla de imprecaciones y jaculatorias, invocando constantemente a Modimo (Dios) para que destruyera a Lucifer (apodado Satanás o algo peor); eran las dos palabras que entendía; especialmente Lucifer que invariablemente acompañaba de unos taconazos de notable estilo flamenco. Reconozco que esta flagelación oratoria colectiva  religiosa fue una de las causas de mi deserción gradual del Centro  pocos meses más tarde.

Muchas de las personas que venían se les veía felices, mucho más que aquellos que en España están todo el día amargados o amargando.

La eficiencia no era la enseña de la organización, ni tampoco las relaciones públicas, habían comprado unos programas de contabilidad para el ordenador. Sabréis que  existen unos muy buenos de Microsoft, la Compañía de Bill Gates –su donante–. Pues bien, ¡alabado sea Modimo! ¡han comprado el software de la marca de la competencia!, ¡ay! si Bill Gates viniera por aquí.

Me gustaría en este punto no callarme las pequeñas miserias que rodean la gestión de una ONG que se desvían a menudo del verdadero objetivo: ayudar a los “clientes” y olvidarse de las moquetas y otras zarandajas. Pero como la vida toda está impregnada de personas así, no me sorprende mucho y yo procuro aprender de las situaciones, y valorar en justa medida los esfuerzos de todos, y de la Directora la primera en cambiar la grave situación de esta parte desfavorecida de la población.

En Gaborone existe además un centro móvil; en caravanas, justo al lado del Marina Hospital; allí es un poco el vertedero, donde hay gente que no la cogen en el hospital aunque quieran estar hospitalizados, y COCEPWA hace un ingente esfuerzo por aliviar la carga moral y física de las personas portadoras del virus VIH+ que nada más saber de su estado  quieren dejarse caer  en la cama del hospital hasta su muerte, porque hay mucha desinformación.

A esta y a otra gente las captan para informarles, y decirles que no todo está perdido y que tienen que luchar. Para ello es especialmente eficaz un programa de binomios de enfermos formados por un veterano del centro y un recién llegado que es “adoptado” y así se intercambian informaciones, preocupaciones, y se asisten en lo que pueden entre sí.

Otro día me  preguntaron  por el precio de un jardín o un huerto: lo quieren comprar ya hecho; para qué molestarse en cultivar.

El caso es que en la sala principal hay sala vacía, sin mucho atrezzo no tienen ni una televisión, ni video que ver ni nada. Así se aburren como ostras y si uno tiene Sida y le queda poco o mucho tiempo de vida lo que menos quiere es aburrirse. Así que necesitan lo de la tele y hacer otras actividades, entretenerse.

Parecería como si la organización necesita captar gente y que no se les muera como si las donaciones  están en función de la masa de gente que visita y se atiende en el centro, pero hay gente tan entregada a la causa, que el sólo hecho que se me  pase por la cabeza este comentario requiere una penitencia.

En fin, que el problema del centro es que nos faltan “clientes”; hay que hacer que vengan más enfermos, pero es difícil captar gente que  no quiere venir al centro. Claro que una vez que vienen tampoco hay tanta oferta.

Pasando el tiempo comprendes que muchos de ellos vienen porque no tienen muchos sitios más a donde ir o simplemente porque muchos días se dan cestas con comida.

He de decir que las actividades que propuse no tuvieron mucho éxito. Había leído que el yoga ayuda a los enfermos que viven con SIDA; organizaciones parecidas que existen en California han encontrado una buena ayuda en esta técnica oriental.

Mi elasticidad no es que fuera  impresionante, es decir, de yoga no sabía mucho, ni poco, nada. Cuando lo propuse a la dirección, me contestaron ¿qué es yoga?.  Mi respuesta así en general  fue que era una disciplina oriental, destinada al dominio del cuerpo y la mente, una serie de ejercicios espirituales y gimnásticos etc etc.

A la semana siguiente el tema del yoga estaba zanjado; no entendían eso, si era algo oriental preferían el kung fu, aunque ya avisaban que fuertes-fuertes no estaban.

Había que inventar algo y propuse el ajedrez pero también les sonó a chino.

Otro  día me asomé al patio y veo que unos militares traen un cordero grande vivo; veo pasar el cordero…Al poco me asomo otra vez y veo a los chicos uno, con un cuchillo, otro con una cuerda…en fin que le dieron matarile ahí mismo….le dieron una navajazo  para  degollarlo  y lo colgaron de un árbol, le cortaron las patas, todavía vivo, aquello sangraba…en mitad de la sede.  No parecía el lugar y el método más apropiado pero bueno, en  España también nos las gastamos con las matancías del cerdo festivas, u otras ignominias folklóricas como tirar una cabra de un campanario. Prefiero el yoga. Entonces la directora me informa que el cordero es suyo y que lo ha traído para que lo despiecen y así los chicos estén entretenidos. Yoga no es, pero entretener, entretiene.

Luego veo otro chico que ha estado preparando tierra para que cada uno de nosotros cultivemos un trozo, y habrá un concurso para ver quien produce y cuida mejor su terrenito. El caso es que el resto de gente se estaba partiendo de risa y le decían al chico de la pala que cuál era su tumba, porque había hecho minihuertecillos del tamaño y hechuras  para introducir allí los ataúdes. Ya le llaman al huerto “el cementerio”, y a mi me pidieron que les ponga en un papel mi nombre. Yo les dije que la cruz casi que no me la pongan. De verdad que ese huerto parece un camposanto; así que humor negro tienen porque a muchos de ellos no les queda mucho tiempo.

Alguna de las ideas que tienen aquí sobre el SIDA inquietantes;  por ejemplo creen que los preservativos están llenos de gusanos. En realidad el aceite lubricante que llevan se desprende si el condón lo metes en agua y quedando en la superficie una especie de “gusanitos” de lubricante. Aquí muchos creen que son gusanos maléficos, así que no se pondrán el condón. También está extendida la creencia de que el acto sexual con una virgen cura el SIDA. Imaginaos el desastre de la idea.

 Se celebraba en Barcelona la Conferencia Mundial del SIDA y para preparar el viaje di unas clases de español básico a una mujer que iba con un grupo de funcionarias del gobierno. Como era su voluntad le enseñé especialmente como pedir la comida, y la bebida y unos zapatos. Muchas de sus amigas le habían pedido zapatos y debía regresar con zapatos como fuera. Le enseñé las tallas , los colores,   vamos le saqué todos los zapatos de la tienda hasta que se sintió a gusto y se fue a Barcelona.

 El evento era muy importante; Botsuana iba a tener un papel protagonista, no obstante era el país del mundo donde la tasa de personas viviendo con SIDA es la mayor del mundo.   Sentían no tanto afán de protagonismo, sino responsabilidad.

 Unas enfermeras de Botsuana iban a contar su experiencia y estaban ilusionadísimas con el viaje porque era la primera vez que salían del país. Una de sus máximas  preocupaciones era no caerse en las escaleras mecánicas. Ellas no habían montado nunca en escaleras mecánicas y tenían miedo al ingenio mecánico. Afortunadamente antes de viajar a Barcelona abrieron el primer gran centro comercial de Gaborone, “River Walk” donde las escaleras mecánicas hicieron la aparición en Botsuana. En el boulevard principal existía una escalera pero de pocos escalones y aparentemente siempre estropeada. Ni cortas ni perezosas, las enfermeras se fueron un día a hacer un cursillo completo al centro comercial.

Me las imagino para arriba, para abajo, más arriba sujetándose primero bien y midiendo el saltito ante los escalones devoradores y luego poco a poco irían soltándose. Ahora bien, supongo que no comprarían zapatos; esperarían a llegar a Barcelona.

A mi alumna le ofrecí un tesoro, el contacto con el único Motswana que vive en permanencia en España. Este Motswana no sólo vino a estudiar diseño industrial, sino que además, gran sorpresa, es un modisto buenísimo, al punto que fue la revelación en la Pasarela Gaudí Moda de jóvenes valores. El es el mejor cicerone para conocer Barcelona. Lo conocimos en la Alliance Française y desde entonces nos hemos visitado cruzadamente, él vino a Botsuana y nosotros fuimos a Barcelona. Así que estaba en buenas manos.

La visita masiva de batswana tuvo su eco en la prensa; especialmente la intervención de la Ministra de Salud, que yo tengo en muy alta consideración por su valía y humanidad.

Sin embargo el reportero que cubrió la visita en el periódico más importante “Mmegi” es tan disparatado como enternecedor. Tengo la tentación de comentar sin desperdicio cada uno de los puntos de su artículo, pero en honor a la veracidad periodística y adelantándome a dejar al lector inteligente sus comentarios más íntimos, considero apropiado  limitarme a traducir la literalidad de la joya, y tan sólo, como epílogo describir las fotos que acompañan al artículo.

 Mmegi 19-25 de julio del 2002

“VISITANDO BARCELONA”

K.S. Staff writer

Barcelona es un lugar interesante. Pero al mismo tiempo, el lugar puede ser aburrido por la barrera del idioma. La gente de Barcelona habla español y le importa muy poco el inglés.

Mi consejo  por si visitas  próximamente el  lugar, es que  debes aprender un poco de español, o incluso francés. El inglés no es el idioma más popular allí. Estaba en Barcelona cubriendo la  XIV Conferencia Internacional del SIDA. Mi primera experiencia de esta barrera sucedió cuando salí del aeropuerto para ir al hotel donde me iba a colar en la habitación de un amigo ya que no había podido reservar alojamiento.

 

Cuando dije al taxista que me llevara al hotel, él me respondió en español. Yo le dije que no hablaba español, pero el continuó hablándome en español. Me rendí. En el hotel era más o menos lo mismo. No todo el mundo que trabaja allí puede hablar en inglés. Conforme pasaban los días, me di cuenta que este era un problema generalizado en la sociedad. Hay algunos que te simplemente te miran y se van cuando les hablas en inglés. Cada vez que quieres hablar con ellos, tienes que preguntarles si hablan inglés. En algunos casos, la respuesta podría ser “un poco”. Pero en realidad, un poco se convierte enseguida en “no hablo inglés en absoluto” porque  no os  entienden en cuanto inicias la conversación”.

Lo que me intriga más era que, a pesar de que Barcelona es un sitio cosmopolita,

incluso los menús de los restaurantes estaban escritos en español. Era difícil seleccionar la comida que tu querías. Debido ala barrera lingüística,  no siempre obtenías la comida que había pedido. Tuve que luchar un poco con la comida.

Aparte de esos inconvenientes, Barcelona es el lugar donde tienes que estar.

Aunque no hay rascacielos, ellos tienen edificios, lo que hace a la ciudad parecer única. Hay algunos edificios, que parece haber estado allí durante siglos. Hay también algunos edificios nuevos que han surgido en la ciudad actualmente. El contraste hace a Barcelona bonita. Era bastante asombroso ver parejas abrazándose y acariciándose en las calles a plena luz del día. Conforme pasaban los días me di cuenta que eso era parte de su cultura ya que todo el mundo hacia lo mismo todo el tiempo en cualquier parte. Podrían besarse tan íntimamente que tu podrías llegar a pensar que si tuvieran espacio, podrían seguir hasta el final. Lo hacían incluso en el metro y a nadie le importaba. Éramos nosotros, los visitantes los que estábamos perplejos. El metro fue una experiencia para mí. Me perdí dos veces. La primera vez cuando nosotros (yo estaba con un colega) salíamos de la boca del metro no sabíamos la dirección en que estaba nuestro hotel y deambulábamos sin rumbo hasta que nuestras piernas no podían conducirnos más a ninguna parte, Entonces teníamos que llamar al taxi para que nos llevara al hotel.

Cuando llegamos, nos dimos cuenta que habíamos estaba yendo en la dirección equivocada y que nunca hubiéramos llegado a nuestro hotel por nosotros mismos- La segunda vez que me perdí había tomado la línea equivocada. Me tuve que apear en la siguiente estación para cambiar de tren.

Aunque no he viajado mucho por la ciudad, tiendo a creer que la ciudad tiene un estilo de vida muy caro. Tenía que ir a las tiendas tres veces antes de que me decidiera a comprar algo. Me podía volver a casa sin haber comprado algo de España. Al final me ablandé y compré algunos artículos. La próxima vez que vaya a España, ya se ahora lo que me espera.”

  La noticia viene acompañada de tres fotos: la primera es un autorretrato de cuerpo entero del redactor, con cámara en ristre. La segunda que merece una un lugar en la historia del reporterismo recoge la foto típica de un solar, vallado –con horribles posters en toda la valla, y coches aparcados a pesar de que se ve  una señal de prohibido aparcar-  y se ven las paredes desconchadas y papel pintado de la casa derribada, demolida cuya costra siempre queda adosada a la casa contigua.

Y el pie de foto histórico: “Uno de los viejos edificios de Barcelona”.

La inquietud periodística no le había guiado a la Sagrada Familia, ni a la Casa Batlló no, ni siquiera, (tendría su excusa folklórica) al Nou Camp,  no, ni siquiera a una zapatería; nuestro reportero va a Barcelona y fotografía …un solar de una casa demolida.

La tercera foto me hace concebir alguna esperanza para la futura carrera del periodista. Saca otra señal de prohibido aparcar, pero al menos se trata de las Ramblas aunque no las nombra pero se reconocen y el pie de foto da una  pistilla:

“Una calle concurrida en el principal centro de compras de Barcelona”.

Todavía tuve tiempo de apoyar la causa junto a otros europeos en la marcha del día mundial del SIDA bajo un sol impune. Allí desfilamos portando incluso a ratos la bandera europea. Los que debieron pasar calor son los que iban disfrazados de condón masculino y femenino y de virus VIH con 40º a la sombra. Y eso que los disfraces preservativos  iban bien ventilados con agujeros, orificios no apropiados para la prevención en un país en que la Ministra de Salud anuncia literalmente “ Botsuana por el virus del SIDA se enfrenta a su extinción”…oíd bien, SU EXTINCIÓN, qué miedo: una nación abocada a su extinción y además “inmediataaaaaaaaaa”… Ojalá  hagamos algo para parar la catástrofe.

El titular del periódico hablaba al día siguiente del discurso del Presidente. El titular era un poco enigmático:

 “Los condones del gobierno no son de baja calidad, dice el Presidente”

Entonces te preguntas si es que el gobierno usa unos condones especiales y el presidente en persona ha comprobado su calidad o qué.

La noticia aclara que el presidente dice que los condones que distribuye el gobierno gratuitamente no son de baja calidad por el hecho de darse gratis, e insiste en que son similares a los que puedes comprar en cualquier sitio.

Mi último servicio fue la preparación de la boda de la Directora Fundadora que se casaba  por no se que iglesia apostólica. La celebración será en las instalaciones de la ONG. Se casa con un doctor de Malawi que conoció en una conferencia en Sudáfrica. Ambos son positivos, tienen hijos, y ya han perdido anteriormente a sus parejas. De hecho no se que número de matrimonios llevaban.

Preparamos la celebración en el centro junto a todo el personal y miembros de la organización. Una fiesta hermosa siguiendo el ritual habitual de una boda tradicional. Una boda colorista con el séquito de bailarines, la entrada solemne de las familias, el ulular de las mujeres, la intervención del poeta, la música, una comida suficiente para todos los invitados, más de quinientos. Me especialicé en el catering. Montaron carpas soportadas por las diferentes casetas  prefabricadas y un pasillo central con moqueta roja, donde los novios brillaron radiantes. Entre los invitados y en un puesto de honor llegó la Ministra de Salud, que atrajo a  la prensa nacional. Una boda  de dos activistas con SIDA merece la publicidad. ¡Vivan los novios!

A la espera de una vacuna, sólo queda incidir en la prevención, en la necesidad de variar comportamientos e intensificar la distribución de antirretrovirales reforzando la capacidad asistencial a los afectados que luchan día a día por su felicidad.

ATRAVESAR EL KALAHARI SIN SANDIAS

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    Se cumplen diez años de una travesía que realicé en el Kalahari Central; aparece en el capítulo 18 de un libro inédito sobre la experiencia africana “Dumela Botswana, África para principiantes”. No fue la etapa más peligrosa en Botswana, … Sigue leyendo

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Bessie Head

Serowe en el norte de Botswana se puede considerar la cuna de la patria y del gran Seretse Khama, primer Presidente de la República, del que otro día daré cuenta. Además y sólo por esto merece ya una reseña, Serowe es el lugar donde está enterrada y tiene un Museo ,la escritora, Bessie Head.

Imaginaos  que con 14 años un día llega el director de la escuela y te suelta sin más:

“Tu madre estaba loca. Si no te cuidas te volverás loca como tu madre. Tu madre era una mujer blanca. La tuvieron que encerrar ya que iba a tener una hija con el chico del establo que era un nativo negro”

Bessie Head nació el 6 de Julio de 1937, en una institución mental de Pietermaritzburg, (Sudáfrica) adonde su madre había sido trasladada cuando su familia descubrió que estaba embarazada del palafrenero negro. No era la primera vez que internaban a la madre por sus problemas mentales. Murió cuando Bessie tenía 6 años.

Sola en el mundo, puesto que nunca le revelaron la identidad del padre, y fue rechazada por otras familias blancas al saber la historia, fue recogida por el orfelinato de la misión anglicana.

Allí recibió educación y fue formada como profesora de escuela primaria. Sin embargo después mostraría su amargura por el entorno represivo de la educación religiosa recibida y dijo que nunca más volvería a pisar una Iglesia.

Bessie, inquieta y temperamental, viéndose dotada para la escritura comenzó a trabajar como periodista en Ciudad del Cabo.

Con 23 años se enamoró de un colega periodista, y como siempre demostró, no se quedó quieta esperando; se desnudó ante él, en una sala del centro comunitario en que él prestaba sus servicios. Pronto se casarían pero su matrimonio, como su vida fue turbulento.

Fue madurando como escritora tocando temas inspirados en su propia autobiografía, por ejemplo el incesto.

Dado que no conocía la identidad de su padre, estaba atormentada por la idea que podría un día  encontrarlo y hacerse su amante. Cuando su propio matrimonio naufragó, y con un hijo, aceptó un trabajo en Botsuana , como profesora,  dejando Sudáfrica en Marzo de 1964 . Dado que estaba afiliada al Congreso Panafricano y mantenía  sus amistades con activistas de izquierdas, le denegaron el pasaporte sudafricano y tuvo que cruzar la frontera con un permiso de salida, que le prohibía regresar a la República.

Nunca más regresó a su país de nacimiento.

Cuando perdió su trabajo como profesora (al parecer como resultado de un acoso sexual por parte del director de la escuela), se convirtió en refugiada política y obligada a comparecer en la comisaría todos los días.

Fue en este momento crítico  cuando respondió a la invitación de un editor americano para escribir una novela sobre Botsuana y ahí nació: When Rain Clouds Gather (1968), que trata de la comunidad de refugiados en Botsuana.

Al año siguiente comenzaron sus problemas mentales, que se fueron repitiendo con intermitencia. En su novela “A Question of Power” de 1973 se describe este proceso inquietante de recaídas   mentales -Recuperó estabilidad a lo largo de los 70, y aunque su éxito literario se extendió, nunca logró superar las cotas que la crítica atribuyó a las  dos primeras novelas citadas.

Bessie era el peor enemigo de Bessie, supersensible, variable, sarcástica, imposible de establecer relaciones amistosas durante mucho tiempo.

Tras episodios repetidos de depresión comenzó a beber grandes cantidades de alcohol en los ochenta y su salud fue deteriorándose progresivamente. Murió en Serowe el 17 de Abril de 1986.

La mujer que vivió pobre y desesperada, es considerada hoy la mejor novelista de Botsuana,   y un icono de mujer resistente y aguerrida muy desconocida en España.

En su honor que suene hoy la borinkana, una de las danzas tradicionales de Botswana:

Y que mejor que acabar con un relato corto suyo:

Looking for Rain God

 It is lonely at the lands where the people go to plough. These lands are vast clearings in the bush, and the wild bush is lonely too. Nearly all the lands are within walking distance from the village. In some parts of the bush where the underground water is very near the surface, people made little rest camps for themselves and dug shallow wells to quench their thirst while on their journey to their own lands. They experienced all kinds of things once they left the village. They could rest at shady watering places full of lush tangled trees with delicate pale-gold and purple wild flowers springing up between soft green moss and the children could hunt around for wild figs and any berries that might be in season. But from 1958, a seven-year drought fell upon the land and even the watering places began to look as dismal as the dry open thorn-bush country; the leaves of the trees curled up and withered; the moss became dry and hard and, under the shade of the tangled trees, the ground turned a powdery black and white, because there was no rain. People said rather humorously that if you tried to catch the rain in a cup it would only fill a teaspoon. Towards the beginning of the seventh year of drought, the summer had become an anguish to live through. The air was so dry and moisture-free that it burned the skin. No one knew what to do to escape the heat and tragedy was in the air. At the beginning of that summer, a number of men just went out of their homes and hung themselves to death from trees. The majority of the people had lived off crops, but for two years past they had all returned from the lands with only their rolled-up skin blankets and cooking utensils. Only the charlatans, incanters, and witch-doctors made a pile of money during this time because people were always turning to them in desperation for little talismans and herbs to rub on the plough for the crops to grow and the rain to fall.

The rains were late that year. They came in early November, with a promise of good rain. It wasn’t the full, steady downpour of the years of good rain, but thin, scanty, misty rain. It softened the earth and a rich growth of green things sprang up everywhere for the animals to eat. People were called to the village kgotla to hear the proclamation of the beginning of the ploughing season; they stirred themselves and whole families began to move off to the lands to plough.

The family of the old man, Mokgobja, were among those who left early for the lands. They had a donkey cart and piled everything onto it, Mokgobja – who was over seventy years old; two little girls, Neo and Boseyong; their mother Tiro and an unmarried sister, Nesta; and the father and supporter of the family, Ramadi, who drove the donkey cart. In the rush of the first hope of rain, the man, Ramadi, and the two women cleared the land of thorn-bush and then hedged their vast ploughing area with this same thorn-bush to protect the future crop from the goats they had brought along for milk. They cleared out and deepened the old well with its pool of muddy water and still in this light, misty rain, Ramadi inspanned two oxen and turned the earth over with a hand plough.

The land was ready and ploughed, waiting for the crops. At night, the earth was alive with insects singing and rustling about in search of food. But suddenly, by mid-November, the rain fled away; the rain-clouds fled away and left the sky bare. The sun danced dizzily in the sky, with a strange cruelty. Each day the land was covered in a haze of mist as the sun sucked up the last drop of moisture out of the earth. The family sat down in despair, waiting and waiting. Their hopes had run so high; the goats had started producing milk, which they had eagerly poured on their porridge, now they ate plain porridge with no milk. It was impossible to plant the corn, maize, pumpkin and water-melon seeds in the dry earth. They sat the whole day in the shadow of the huts and even stopped thinking, for the rain had fled away. Only the children, Neo and Boseyong, were quite happy in their little girl world. They carried on with their game of making house like their mother and chattered to each other in light, soft tones. They made children from sticks around which they tied rags and scolded them severely in an exact imitation of their own mother. Their voice could he heard scolding the day long: “You stupid thing, when I send you to draw water, why do you spill half of it out of the bucket!” “You stupid thing! Can’t you mind the porridge-pot without letting the porridge burn!” And then they would beat the rag-dolls on their bottoms with severe expressions.

The adults paid no attention to this; they did not even hear the funny chatter; they sat waiting for rain; their nerves were stretched to breaking-point willing the rain to fall out of the sky. Nothing was important, beyond that. All their animals had been sold during the bad years to purchase food, and of all their herd only two goats were left. It was the women of the family who finally broke down under the strain of waiting for rain. It was really the two women who caused the death of the little girls. Each night they started a weird, high-pitched wailing that began on a low, mournful note and whipped up to a frenzy. Then they would stamp their feet and shout as though they had lost their heads. The men sat quiet and self-controlled; it was important for men to maintain their self-control at all times but their nerve was breaking too. They knew the women were haunted by the starvation of the coming year.

Finally, an ancient memory stirred in the old man, Mokgobja. When he was very young and the customs of the ancestors still ruled the land, he had been witness to a rain-making ceremony. And he came alive a little struggling to recall the details which had been buried by years and years of prayer in a Christian church. As soon as the mists cleared a little, he began consulting in whispers with his youngest son, Ramadi. There was, he said, a certain rain god who accepted only the sacrifice of the bodies of children. Then the rain would fall, then the crops would grow, he said. He explained the ritual and as lie talked, his memory became a conviction and he began to talk with unshakeable authority. Ramadi’s nerves were smashed by the wailing of the women and soon the two men began whispering with the two women. The children continued their game: “You stupid thing! How could you have lost the money on the way to the shop! You must have keen playing again!”

After it was all over and the bodies of the two little girls had been spread across the land, the rain did not fall. Instead, there was a deathly silence at night and the devouring heat of the sun by day. A terror, extreme and deep, overwhelmed the whole family. They packed, rolling up their skin blankets and pots, and fled back to the village.

People in the village soon noted the absence of the two little girls. They had died at the lands and were buried there, the family said. But people noted their ashen, terror- stricken faces and a murmur arose. What had killed the children, they wanted to know? And the family replied that they had just died. And people said amongst themselves that it was strange that the two deaths had occurred at the same time. And there was a feeling of great unease at the unnatural looks of the family. Soon the police came around. The family told them the same story of death and burial at the lands. They did not know what the children had died of. So the police asked to see the graves. At this, the mother of the children broke down and told everything.

Throughout that terrible summer, the story of the children hung like a dark cloud of sorrow over the village and the sorrow was not assuaged when the old man and Ramadi were sentenced to death for ritual murder. All they had on the statute books was that tribal murder was against the law and must be stamped out with the death penalty. The subtle story of strain and starvation and breakdown was inadmissible evidence at court; but all the people who lived off crops knew in their hearts that only a hair’s breadth had saved them from sharing a fate similar to that of the Mokgobja family. They could have killed something to make the rain fall.

El Negro de Bañolas y Sartjie Baartman

Necesitaba hacer una gestión en el ayuntamiento de Gaborone, capital de Botswana y en la entrada, colgada en una columna, una estela rezaba así:

Muerto en 1830

Hijo de África

Llevado a Europa muerto

Regresado a casa

En suelo africano

Octubre del 2000

 

El 4 de Octubre del año 2000, el cuerpo de

Un hombre Africano

Conocido como “El Negro”

Llegó a Botswana.

“El Negro” es un africano.

 

En 1992, el Doctor Ambrose Arcelin, un español

De origen haitiano,

Llamó la atención de África

Y del mundo

De la exhibición de “El Negro” en

El museo de Banyoles, en España.

 

En 1997, la Organización para la Unidad Africana,

Solicitó la repatriación

De su cuerpo desde España.

Botswana fue demandado en nombre de África

A reintegrar el cuerpo en suelo africano.

Botswana, orgullosamente aceptó.

“El Negro” ha sido exhibido en

Europa durante 170 años.

Era conocido originalmente como

“Le Bechuana” (el Motswana).

Los historiadores mantienen que este cuerpo fue llevado desde

África a Francia en 1830 por

Dos hermanos, Jules y Edouard Verraux.

Ellos robaron el cadáver de su tumba en la

Noche después de que fuera enterrado.

 

El cuerpo de “El Bechuana” fue exhibido en

Una tienda de Paris de los hermanos Verraux y

Fue vendido a Francesc Darder

Que posteriormente trasladó los restos a la ciudad de Banyoles

En el norte de Barcelona, en España.

La principal atracción en la entrada

del museo era “Le Bechuana”

posando en una urna de cristal

sosteniendo una lanza de pescar y un escudo.

La historia del negro estaba ahí inscrita como recordatorio. Antes de su repatriación a Gaborone ya se había calentado el ambiente desde la prensa:

El Negro se convertirá en héroe nacional”

“El negro llega a casa para ser enterrado decentemente”.

“Guerrero momificado será enterrado dignamente en suelo Africano: el cuerpo que estaba disecado y exhibido como una curiosidad turística”;

“Botsuana da la bienvenida al cuerpo de un bosquimano utilizado como un objeto colonial”.

Fue en una de las salas del ayuntamiento donde los ciudadanos de Gaborone pasaron en muestra de respeto por la capilla ardiente habilitada al efecto dentro del programa de actos para la formalización de la devolución por parte de España del famoso negro de Bañolas. Soldados con guantes blancos llevaron el ataúd y le rindieron honores con sus cornetas mientras la muchedumbre cantaba himnos de luto.

El Ministros de Exteriores de Botsuana, el General .Mompati Merafhe, soltó su discurso: “Hoy 170 años más tarde, estamos reunidos no sólo para acoger el cadáver en suelo Africano al que pertenece, sino también para restaurar la dignidad de un ancestro común, apaciguar los espíritus de África y por encima de todo , corregir un error histórico”.

España no se disculpó oficialmente, dado que disculpas oficiales no se habían pedido.

Había que tener en cuenta que no  fueron españoles los que recogieron el cuerpo en África y la responsabilidad se diluye mucho si se piensa que eran franceses, pero en definitiva unos señores particulares El embajador español,  que hizo un perfecto trabajo diplomático dijo que esperaba que el retorno del Negro fortaleciera las relaciones con África y que el retraso  en la devolución del cuerpo se debía a procedimientos administrativos y políticos complejos entre los gobiernos central, autonómico y municipal; y que la exhibición del guerrero en un vitrina supone un anacronismo del que no es responsable  en absoluto  el Reino de España.

Alphonse Arcelin, acudió a la ceremonia de entrega y enterramiento del Negro. Esta victoria moral tuvo sin embargo efectos desastrosos en su economía ya que se vio obligado a pagar costas de juicios que al final no llegaron a término. El doctor estaba en bancarrota y en Botsuana se pedían fondos para ayudarle.

Cientos de personas hicieron cola, trabajadores de la construcción con sus herramientas en la mano, madres con sus bebés; ejecutivos trajeados, vigilantes de seguridad, estudiantes con gorras de béisbol y ancianas apoyadas en bastones. Todos participando del evento, cantando el himno nacional, llevando flores hasta que les tocaba desfilar solemnemente delante del negro, y miraban  a través de una ventanita fijada al efecto en el reluciente ataúd esperando ver el cuerpo inerte de un verdadero ancestro ataviado con sus ropas de guerrero, alguien con prestancia del que sentirse verdaderamente orgulloso, y sin embargo salían completamente decepcionados porque lo único que veían era una calavera con las cuencas de los ojos vaciadas, los dientes rotos y algún que otro huesecillo… . Así que ese era El Negro.

Hubo todo tipo de reacciones en la prensa local y extranjera:

“Alegría, pena en la llegada del Negro”

” Shock y horror al ver que el cuerpo del guerrero había sido reducido a una calavera”

Es como si lo hubiesen estado torturando lentamente hasta el instante de la muerte en que el esqueleto mondo y lirondo pierde el último hálito de vida.  España había humillado los restos humanos considerándolos un “negro” en exhibición y ahora la pregunta que se hacían era si los Africanos podían liberarse definitivamente  del engaño de superioridad y prejuicio racial/étnico, dando lugar a sesudas disertaciones.Otros periódicos sacaban partido del acontecimiento: “Un Museo de Ciudad del Cabo muestra humanos disecados”.

 Fueron varios ciudadanos los que pedían una disculpa completa de España a Botsuana, considerando toda África una misma familia, viendo en el Negro un posible familiar. También llegó a la prensa una crónica de una boda en Serowe en la que el Negro era la comidilla de los invitados que  se preguntaban “si el chaval (sic) no tenía parientes para enterrarlo según la tradición setswana”.

El Negro se popularizó como mote entre los jóvenes  y otros periodistas pedían que se diera el nombre del Negro a un estadio o una calle.

Sandy Grant, uno de los más acertados columnistas  de Botsuana ponía el dedo en la llaga ¿estaba tanta curiosidad tan justificada como la de los Españoles que nosotros condenamos como degradantes?. Este articulista señaló también que quizás había que preguntarse por el racismo existente todavía respecto a ciertas tribus de Botsuana, como los bosquimanos.

Otros también miraban hacia su jardín objetando que el Museo Nacional de Botsuana exhibía el esqueleto de una mujer hallada en el enclave arqueológico de Toutswe. Una señora  pedía que no lo enterraran  de nuevo. ¡Deberían ponerlo en el Museo de Botsuana, porque si lo entierran , la historia se va con él!.De todas formas pronto surgieron iniciativas para desenterrarlo de nuevo y enterrarlo en el verdadero lugar de origen, mucho más al sur, en territorio Sudafricano. Como nos comentaron posteriormente los Batswana, mantuvieron como siempre todo su respeto, pero les habían hablado tanto del guerrero que estaban convencidos que lo iban a ver majestuoso como los millones de españoles que visitaban  ese importantísimo Museo Darder –porque para ellos éste era más importante que el Museo del Prado, que por otra parte tampoco conocían- en que el Negro era motivo máximo de peregrinación.

Al llegar a casa pregunté a Boitumelo, que ayudaba en las tareas domésticas, si sabía algo de “El Negro”. Incomodada dijo que sí que había estado el año pasado en el Ayuntamiento y que lo había visto con sus propios ojos. Yo le dije como disculpándome que la historia del Negro era muy triste y que los españoles no nos dedicamos a secuestrar a los muertos, que había pasado hace mucho tiempo y por supuesto echándole la culpa a los franceses, menudos son esos…

Dijo que ya lo sabía, pero que eso había estado muy mal, y me preguntó entonces porque los españoles son tan guerreros y porqué cazan toros con espadas en los teatros si podían hacerlo con rifles. Se refería por supuesto a los toreros, que en la palabra inglesa bullfighter da una idea muy guerrera. Lo de los toreros es una cosa diferente -dije-  pero quiero que sepas que pienso que nuestro gobierno hizo bien devolviendo al Negro, y que ahora no había justificación ninguna para mantenerlo en España, y que todo debía volver al lugar de donde había venido; las momias a Egipto, los templos griegos a Grecia….Entonces a quién robaron eso… -me preguntó con inocente curiosidad señalando una foto de la Torre Eiffel?-Tarde en explicarle que los franceses no eran malos, o al menos eran tan malos como los británicos.Por ahí no podía pasar; para Boitumelo el Imperio Británico era la perfección imperializada.

Hasta ese momento bien poco me había importado El Negro, pero al llegar a Botsuana percibí que la manipulación de sentimientos es universal, y dado lo a flor de piel que seguía el caso, merecería conocer más de cerca la historia más si cabe teniendo en cuenta que dados los años que había permanecido en España, lo podíamos dar por nacionalizado a efectos sentimentales, máxime cuando  no había en ese momento más españoles viviendo en Gaborone. Por si fuera poco, sus restos habían sido enterrados en el único parque de la capital que dista menos de un kilómetro de nuestra casa.

Aquella mañana me dirigí al Parque Tsolofelo para conocer personalmente al Negro.Me podía la curiosidad, aunque también me decía que si no tenía otra cosa mejor que hacer. Mira que el pobre tenía motivos para estar enfadado con los españoles; me da cierto respeto eso de visitar tumbas. Quizás en el lugar haya un aura ultraterreno  detector de españoles o algo así. ¡Vamos! que no las tenía todas conmigo.

Al llegar al parque pregunto si saben dónde está enterrado El Negro y enseguida me indican una dirección hacia el otro extremo del parque. Al llegar al lugar veo como dos equipos de unos ocho jugadores en cada bando juegan un partido de fútbol y aproximadamente en la posición de medio-derecha, se encuentra una losa rodeada de unas flores y cuatro postes blancos enlazados por una cadena. En vertical han instalado  una copia de la estela funeraria en negro donde se cuenta la historia del famoso guerrero.

  No me esperaba está situación, yo iba en visita íntima, y ahora no era cosa de interrumpir el partido que estaba en plena disputa.  Así que me dispuse a contemplar el partido. Los jugadores me miraban asombrado, ahí paradote, bajo un sol tremendo. Enseguida me ofrecieron jugar, pero pensé: solamente falta comience a jugar y le de un balonazo a la estela funeraria del Negro. También me preguntaron la fatídica pregunta

¿De dónde eres?

En ese momento piensas que lo mejor es decir que eres de Andorra, que es un país que despista sobremanera, pero claro, un español, no va a renegar de sus orígenes, total, que no mentí.

“I am from Navarra, Europe”.

Entonces dijeron “Europe, OK”, “Europe, ya veo”.

En verdad para muchos Batswana el territorio desde el Algarve hasta Vladivostok es Europa ¿o no es así?. Al lado de esa Europa y con un peso superior están  Reino Unido y  América. Así que eres o British o del Algarve hasta Vladivostok o americano.

El calor reinante acortó la duración del partido, y cuando me iba a despedir uno de ellos se lanza con la siguiente preguntita ¿sabes quién está enterrado allí?, mientras  señalaba hacia la tumba.

Yo dije que pensaba que El Negro, claro que eso es lo que ponía en la estela.

Y él me dijo, solemnemente que era un jefe guerrero de Botsuana muy fuerte.

A mí me parecía fantástico. “Ya veo”, dije.

Entonces el chico sigue diciéndome que el guerrero seguramente fue un VIP (es decir una persona muy importante), pero que estaba harto de él;  antes podían jugar en todo el campo, y ahora ya ve,  no podemos atacar por esta banda porque se nos mete el balón dentro del trozo acordonado ¡podían haberlo puesto más apartado!

Lo cierto es que la importación de seres humanos, al margen de la esclavización, parece que la manía de los españoles y europeos de traer a España personas exóticas viene de lejos.

Ya en  1520 Hernán Cortés envió a  6 Aztecas a España, y otros artefactos. Se convierten en parte de un circo ambulante, que anduvo de gira en Sevilla, Valladolid  y Bruselas para marcar la coronación de Carlos I de España y V de Alemania.

En Bruselas, el pintor Albrecht Durero fue testigo de esta exhibición de estas extrañas criaturas, recogiéndolo en su diario. Tras su visita a Bruselas  tomó interés en pintar alguna de las caras inusuales en la Europa de su tiempo,  por ejemplo el retrato de la Doncella  Negra, Katharina, y sus críticos han señalado  que en estas obras prestó la misma atención que se revela en el dibujo de los ricos mercaderes o de otros artistas.

Paulatinamente el descubrimiento de nuevas tierras y especialmente durante el apogeo colonial las ferias desempeñaron el papel esencial de mostrar humanos considerados como diferentes (en aquel entonces no podía pensarse que lo diferente fuera sino inferior).

Las ferias tenían su origen en las Ferias de mercaderes de la Edad Media donde se instalaban atracciones de saltimbanquis, malabaristas y comediantes de estrado, y continuadas por  los Gabinetes de Curiosidad que existían en la Francia de la ilustración, lugares extraordinarios donde se mezclaban la diversión, el sueño, lo imaginario y la instrucción, donde toda la población entera podían disfrutar.

Fue muy famoso el Gabinete ^Portatil del  doctor Spitzner en el barrio de Midi en Bruselas donde se exibian piezas prodigiosas. La colección recogía modelos en cera de monstruosidades humanas como la mujer barbuda o el enano Bebé que perteneció a la corte de Estanislao Rey de Polonia y suegro de Luis XV.

Exhibían entre otros cabezas de decapitados como la de Jerónimo Caserio, anarquista de origen italiano, autor del atentado contra el presidente francés Sadi Carnot en Lyon y condenado a la guillotina. Las crónicas cuentan que el molde de  cabeza se hizo tan pronto como cayó a la cesta de la guillotina. Otra joya era John Chiffont, nacido conde de Lancashire y reproducido a la edad de veinte años, tenía 3 piernas dos penes, ambos aptos para la reproducción. La colección de cráneos incluía las de un europeo, un mutilado de la guerra de 1870,  un hombre encontrado en las catacumbas de Roma,  un gigante ruso,  un hombre muerto en un ataque de locura,  un negro.

Además, las autoridades municipales se mostraban cada vez más severas con  exhibición de fenómenos en los recintos feriales . Cada año las ferias conocían un nuevo monstruo vedette.

A principios del SXX triunfaba el hombre momia, de 31 años, 1’40 m, 20 Kilogramos, que se suicidó en plena Exposición internacional de Lieja después de discutir con su empresario. Competía con el príncipe bonito de 18 años y 65 centímetros de estatura o el fakir árabe Ali Ben Soliman, por no hablar del Hombre-bogavante que se hacía acompañar de un perro parlante. En la Feria de Lieja aparece un poblado negro, escenificación de la vida en áreas salvajes del Congo.

El negocio era efímero, que se lo pregunten al gigante Hugo de 2’30 destronado un año más tarde por Pisjakoff enorme mole de 2’41 metros.

Estos chiringuitos poco a poco fueron concitando la desaprobación de los periodistas y del público, y las asociaciones y organizaciones religiosas que trataban de infundir un trato más humanitario a estos portentos de la naturaleza. Todavía deambularon fenómenos como Lionel, el hombre león que sorprendía por su sistema piloso particularmente desarrollado, o un niño con cabeza de ternera, siameses deformes,  niños con tres piernas, el hombre elefante,  mujeres hipergordas… toda una galería que hizo a la administración reaccionar.

 Es en este contexto pseudo científico y antropológico donde se puede explicar el secuestro del cadáver del Negro; en el supuesto caso que lo llevaran muerto a Europa; porque no hay que descartar que lo llevaran vivo. De hecho, a lo largo del siglo XIX se   los feriantes exponían al público habitantes de zonas lejanas y los modos de vida de esos especímenes « salvajes » en cuanto tuvieron disponibilidad.

El antecedente del Negro  cuya historia es más conocida es la de Sartjie Baartman, un icono cuya imagen, vida, muerte y posterior reverencia han triunfado sobre el racismo, colonialismo y sexismo. Es el antecedente más conocido del Negro de Bañolas.

Sartjie Baartman nació aproximadamente en 1789 en  la provincia oriental del Cabo. Vivió sus primeros 20 años como una muchacha sencilla khoi-san en Maitland cerca de Ciudad del Cabo. Mientras trabajaba como sirvienta, de repente fue convencida por un inglés a dejar su país natal bajo promesas de una vida mejor en Europa.

A su llegada a  Londres, su sueño se transforma rápidamente en pesadilla: fue  exhibida como una fenómeno de feria atrayendo a las masas curiosas para contemplar sus rasgos característicos sus grandes pechos, su vagina desmesurada y su culo que revelaba su esteatopigia , y luego sirvió de objeto sexual en veladas privadas, antes de caer directamente en la prostitución.  Terminó su corta existencia alcoholizada, aferrada a la botella  para enfrentarse a las humillaciones y sevicias que padecía.

Cuando Sarah murió de sífilis en 1815, el Barón Georges Cuvier, un cirujano de  Napoleón Bonaparte, hizo un molde de ella sacándole su cerebro y genitales metiéndolos en una botella, no sin pasarse una vez más comparando los rasgos de la raza negra con “los simios” y los genitales de Sarah con los del orangután.

La víctima fue  pasó a formar parte de la colección del Museo de la Humanidad de Paris, hasta 1976 en que trasladaron los restos al Laboratorio de biología antropológica en el Museo de Historia Natural desde donde fue repatriada a Sudáfrica. Francia tampoco se consideró responsable de la suerte indigna que tuvo Sartjie  Baartman.

 Saartjie Baartman se convirtió así en Sudáfrica en un símbolo de la explotación y la humillación vividas por las etnias sudafricanas durante el período colonial. Su repatriación un año posterior a la del Negro fue considerada un hito en la batalla por la reparación sobre el pasado colonial.

pd: Un video breve sobre el negro de Bañolas en RTVE:

http://www.rtve.es/alacarta/videos/te-acuerdas/acuerdas-negro-banyoles/712596/

Yo tenía una cola en África

Hoy nos damos una vuelta por Gaborone, capital de Botsuana, lugar donde residí y pude vivir su cotidianidad. A pesar de ser poco poblado, no llegan al millón y medio de habitantes para un país de la extensión de España, se concentran muchísimo  en hacer colas y claro, se sufren. Hábitat propicio para el conocimiento y la desesperación. Hasta los elefantes hacen cola, pasen y vean…que sucede si has de matricular un vehículo.

En Botsuana  el tiempo ni se crea ni  se destruye sólo se transforma; la cola es un ente fagocitador de paciencias que delata la flaqueza  de los espíritus débiles. Las colas son  en sí mismas todo un ecosistema que funciona al margen de la realidad circundante.

En un mundo donde la domiciliación no es la norma  las inagotables colas que acompañan invariablemente a procedimientos administrativos farragosos ponen a prueba la paciencia, sabiduría y buena estrella del participante. Son corredores de la muerte del tiempo en las que estas expuesto a las mas diversas vicisitudes, con tal de sacarte de quicio todo vale…

Y no sé os ocurra  llegar a la cola a la brava; hacer cola requiere una planificación estratégica, y solamente en casos irremediables te presentarás en ella a la ligera. Se requiere mucho tiempo para alcanzar la sabiduría en esa materia.

Cuando crees que la cola no es muy larga, es decir, embrionaria, no cantes victoria; es posible que en ese embrión se hayan incubado los huevos de una serpiente mucho más larga y peligrosa. Aprenderás que hay gente que abandona la cola porque sí, pero advirtiendo que van a volver y que su lugar sacrosanto es ese. Nadie rechista. Una cola de diez elementos puede convertirse en un caballo de Troya en el que van a desembarcar cien personas ante tus narices.

La  velocidad de la cola en  Botswana tiende de manera despiadada hacia el cero con  desparpajo. Las virtudes de un colista semiprofesional, porque también los hay profesionales son varias. Yo diría que los mejores son esos catalogados de ausente, el colista-ausente es peligrosísimo porque siempre aparece en el momento más inoportuno, cuando te habías labrado expectativas de avance real. Los colistas presentes hemos de hacer lo posible por crear un buen clima lineal, lo que llamaría el feng shui de la cola; es decir hacer la espera lo más agradable posible concitando la energía positiva que se pueda absorber en las condiciones más adversas.Hay colas manejables y hay colas que necesitan más planificación que un asalto a un ochomil  con sus campos base e intermedios para llegar a la cumbre.En fin, uno se aficiona a hacer cola y he llegado a sentir verdadera indignación cuando he llegado al banco y no había nadie en la cola, casi me esperaba a que pasara otra persona , me parecía más reconfortante, ¡no sé!. Fastidia acabar tan pronto cuando lo habías planificado tan bien; aunque no os preocupéis; en la ventanilla enseguida se encargan de motivarte para escupir fuego al instante; tras los saludos reglamentarios y prolegómenos súper educados te comunican:

-¡Vd. no se entera!, no sabe que se ha caído el sistema en todas las sucursales de Barclay’s Bank … no ve que no hay nadie en la cola. Así que, claro, si se ha caído el sistema no voy a molestarle con mi miseria cotidiana.

En fin, uno de los lugares de Gaborone que considero sede mundial del campeonato interestelar de colas es la Oficina de Asuntos de Tráfico que ocupa la segunda planta de un edificio del Botswana Building Society Mall.

Si alguna vez antes de suicidaros tenéis pensado hacer turismo, venid a este lugar. No saldréis defraudados. El  local  en sí reúne todo el calor de la ciudad concentrado en el punto en que guardas cola. La masa sudorosa se apelotona a la espera de ser atendidos en una gama de siete ventanillas diferentes en las que no se sabe muy bien a que se dedica cada una; eso sí cada una sujeta a sus propios arcanos. Preside el recinto un póster que muestra un hombre esposado bajo un rótulo que advierte que Botswana es un país de tolerancia cero. Se refiere a la corrupción, con lo que se concluye que abstracción hecha de los principios morales de cada uno, es mejor no intentar el soborno forastero.

Por favor, no seáis inocentes en caer en el error de dirigirte previamente a la ventanilla  “Información”. Jamás me dieron la “información” buena, la persona al frente es más es una célula diabólica para destruir tu sistema nervioso central y periférico. Su misión es desorientar al que no sabe.

En cuanto a los oficiales tras  la ventanilla, en realidad tras unos barrotes, son unos funcionarios del escaqueo, que cuando aparecen, ¡aleluya!, se pasan horas largas entretenidos con los papeles que tienen entre manos.

Pero lo peor en potencia son tus compañeros de viaje nadie se queja demasiado, en la sala hay una televisión a todo volumen en que invariablemente echan la misma película una extrañísima en la que salen karatekas japonesas y bosquimanos repartiendo mandobles por el Kalahari. La gente es que se troncha.

Cuál sería mi deleite cuando una noche en España emitieron la película por una cadena privada  con los diálogos originales en setswana.

Los avances por minúsculos que sean, suponen una victoria. Sin embargo comienzan a darse circunstancias más que insólitas. Llevas una hora y veintidós minutos y de repente todo el mundo desaparece, te quedas atónito y averiguas que la gente se ha ido porque es la hora de comer; es decir: todo lo jugado hasta ahora sirve de poco porque hay una hora y cuarto más hasta que se reanude el partido. Este sistema no me parece bueno pero vamos no me veo haciendo además la cola en el buzón de sugerencias.

Tras la horita y cuarto de calentamiento, viene lo bueno ya que la nueva cola constituida no tiene nada que ver con la de la mañana; se te han colado unos cuatro de refilón (es decir, otra hora de espera) y además el resto de las unidades donde predominan los conductores de combi o furgonetillas taxi, muy populares (sus accidentes)te lo hacen saber a coro, “sí, sí estos vinieron esta mañana lo que pasa es que les guardamos el turno porque tenían que trabajar entretanto. ¡Hala! Diles que no; como es la primera vez, intentas que al menos la espera no sea bronca.

En un momento dado, tarde, pero dado, llegas a la primera línea ¡ya te toca el momento ansiado!. Por supuesto que  ya ni te acuerdas del motivo de tu visita , pero ¡ánimo! que ya está hecho…Tras el preámbulo y una pausa adicional para visitar los lavabos, el funcionario me recibe tras los barrotes a portagayola…

– ¡Mire! Venía a registrar el vehículo, por favor –dije disfrutando el momento

-¿A ver, me da el formulario x33?-  inquiere el funcionario mientras se repasa las uñas

–          El formulario x33? Pues no me lo han dado.

–          Pues sin formulario no hay nada que hacer ¡el siguiente!- me suelta así, imperativamente.

–          This is one atropello, please, ¿dónde me tienen que dar el formulario x33? – levanto la voz.

–          Es el señor de la ventanilla “Información” ; allí -contestó sin levantar la cabeza, sacando el dedo entre los barrotes

Pues nada, nada, me animo, a por el formulario de marras, con voz ahogada atrapado en el laberinto  incomprensible e incorruptible de la Oficina Interestelar de Tráfico.

En ese momento cogerías por el cuello al funcionario de Información, que para entonces por arte de birlibirloque se había convertido en funcionaria con cara de saberse de memoria todos los mandobles de la película de kárate.

Sacando fuerzas de flaqueza, enarbolando el formulario completo hasta la bola, te dices, “ahora sí, ahora me impongo” y desafiando todas las miradas torvas te diriges directamente a  la ventanilla sin esperar el turno de la cola que te venías chupando desde la mañana. Levito,

¡nadie me dice nada!. Es más, el oficial te arranca el documento para examinarlo y murmulla: brrrrrbbrbrbrbrbbrbrbr OK. Y te pone un sello rosa de nada. El OK te suena a canción celestial . Pero añade: OK OK te pongo el sello pero que sepas que este trámite no  hacía falta, como es un coche para placa diplomática…

¡Qué me parto de risa floja! Poco se nota, todo el mundo está tirado por los suelos tronchándose con la decimoctava reposición de la película de samuráis en taparrabos.

Pero el tipo no acaba ahí ¡no!, sino que compone la mejor voz de su vida para decirte: “ OK, OK, pero ahora no olvides  pasar por la ventanilla de tributos, la número 4”.

Y ahí es donde no te impones, donde una larga cola compuesta por personas como yo, detritus administrativos deambulantes te miran fieramente y al menor amago de intentar hacer ademán de seguir adelante señalan con dedo marcial el último puesto de la cola constituida.

En fin, tienes tanta ilusión de tener legalizado el coche que ya por una cola más, que le vamos a hacer, soy novato, mírenme , soy EL novato.

Y ya, camino del calvario llegas derrotado a falta de cinco minutos del cierre a la ventanilla número 4, “Tributos”.

–          Por ese extraño juego de trileros mutantes que se llevan en este establecimiento, me recibe la misma mujer que hace dos horas estaba en información; se le ven unas prisas de cerrar el garito, como si hubiera un aviso de bomba en el local.

–          Dumêla , y tal y tal ¿papeles?.

Los doy.

–          ¡Veo que tiene el sello rosa, pero para vehículo con placa adjunta a la diplomática (CDA) no lo necesita voy a preguntar si tiene que renovar el X33, a ver si me lo pasan con el sello…

A esas alturas, te relajas y disfrutas, te ríes pero solo, porque el casete del video ya lo sacaron de la tele. La señora funcionaria regresa y dice  literalmente:

– ¡Pues ha habido suerte!, se lo pasan. Ahora tendría que pagarme.

 Pagar , ahora pagar, claro, voy haciendo perder el tiempo a la gente y encima me ponen 10 veces la misma película gratis. ¡A pagar!

–          ¿Cuánto es?

–          Son cien pulas, pero …¿sabe?. Vd. no tiene que pagar, las placas diplomáticas CD, CDM y CDA no pagan impuestos…

–          ¡¡Gracias, muchas gracias!!-digo ojoplaticamente complacido.

–          Pero para que conste en el registro debe rellenar el formulario marrón..

En ese momento imagino una ambulancia esperándome a la salida.

– Formulario  marrón ¿Y quién lo da? -pregunto abatido.

– El marrón lo dan en “Información” me contesta en inglés aunque me sabe igual que en español que hasta rima: el marrón en información.. ¡Qué razón tiene!.

Venga  Información, vióleme…En ese momento la buena samaritana te ve grogui y apuntilla, “¡veo que fulanito-información ya se ha ido, es que no queda nadie….pero bueno como ya cerramos esperé que salgo donde Vd. y se lo daré yo misma.”

 Entonces las cosas no podían acabar mejor porque la mujer entrando a matar muy amablemente espeta despreocupadamente:

“Pues no nos  quedan, se han debido acabar, pero no se preocupe mañana los tendrá .aquí mismo”.

Al día siguiente vestido con invisible traje de samurai abordé al señor de Información, que curiosamente venía de nuevo en formato de la buena samaritana de ayer, y le pedí directamente  el “Formulario marrón” .

Ella podía haber dicho: ¡Ay! si es Usted… el de ayer, ¿qué putadita eh?.

 ¡Pero no!. No me reconocía. Yo no daba crédito. Se lo tuve que explicar de nuevo todo en una pose de hombre blanco vociferante y sobreactuado, y la señora sin solidarizarse pero para evitar no se qué, me recogió el Papel Marrón, le echó otro sello y me lo devolvió diciendo: “Ahora, lo lleva al Ministerio de Asuntos Exteriores y arreglado. Ya podrá conducir el vehículo….está contento?.

– Superhappy.

Sabéis que hice después, ¿salir corriendo a exteriores?, pues no.

Desplegué un catering completo y me instalé en uno de los bancos de tortura de antesala de fila de pie y me hice un completo desayuno en directo visionando la película de karatekas y riéndome obligatoriamente en cada uno de los chistes. Y no por masoquismo, no,  era la venganza del gilipollas, del hombre encadenado, como aquellos presos que los meten al calabozo y en esa mínima estancia todavía se imponen no pisar una determinada esquina, un acto de libre y despiadada autoflagelación del cuerpo, que no del alma.

Es aquí donde jugué una de las semifinales de cola de mi vida, aunque no fue la última y definitiva. A partir de esta experiencia aporto mi  feng shui a las colas de Botsuana.

Pero en España, tranquilos, siempre habrá posibilidad de enfrentarse a un funcionario de solera burocrática. Y si no, mirad esta obra maestra de la escuela de cine de Madrid:

 

pero no siempre una cola nos va a dejar con mal sabor de boca, la cola española da mucho juego también, en este otro tesoro internaútico de Faemino y Cansado:

¡Viva Kierkegaard y Kafka!

¡Mampoer para todos!

El zeppelin viaja alto y se dirige suave  por las tierras muy queridas para mí del sur de Botswana y Norte de Sudáfrica, unas nubes algodonosas nos mecen en tierra de leopardos, lejos de su alcance.

Si por ventura sois afortunados y llegáis a Botswana, podéis probar a vuestro propio riesgo internaros en Sudáfrica y descubrir  el mundo exclusivo y bizarro del Gran  Marico en la ruta al noroeste de Johannesburgo que recorre el gran valle del Rio Marico  afluente del Limpopo. 

Por  la carretera de Mafikeng vas dejando  atrás Swartruggens y Koster, llegando a Zeerust, destartaladas ciudades de avituallamiento, sobre la formación montañosa de Dwarsberge en la frontera de  Botswana .

Es una tierra  tan uniforme de vegetación y pistas características que se queda impresionada en tu retina,  sobretodo al atardecer cuando el sol se esconde ya por las colinas del oeste dejando un poso de fotogramas en el aire, concretamente una docena por segundo; porque allí siempre te perderás una parte, al contemplar la otra.

Es un mundo particular de naturaleza exigente, gente dura y paciente, donde la información se transmitía al anochecer entre granjeros entorno a un café y una tanda de aguardiente. Los rumores llegados de los viajeros en carros de bueyes, las anécdotas  entorno a la guerra contra los británicos, las leyendas de la maleza y sus peligros, la bella hija del nuevo granjero,  los “malditos kaffir” (no olvidemos que concebían la superioridad blanca de una manera tan radical de que no les cabía una concepción diferente) y las noticias sobre el ganado constituyeron el caldo de cultivo de los cuentos de Herman Charles Bosman, hombre particular donde los haya.

Llegó a la zona en 1926 para dar clases en un pequeña granja en Heimweeberg donde estuvo sólo 6 meses ya que fue encarcelado acusado del asesinato de su hermano en Johannesburgo adonde había ido unos días antes las vacaciones. Fue condenado a muerte con 21 años, el siempre alegó que no quería matarlo, pero lo cierto que en la trifulca el rifle se disparó. Después le conmutaron la pena por 10 años de prisión con trabajos forzosos. Cumplió 4 y medio. Su experiencia carcelaria la recogió en el libro “Cold Stone Jug” de tono humorístico y autoparódico con el transfondo de crítica a la situación de la institución penitenciaria.Pero en el corto espacio de tiempo que vivió en la zona del Gran Marico se llevó  suficientes materiales  como para tejer cerca de 250 historias de humor, tragedia y poesía del veld, la maleza en Afrikaans.

Nos adentraremos por pistas de arena, recorriendo todas las ondulaciones posibles, carreteras estrechas, puentes, maleza y claros tachonados de granjas aparentemente vacías y con cierto halo de misterio. El Marico está salpicado de característicos koppies (pequeñas lomas de rocas)  y escarpados pendientes de maleza y piedras, donde se han encontrado asentamientos humanos de la Edad del Hierro. Son tierras donde se oyen medias voces que vienen de los árboles y se ven extrañas figuras bajo la luna llena, un ambiente donde la historia se ha anclado en la en la épocas del Gran Trek (la diáspora boer hacia el norte ante la acometida británica) sobre el año 1825. Es como si los espíritus de diferentes épocas flotaran en el aire. Los  mapas de la zona no eran muy precisos cunado la visité. Sabes que te mueves en un determinado área entre determinados pueblecitos que marcan la referencia.  Hacia 1820 vivían en la zona unos veintemil Bahurutshe, tribu renombrada por sus habilidades en minería, cantería, y trabajos del hierro y del bronce. Los visitantes blancos del siglo XIX resaltan que los interiores de las chozas estaban decorados con esculturas de arcilla y pinturas parangonables con el trabajo de los artistas europeos contemporáneos.

Esta zona es uno de esos  lugares tan contradictorios donde al lado de explotaciones mineras de andalucita para fabricar componentes materiales de la industria aeroespacial podrás encontrar Boers que todavía viven sin luz ni electricidad y si tienes suerte te descifraran las estrellas. Lugares contradictorios donde predomina aparentemente una gran quietud pero sin embargo  pasan cosas, se necesita un buen tiempo para comprender que el Marico no es para personas que quieran pasar un fin de semana sino para gente paciente, que pueda toparse por azar con lugareños, o que pueda descansar apoyado en una roca y quizás una tarde entre sorbo y sorbo de un buen mampoer de melocotón un leopardo pasará delante de tus narices.

El Mampoer es un  aguardiente  destilado en casa, en la vieja tradición boer, sin licencia, aunque como ellos dicen está amparado por la verdadera ley que es la biblia y protegida la receta generación tras generación.

Tras varios vasos de mampoer  la complexión del paisaje cambia, y también el cuerpo dejándote en un estado de flotación a cámara lenta, como si hubiera una fusión con el sol y la tierra en esta parte particularmente atractiva y pétrea de África . Realidad y fábula se mezclan. Incluso el origen del nombre del  mampoer tiene su leyenda misteriosa, a falta de confirmación,  parece derivar del kgosi  Mampuru, un jefe de la tribu  Pedi que instigó el asesinato de su hermanastro  Sekoekoenie emborrachándolo

Esta bebida destilada contiene un 65 a 75% alcohol. Por eso se dice que  el mampoer no hace promesas y no dice mentiras , pero es una herramienta útil para que en tierras del Marico, florezcan las leyendas y las historias reflejadas por el escritor H.C. Bosman de boca del narrador el mítico Oom Schalk Lourens. Si te pones a investigar nunca hay hechos verídicos comprobables, pero nunca las historias son mentira y suenan verosímiles alrededor de un buen fuego en una noche estrellada. No hay pruebas, pero las cosas pasan, como en un gobierno cualquiera…

A veces las leyendas se transforman en realidad como la polémica que surgió protagonizada por monos, leopardos y granjeros. 

En la naturaleza los monos tienen muchos enemigos naturales, por ejemplo los leopardos que en la zona del Marico abundaban y donde los monos constituían elemento esencial de su  dieta. Sin embargo la presión del hombre hizo que el número de leopardos descendiera. Además estos leopardos prefieren presas más grandes y fáciles de atrapar como las vacas, especialmente, las indefensas terneras.

El resultado es que muchas cabezas de ganado son atacadas por leopardos y suponen una pérdida importante para los granjeros de la zona, por lo cual los granjeros o bien atrapan leopardos para soltarlos en otras áreas o directamente los matan. Esto está poniendo en peligro el ecosistema porque como resultado los monos se están multiplicando y al no poder encontrar comida en esa tierra, organizan verdadera batidas por las granjas comiéndose las semillas. Con lo cual, lo que no destruyen los leopardos lo destruyen los monos.

Muchos de los granjeros están al borde de la quiebra y de extinción en la zona. Parecería pues que de leopardos, monos  y hombres saldrían triunfantes ¡los monos!, a priori el animal más débil de los tres. ¡Extraño mundo!

Entre las soluciones que los lugareños dan al problema  encontraremos el humor propio de la zona:

1. Si fuera posible hablar con los monos, se podría organizar una reunión con ellos y sentaditos explicarles la situación,  pero como todo el mundo sabe aunque nos separen pocos genes los monos no hablan y por mucho que te dirijas educadamente a ellos diciéndoles “Por favooooor alejaos de mi cosecha”, nada, no se enteran, por muy razonable que sean los argumentos humanos seguirán robando.

2. Otra solución es mover a los monos a otro lugar. Cuando te veas afectado llamas al 112, vienen y se los llevan.

3. Una  tercera solución puede ser el uso de medidas contraceptivas, para reducir su ritmo reproductor y por tanto su número a medio plazo. Pero quien es el que va a hacer ese trabajo inmediatamente…el problema exige una respuesta inmediata.

4. Una cuarta solución es hacer una matanza selectiva de las familias de primates como se hace con elefantes en los grandes parques sudafricanos.

Esta última es la solución que los granjeros iban a llevar a cabo, pero la publicación del caso en la prensa  causó una conmoción en medios internacionales. Hubo opiniones para todos los gustos, unos sostenían  que el elemento clave es que los granjeros no disfruten con la matanza, que se contengan; otros se dirigieron a los granjeros para organizar batidas de monos con arco y flechas y los más urbanitas sugieren  ideas adicionales como introducir más leopardos, y trasladar a los granjeros , por ejemplo, a jaulas de zoo como nuevos animales mamíferos bajo un letrero “granjeros Boer”. Hábitos: les gusta vivir en tierras inhóspitas  son incapaces de convivir con los simios. ¿Y tu qué harías?

Bosman fue un incansable  organizador de fiestas que eran famosas por las  sobremesas que se alargaban de la mano de su oratoria a lo largo de la noche. Dos días después de una de sus fiestas en las que el Mampoer destilado siempre parecía insuficiente le condujo su mujer al hospital Edenvale. Al legar le preguntaron para hacerle la ficha: lugar de nacimiento y el respondió: Lugar de Nacimiento: Kuilsvier- Muerto: hospital Edenvale!”

Cuando entró en la consulta, al poco sólo se podían oir las risas del doctor. Bosman nunca perdió el sentido del humor , salió y dijo a su mujer que era una simple indigestión. Pocas horas después se desvaneció  en su casa. Muríó mientras le llevaban de vuelta al hospital, el 14 de Octubre de 1951.

¡Totsiens my vriend!