3 Rusos: Klucis, Theremin, Perelman: (III) Perelman

Mirad este tipo con su gorro de Pocoyo; ahí baja, mirad, mirad…día soleado en San Petersburgo…observar que tiene un poco de duda al contar las monedas.

Pues sí, un tipo normal, joven (4 meses más que yo), está en forma; compra pan y leche; superlujazo peterburgués. Pues bien, ese hombre es Dios, Dios comprando leche y pan.

Y como dios se llama como quiera pues llamemosle cariñosamente “Grisha”, su nombre real es Grigori Perelman, y tiene en su haber la demostración de la conjetura de Poincaré uno de los 7 problemas del milenio, él único resuelto,¡ qué envidia para el Scottish café de Lvov.

Sabéis, es un tipo tan extraordinario que no voy a hablar más de él; en estos tiempos de curiosidad, el tipo prefiere seguir con su vida. Créedme, no hace falta que os diga más.

Pero para los curiosos; ahí va la historia de mi ruso del milenio. Os dejo con Dios, 4 meses más joven que yo… el que quiere puede.

Si lo veis en Mercadona, no le molestéis, que está pensando ahora en demostrar matemáticamente la existencia de Dios, y a ver si no le salen las cuentas.

El café escocés

Existen ciudades que sin conocerlas se te hacen simpáticas o las adoptas; ya que no seré nunca hijo adoptivo de una ciudad, es mejor adoptar una ciudad. Mi ciudad , que es tan exótica como una isla Micronesia es Lvov, una ciudad móvil puesto que ha sido Polaca, Alemana, Rusa y ahora Ucraniana. Esta ciudad a la que un día supongo iré , ya la he recorrido, y me parece el mejor escenario para cualquier novela; rica arquitectura, esplendoroso y trágico pasado, adoquines de los gordos, no suelos de ciudades modernas de subcontrata, sus tejados, su lluvia, sus tranvías…

http://es.euronews.net/2011/08/22/lviv-la-pequena-paris/

El Zeppelin, en la tendencia que tiene a volver a la época gloriosa, lo dejaremos aparcado en el pináculo de la catedral barroca de San Yurii y os voy a enseñar la historia de un café muy particular.Se supone que en la época el ocio era limitado pero cuando a los chicos de Lvov les da por reunirse pueden formar algo así…el equipo de waterpolo local.

Los estudiantes no creáis que eran menos desenfadados, esta es la historia de un grupo de chavales que fueron creciendo  y que les gustaba beber, fumar  y las matemáticas; de ahí salieron problemas matemáticos resueltos -no todos-  a lo largo del siglo y la matemática en general no sería la misma sin las aportaciones de algunos de sus asiduos que dan nombre hoy a teorías propias como Banach o Ulam (padre de la bomba de hidrógeno)

Este grupo (Banach, Ulam, Shodera, Mazur, Steynhauza)  constituían un grupo de genios polacos que  primero se reunían en la cafetería Roma de la ciudad. Pero el propietario estaba disgustado porque le ponían las mesas de madera  llenas de garabatos con sus lápices y siempre tenía que estar fiándoles…así que visto el panorama se pasaron al bar de al lado, el Café Escocés.

Entre la copa de coñac y tazas de café, el grupo se dedicaba con frecuencia a resolver complejos problemas matemáticos de su tiempo. Una de las sesiones de Matemáticas del  Café Escocés duró 17 horas con un descanso sólo para comer. Los asiduos describían el café: “La comida era mediocre, pero el alcohol y el tabaco siempre estaba ahí para nuestros excesos.  Las mesas eran de mármol, lo que  permitía escribir con lápiz sobre ellas, y se podían borrar luego los garabatos matemáticos. Tras ratos de silencio se podía oír una discusión o una risa no se sabe si de satisfacción, por un hallazgo o de la misma borrachera, o de repente se hacía el silencio y se quedaban pensativos dando sorbos al café o fumando sin parar, alienados. Otros clientes, al margen de este grupo, probablemente se veían  sorprendidos por esta impresionante imagen  de matemáticos bohemios que se repetía durante horas. Además de matemáticas, había ajedrez. Pero  la perseverancia  y la concentración fue el requisito más importante para el trabajo matemático verdaderamente creativo de este grupo.”

Las primeras soluciones se hicieron  encima de una mesa, entre otras teoría tan importantes como la de Banach que fue borrada por un camarero sin contemplaciones; años se tardó en reconstruir la solución. Para  poner algo de orden y ante las nuevas quejas del propietario sobre el pintarrajeo de las mesas, la esposa de Banach, compró por 17 zloty un cuaderno grande que llevó al café para dejar constancia de los trabajos y se convirtió en el famoso “libro de Escocia” para el mundo  de las matemáticas.

Así que la dinámica era esta, se planteaba un problema y todos se ponían manos a la obra, al café y al cognac. Se fijaba un premio para el que lograba la solución…Una vez lograda la solución, se generaba otro problema y se olvidaban  del anterior.  La comunicación oral era esencial, mientras que los artículos eran secundarios.

Cuando el cuaderno se quedó en el café, pasó a ser custodiado por un camarero celoso del ritual de los matemáticos y  la cosa se fue organizando;  se fijaban recompensas con el planteamiento del problema, por ejemplo, una copa de cerveza, vino, o la cena en un restaurante de moda. Un problema   difícil,  valía una cena, como el número 153 , de 6 de Noviembre de 1936,  que fue planteado  por Stanislaw Mazur,  y solamente  resuelto en 1972 por el matemático sueco Per Enflo, que obtuvo la recompensa prometida ya nostálgicamente  en Varsovia, una cena. El premio fue cocinado para él por la esposa del matemático polaco Zhyliasko . Otras veces los premios eran divertidos y absurdos, por ejemplo un ganso vivo.

En total de 193 problemas matemáticos se registraron en el Libro de Escocia desde 1935 a 1941.(una cuarta parte sin resolver todavía).

La vida de muchos de esos miembros de la escuela de Lvov fue plagada por las guerras, las persecuciones religiosas o políticas, los campos de concentración.  Su influencia en todos los campos de la matemática perdurará para siempre, algunas veces salpicada hasta con humor, como es la historia del Café Escocés y el libro de problemas. El café está actualmente ubicado en el número 27 del Taras Shevchenko Prospekt y ahora siguen haciéndose operaciones: su lugar tristemente lo ocupa ¡una oficina bancaria!

Y sino siempre estáis a tiempo a jugar un partido con los chicos del waterpolo o marcaros un karaoke en euskera con el gran Benito Lertxundi, como los problemas matemáticos, no se entiende pero si intentas seguirle, relaja.

Amada Vizcaya,ayer por la mañana te vi vestida de blanco, verde en la cabeza, fuego en el corazón, esbelta, maciza, hermosa cuando pasabas junto al lado de mi deseo, y tu dulce olor, trabajo, amor, el mar se adueñaba de mí. Ayer por la mañana escuché el eco de tu habla, la caricia de tu canto, sobresalto en el corazón y flotando en lo profundo de tu eco me fui saltando, volando. Ayer noche  junto al huerto de los antepasados te dedicaste a bailar y  a improvisar versos, alegre y picante, seno prolífico, fuente inagotable. Amada Vizcaya, vestida de blanco verde en la cabeza, fuego en el corazón, consuelo y dolor del sufrido poeta. Amor y canto tu suave habla, tu viva impronta, el candente de tu hierro son hoy mi refugio.