Ελλάδα και Ισπανία πατήσαμε

 

Un griego que pasaba por ahí opina sobre lo que pasa aquí…

Varios cantautores, jóvenes y veteranos, grabaron el 3 de mayo en Madrid la “Canción para Dimitris” que Joaquín Carbonell compuso para recordar la gesta del jubilado griego Dimitris Christoulas, que se inmoló en la plaza Syntagma al frente del Parlamento Nacional.

“Canción para Dimitris”
Refugio de palomas
Luz violeta de pincel
La mañana griega se sintió volar
Serena la cigarra
Se aturdió bajo el mantel
Que guardaba un desayuno tan vulgar
La higuera vio la fuente
Y brotó luz de la miel
Son las siete y los dioses ya no están
Dimitris es agudo
Un anciano de papel
Una voz que clama al mundo sin gritar
A veces el destino nos empuja hacia el final
Rompiendo las señales de aparcar
Un tiro no es un ruido es como una catedral
Que se esfuma entre la niebla de cristal
Dimitris busca el árbol
Y Sintagma es el lugar
Al frente el Parlamento Nacional
Empuña una pistola
En un gesto tan vulgar
Que no llama la atención del personal
“No quiero su limosna
Hoy me rindo sin luchar
No buscaré comida en un corral”.
Los cielos se cerraron
Y la tierra fue a llorar
Era abril en cada punto cardinal
A veces el destino nos empuja hacia el final
Rompiendo las señales de aparcar
Un tiro no es un ruido es como una catedral
Que se esfuma entre la niebla de cristal
A veces el destino nos empuja hacia el final
Rompiendo las señales de aparcar
El portavoz del Fondo Monetario Gerry Rice
Confesó que estuvo a punto de llorar.
Tuve oportunidad de visitar la Plaza Sintagma, en la noche y guardar el respeto
al viejo Dimitris; hice una foto y dejo la nota aquí traducida que le encontraron:

“El Gobierno de Tsolakoglou ha aniquilado toda posibilidad de supervivencia para mí, que se basaba en una pensión muy digna que yo había pagado por mi cuenta sin ninguna ayuda del Estado durante 35 años. Y dado que mi avanzada edad no me permite reaccionar de otra forma (aunque si un compatriota griego cogiera un kalashnikov, yo le apoyaría), no veo otra solución que poner fin a mi vida de esta forma digna para no tener que terminar hurgando en los contenedores de basura para poder subsistir. Creo que los jóvenes sin futuro cogerán algún días las armas y colgarán a los traidores de este país en la plaza Syntagma, como los italianos hicieron con Mussolini en 1945″.

Dimitris Christoulas

Viernes, al Kibbutz

En los últimos años, la Kibbutz Contemporary Dance Company de Israel se ha identificado con los trabajos de su actual director artístico, Rami Be’ er. Las creaciones de Be’er han proporcionado a la Compañía el reconocimiento internacional en sus actuaciones en escenarios de todo el mundo.

Os jodeis y os calláis así es la vida así es la vida

Queridos hermanos y hermanas, la situación está así, recortes, proboscidios y lamelibranquios. La sociedad en destroyer mode y eso tiene su lírica.:Así es la vida,de los años 80 , hoy de plena actualidad, del grupo mítico de Salvatierra, Álava, “La Polla Records”

ASI ES LA VIDA

La Polla Records

La miseria feroz ha tomado las calles, la avaricia se folla a la libertad
los débiles gimen mientras los aplastan, sus quejas son olvidadas
Estamos saliendo de la situación y vamos a darle pronta solución
y ahora yo me doy la vuelta
y al salir cerrar la puerta
Qué podemos decir dice la mayoría así es la vida
qué le vamos a hacer si no hay solución así es la vida
no queremos saber, no hay ninguna salida así es la vida
a ver que dice el de arriba
Un poco de calma, tan grave no es, hagan otro esfuerzo hasta fin de mes
mientras tanto yo contento
con mamar del presupuesto
Os jodeis y os calláis así es la vida así es la vida
no sé de qué os quejáis así es la vida así es la vida
qué cojones queréis así es la vida así es la vida
me estáis manchando la alfombra
Duro inconformista sin civilizar, ven a nuestros brazos déjate domar
si eres joven y rebelde
Coca-Cola te comprende
Y lo ricos se agrupan en la lucha final así es la vida
mientras van cantando su internacional así es la vida
le pasan a dios su tanto por ciento así es la vida
y el mundo es una bomba de tiempo así es la vida
así así así es la vida
así así así es la vida
así es la vida
así es la vida
te puedes acatarrar.

Sentirme bien era suficiente para mí

Hoy: dos grandes mundiales: Joplin y Paquera de Jerez

En el piso destrozado de Baton Rouge
Esperando por un tren
Y yo me sentía como mis jeans desteñidos
Bobby hizo dedo a un diesel
Justo antes de que lloviera
Y nos llevo todo el camino a Nueva Orleans
Saqué mi harpa  (de boca) fuera de mi sucio pañuelo rojo
Yo me divertía mientras que Bobby cantaba el blues, sí
Los limpiaparabrisas golpeaban el tiempo
Yo sostenía la mano de Bobby en la mía
Y cantamos todas las canciones que el conductor sabía

CORO:
La libertad es sólo otra palabra para decir que no hay nada que perder
Nada, bueno nada no amor si no es gratis, si
Y sentirse bien era fácil Señor cuando el cantaba el blues
Sabes sentirme bien era suficiente para mí-hmm hmm
Suficientemente bueno para mí y mi Bobby McGee
LA LA LA

Desde las minas de carbón de Kentucky
Hasta el sol de California
S,í Bobby compartía los secretos de mi alma
Por todos los climas
Por todo lo que hicimos
Sí Bobby me protegió del frío
Un día cerca de Salinas Señor lo dejé escapar
El estaba buscando un hogar y espero que lo encuentre
Bueno, cambiaría todos mis mañanas por un solo ayer
sosteniendo el cuerpo de Bobby junto al mío

CORO:
Libertad es sólo otra palabra para decir que no hay nada que perder
Nada, bueno, eso es todo lo que Bobby me dejó-sí
Y sentirse bien era fácil Señor cuando él cantaba el blues
Sentirme bien era suficiente para mí-hmm hmm
Suficientemente bueno para mí y mi Bobby McGee
LA LA LA de
Naw Naw Naw y de

Hey Hey Hey Bobby McGee ĄSí!

Dedicada al monarca español que en su conciencia de libertinaje elefantíaco nos ha dicho 10 palabras para un perdón queramos o no: Lo siento mucho, me he equivocau, no volverá a ocurrir. Y ya está. Ni confesor ni nada.

Graná…

De vez en cuando va bien coger aire por los pulmones del zeppelin y volar un poco entre las nubes, y llegar a sitios rotundos como este donde se paseaba el rey moro y campear por allí con todos los sentidos puestos para aprovecharla. Disfunciones bloguísticas posibles dependiendo del sol, la lluvia y el perfume del azahar.  Tomamos Granada. Con Federico, Boabdil y la cerveza de la Alhambra.

Tu elegía, Granada, la dicen las estrellas

que horadan desde el cielo tu negro corazón
La dice el horizonte perdido de tu vega,
la repite solemne la yedra que se entrega
a la muda caricia del viejo torreón.

Tu elegía, Granada, es silencio herrumbroso,
un silencio ya muerto a fuerza de soñar.
Al quebrarse el encanto, tus venas desangraron
el aroma inmortal que los ríos llevaron
en burbujas de llanto hacia el sonoro mar.

El sonido del agua es como un polvo viejo
que cubre tus almenas, tus bosques, tus jardines,
agua muerta que es sangre de tus torres heridas,
agua que es toda el alma de mil nieblas fundidas
que convierte a las piedras en lirios y jazmines.

Hoy, Granada, te elevas ya muerta para siempre
en túmulo de nieve y mortaja de sol,
esqueleto gigante de sultana gloriosa
devorado por bosques de laureles y rosas
ante quien vela y llora el poeta español.

Hoy, Granada, te elevas guardada por cipreses
(llamas petrificadas de tu vieja pasión).
Partió ya de tu seno el naranjal de oro,
la palmera extasiada del Africa tesoro,
solo queda la nieve del agua y su canción.

Tus torres son ya sombras. Cenizas tus granitos,
pues te destruye el tiempo. La civilización
pone sobre tu vientre sagrado su cabeza,
y ese vientre que estuvo preñado de fiereza,
hoy aún muerto se opone a la profanación.

Tú que antaño tuviste los torrentes de rosas,
tropeles de guerreros con banderas al viento,
minaretes de mármol con turbantes de sedas,
colmenas musicales entre las alamedas
y estanques como esfinges del agua al firmamento.

Tú que antaño tuviste manantiales de aroma
donde bebieron regias caravanas de gente
que te ofrendaba el ámbar a cambio de la plata,
en cuyas riberas teñidas de escarlata
las vieron con asombro los ojos del Oriente.

Tú, ciudad del ensueño y de la luna llena,
que albergaste pasiones gigantescas de amor,
hoy ya muerta, reposas sobre rojas colinas
teniendo entre las yedras añosas de tus ruinas
el acento doliente del dulce ruiseñor.

¿Qué se fue de tus muros para siempre, Granada?
Fue el perfume potente de tu raza encantada
que dejando raudales de bruma te dejó.
¿O acaso tu tristeza es tristeza nativa
y desde que naciste aún sigues pensativa
enredando tus torres al tiempo que pasó?

Hoy, ciudad melancólica del ciprés y del agua,
en tus yedras añosas se detenga mi voz.
¡Hunde tus torreones! Hunde tu Alhambra vieja
que ya marchita y rota sobre el monte se queja,
queriendo deshojarse como marmórea flor.

Invaden con la sombra maciza tus ambientes.
¡Olvidan a la raza viril que te formó!
Y hoy que el hombre profana tu sepulcral encanto,
quiero que entre tus ruinas se adormezca mi canto
como un pájaro herido por astral cazador.

Paseábase el rey moro

por la ciudad de Granada,

desde la puerta de Elvira

hasta la de Vivarambla

—¡Ay de mi Alhama!

Cartas le fueron venidas

que Alhama era ganada.

Las cartas echó en el fuego,

y al mensajero matara.

—¡Ay de mi Alhama!

Descabalga de una mula

y en un caballo cabalga,

por el Zacatín arriba

subido se había al Alhambra.

—¡Ay de mi Alhama!

Como en el Alhambra estuvo,

al mismo punto mandaba

que se toquen sus trompetas,

sus añafiles de plata.

—¡Ay de mi Alhama!

Y que las cajas de guerra

apriesa toquen el arma,

porque lo oigan sus moros,

los de la Vega y Granada.

—¡Ay de mi Alhama!

Los moros, que el son oyeron,

que al sangriento Marte llama,

uno a uno y dos a dos

juntado se ha gran batalla.

—¡Ay de mi Alhama!

Allí habló un moro viejo,

de esta manera hablara:

-¿Para qué nos llamas, rey?

¿Para qué es esta llamada?

—¡Ay de mi Alhama!

—Habéis de saber, amigos,

una nueva desdichada:

que cristianos de braveza

ya nos han ganado Alhama.

—¡Ay de mi Alhama!

Allí habló un alfaquí,

de barba crecida y cana:

—Bien se te emplea, buen rey,

buen rey, bien se te empleara

—¡Ay de mi Alhama!

—Mataste los Bencerrajes,   

que eran la flor de Granada;

cogiste los tornadizos

de Córdoba la nombrada.

—¡Ay de mi Alhama!

Por eso mereces, rey,

una pena muy doblada:

que te pierdas tú y el reino,

y aquí se pierda Granada.

—¡Ay de mi Alhama!

Ya están aquíí… o A tonga da mironga do kabuletê

Los presupuestos más restrictivos de la historia de la democracia en España.,que en su BIDI de descarga me recuerda a la dulce niña de Polstergeist y su pantalla de los horrores…Montoro les dice cosas que solo un niño puede entender….pero es la Bestia…

Y lo que viene…

De un análisis pormenorizado puedo expresar mi opinión. Es esta:

Manel, de la sofisticada simplicidad no indignada

Vengo del concierto de final de gira de Manel, lo que diría el típico crítico “un soplo de aire fresco en el panorama musical ibérico”. Me gustan mucho sus letras que trazan unas historias abiertas o  no evidentes que dan lugar a interpretaciones, como si fueran sueños interrumpidos pero con una coherencia interna. Cantar en catalán es ya un apuesta en un mercado más reducido, sin embargo atrae mucho tanto la formación y su aire sencillo con personalidad y su buena base musical.

Es decir todo muy bien con cierta autosatisfacción del público que conocía perfectamente las letras. El ala yihadista de catalanes le pedía al cantante que hablará en catalán, como si fuera una valentía en territorio Apache, pero no hubo concesiones, las canciones en catalán y las presentaciones y explicaciones en castellano, en muy castellano diría. Es que esto de la multiculturalidad se impone y el consumidor que paga manda -en este caso era un mix de catalanes residentes y madrileños y gafapastas asociados- y no le podemos poner boina al campo ni barretina cuando la parada de metro aneja se llama ahora Sol Sun Galaxy para publicitar un teléfono y ¡oh my good! el teatr une La vida es sueño con los helados y es que el concierto se ubicaba en el Teatro HäagenDazs Calderón. ¡quina grácia!

Me ha gustado mucho la canción Benvolguts/Queridos…en el que Manel de manera inteligente cuenta la historia de una chica que en diferentes fases de la vida ha tenido “sus chicos” .Así la canción está dedicada por el cantante al exnovio de su novia. El cantante, cuando ellos dos salían, ya estaba “esperando su turno” de estar con ella. En la casa en la que vive aún hay discos del ex, fotografías, etc. Así es como ha funcionado siempre la chica. Muy buena canción.

Querido, permíteme suponer

que, a pesar de que no hayamos disfrutado de presentación oficial,
más o menos, así como yo, estás enterado
de mi existencia, de las cosas que hago.
Querido, yo lo reconozco, qué le voy a hacer, cobarde de mí,
no es que seas cada tarde mi tema favorito,
vuestras son las promesas que ya nadie cumplirá.
vuestras las noches que los teléfonos no paraban de sonar.
Pero si que te voy viendo en discos que al final no te llevaste
y algunos qué maravilla, y algunos que nunca tendrás lo suficiente lejos,
querido, y en una sonrisa que hace sola andando
y en aquella foto antigua olvidada en un cajón:
habéis parado una furgoneta aprovechando la vista privilegiada de una ciudad.
¡Tu señalas el ábside románico de una catedral y sois jóvenes y fuertes!
¡Y sentís la eternidad delante vuestro!
Y, querido, ni sospecháis que gente como yo
estamos esperando.

Y que simpáticos que se os ve, y qué daño debía hacer,
y me lo imagino – o lo intento – y te aseguro que comprendo
que aún hoy, sin remedio, todo se tambalee un segundo
cuando un amigo, con buena fe, pronuncia vuestro nombre.
Pero quiero pensar que todo va bien y que no añoras aquellos tiempos,
que incluso al recordar no sabes por qué pero estás contento
y vas viendo cosas por el mundo que te están gustando tanto
y agradeces que entre los dos me hicierais crecer escondido.
Escondido en mentirijillas, en dudas incordiantes,
en cada intuición fugaz de una vida mejor,
escondido en “somos muy jóvenes para tener nada demasiado claro”,
escondido en “no sé que es, pero, nena, no puedo respirar”.
Ay, querido, qué extraño si un día te hicieron daño
mi amor, mi suerte, mis manos
¡O mi dedo resiguiéndole la columna vertebral!
¡Querido, que ha llegado y se quiere quedar!
Ay estos dedos, no son sencillos, de gente como yo
que estaba esperando.

Querido, lo dejo aquí, que sé que eres un hombre ocupado.
Supongo que es momento de despedirme esperando
no haberte incordiado demasiado, no haber parecido un loco,
¡Que la fuerza nos acompañe, adiós, hasta siempre, suerte!
Por si un día nos cruzamos ya me disculpo, que me conozco,
haré de hombre serio, esperaré detrás de pie
mientras tú le haces bromita, “veo que ahora los buscas altos”,
mientras tú te reivindicas como mucho más elegante.
Haremos adiós y marcharemos y ella me dirá que te ha visto viejo
y, paso a paso, ya estarás tan lejos
como el cretino que antes de entrar a Historia le tocaba el culo
arrinconándola contra los árboles de al lado de un instituto.
Ay, pobrecitos míos, como se hubiesen asustado,
si entre los matorrales, salimos tú y yo diciendo
“ey, aquí los señores, estamos esperando.
Chicos, id haciendo sitio,
que estamos esperando”.

Benvolgut, permet-me suposar
que, malgrat que no haguem gaudit de presentació oficial,
més o menys, així com jo, estàs assabentat
de la meva existència, de les coses que faig.
Benvolgut, jo ho reconec, què hi faré, covard de mi,
no és que siguis cada tarda el meu tema preferit,
vostres són les promeses que ningú ja complirà,
vostres les nits que els telèfons no paraven de sonar.
Però sí que et vaig veient en discos que al final no et vas endur
i alguns quina meravella, i alguns que mai tindràs prou lluny,
benvolgut, i en un somriure que fa sola caminant
i en aquella foto antiga oblidada en un calaix:
heu parat una furgoneta aprofitant la vista privilegiada d’una ciutat.
Tu assenyales l’absis romànic d’una catedral i sou joves i forts!
I sentiu l’eternitat al vostre davant!
I, benvolgut, ni sospiteu que gent com jo
estem esperant.

I que simpàtics que se us veu, i quin mal devia fer,
i m’ho imagino -o ho intento- i t’asseguro que comprenc
que encara avui, sense remei, tot trontolli un segon
quan un amic, amb bona fe, pronuncia el vostre nom.
Però vull pensar que tot va bé i que no enyores aquells temps,
que fins i tot en recordar no saps per què però estàs content
i vas veient coses pel món que t’estan agradant tant
i agraeixes que entre els dos em féssiu créixer amagat.
Amagat en mentidetes, en dubtes emprenyadors,
en cada intuïció fugaç d’una vida millor,
amagat en “som molt joves per tenir res massa clar”,
amagat en “no sé què és, però, nena, no puc respirar”.
Ai, benvolgut, que estrany si un dia et van fer mal
el meu amor, la meva sort, les meves mans
o el meu dit resseguint-li la columna vertebral!
Benvolgut, que ha arribat i es vol quedar!
Ai aquests dits, no són senzills, de gent com jo
que estava esperant.

Benvolgut, ho deixo aquí, que sé que ets un home ocupat.
Suposo que és moment d’acomiadar-me esperant
no haver-te emprenyat massa, no haver semblat un boig,
que la força ens acompanyi, adéu, fins sempre, sort!
Per si un dia ens creuem ja em disculpo, que em conec,
faré d’home seriós, esperaré darrere dret
mentre tu li fas brometa, “veig que ara els busques alts”,
mentre tu et reivindiques com molt més elegant.
Farem adéu i marxarem i ella em dirà que t’ha vist vell
i, pas a pas, ja estaràs tan lluny
com el cretí que abans d’entrar a Història li tocava el cul
arrambant-la contra els arbres del costat d’un institut.
Ai, pobrets meus, com s’haguessin espantat,
si entre els matolls, sortim tu i jo dient
“ei, aquí els senyors, estem esperant.
Xicots, aneu fent lloc,
que estem esperant”.

Con todo me ha quedado una sensación “a la vista que está cayendo” que cabrá esperar algún mensaje más comprometido próximamente, porque me temo que” el soplo de aire fresco” deberá dar un salto más y no quedarse en lo efervescente, salvo que quieran preservar el  puro divertimento palaciego, caiga quien caiga y su reino no sea de este mundo.

Vibraciones de primavera

Llega en horas la primavera, dejando el invierno al volante con una pintura  de Tom Wesselmann (CincinnatiOhio,1931 – Nueva York2004)  uno de los grandes del pop-artFin de invierno, primavera está aquí…

Con Marie Claude Pietragalla que con 19 años hace una reconstrucción de una coreografía perdida de Nijinski sobre el Rito de la Primavera de Stravinsky ¡Magnifique! a aprenderla y practicar en vuestra casa…

En poesía sin duda, hoy más que nunca, Pablo Neruda y esos dos versos finales que son toda una promesa vital:

Juegas todos los días con la luz del universo.
Sutil visitadora, llegas en la flor y en el agua.
Eres más que esta blanca cabecita que aprieto
como un racimo entre mis manos cada día.

A nadie te pareces desde que yo te amo.
Déjame tenderte entre guirnaldas amarillas.
Quién escribe tu nombre con letras de humo entre las estrellas del sur?
Ah déjame recordarte cómo eras entonces, cuando aún no existías.

Mis palabras llovieron sobre ti acariciándote.
Amé desde hace tiempo tu cuerpo de nácar soleado.
Hasta te creo dueña del universo.
Te traeré de las montañas flores alegres, copihues,
avellanas oscuras, y cestas silvestres de besos.
Quiero hacer contigo
lo que la primavera hace con los cerezos.

Olé los copihues, y para acabar este delicatessen primaveral, una obra maestra de probablemente uno de los 3,2,1  violinistas mejores de todos los tiempos David Oistrakh Sonata para Violin & Piano No. 5 in F major, Op. 24, “Spring”,  IV movimiento.

Limones

Hoy es una tarde tibia casi de primavera y se instala la efervescencia de los limones en mi cabeza, nada mejor que los limones y los limoneros en estos tiempos, y aquí  está de nuevo el himno que elegí para este zeppelin cuando zozobra: Mayte Martin, al sur de los limones:

Nada más adecuado para la tarde tibia de marzo  que este magno Antonio Machado…EL LIMONERO

El limonero lánguido suspende

una pálida rama polvorienta

sobre el encanto de la fuente limpia,

y allá en el fondo

sueñan los frutos de oro…

Es una tarde clara, casi de primavera,

tibia tarde de marzo,

que el hálito de abril cercano lleva;

y estoy solo, en el patio silencioso,

buscando una ilusión cándida y vieja:

alguna sombra sobre el blanco muro,

algún recuerdo, en el pretil de piedra

de la fuente dormido, o, en el aire,

algún vagar de túnica ligera.

En el ambiente de la tarde flota

ese aroma de ausencia

que dice al alma luminosa: nunca,

y al corazón: espera.

Ese aroma que evoca los fantasmas

de las fragancias vírgenes y muertas.

Sí, te recuerdo, tarde alegre y clara,

casi de primavera,

tarde sin flores, cuando me traías

el buen perfume de la hierbabuena

y de la buena albahaca

que tenía mi madre en sus macetas.

Que tú me viste hundir mis manos puras

en el agua serena,

para alcanzar los frutos encantados

que hoy en el fondo de la fuente sueñan…

Sí, te conozco, tarde alegre y clara,

casi de primavera.

Concha Piquer en la copla “A la lima y al limón”…nos deja un impresionante freaky testimonio de su tiempo,  la letra es  para no perdérsela, un psicodrama de Disney con dosis de machismo de época, sin desperdicio desde el principio hasta al final la vecina espantosita ella le da al viejo su  Corazón….

Los Limones, grupo mítico de El Ferrol, aquí desdiciendo a Concha Piquer, canto a la soledad que no se está tan mal, año 1990…

Una vez en soledad, sin  embargo, otros limoneros, Fools Garden, se preguntan que quizás el aislamiento no es bueno para mí.…en otra joya de Lemon Tree

ESTOY SENTADO AQUÍ EN UNA HABITACIÓN ABURRIDA
ES SOLO OTRA TARDE DE DOMINGO LLUVIOSA
ESTOY PASANDO EL TIEMPO, NO TENGO NADA QUE HACER
ESTOY AQUÍ, ESPERÁNDOTE
PERO NUNCA PASA NADA, Y ME PREGUNTO

ESTOY CONDUCIENDO POR AHÍ EN MI COCHE
ESTOY MANEJANDO DEMASIADO RÁPIDO, DEMASIADO LEJOS
ME GUSTARÍA CAMBIAR MI PUNTO DE VISTA
ME SIENTO TAN SOLO, ESTOY ESPERÁNDOTE
PERO NUNCA PASA NADA, Y ME PREGUNTO

ME PREGUNTO CÓMO, ME PREGUNTO PORQUÉ
AYER ME HABLABAS DEL CIELO AZUL
Y TODO LO QUE PUEDO VER ES SOLO UN ÁRBOL DE LIMÓN AMARILLO
LEVANTO Y BAJO MI CABEZA
DOY VUELTAS, VUELTAS, VUELTAS Y VUELTAS
Y TODO LO QUE PUEDO VER ES SOLO OTRO ÁRBOL DE LIMÓN AMARILLO

¡CANTA! DA, DA DA DEE DA,

ESTOY SENTADO AQUÍ, EXTRAÑO LA ENERGÍA
ME GUSTARÍA SALIR TOMANDO UNA DUCHA
PERO HAY UNA PESADA NUBE DENTRO DE MI CABEZA
ME SIENTO TAN CANSADO, ME VOY A LA CAMA
DONDE NUNCA SUCEDE NADA, Y ME PREGUNTO

EL AISLAMIENTO, NO ES BUENO PARA MÍ
AISLAMIENTO, NO QUIERO SENTARME EN UN ÁRBOL DE LIMÓN
ESTOY CAMINANDO ALREDEDOR DE UN DESIERTO DE ALEGRÍA
NENA DE ALGUNA MANERA CONSEGUIRÉ OTRO JUGUETE
Y TODO SUCEDERÁ, Y TE PREGUNTARÁS

ME PREGUNTO CÓMO, ME PREGUNTO PORQUÉ
AYER ME HABLABAS DEL CIELO AZUL
Y TODO LO QUE PUEDO VER ES SOLO OTRO ÁRBOL DE LIMÓN AMARILLO
LEVANTO Y BAJO MI CABEZA
DOY VUELTAS, VUELTAS, VUELTAS Y VUELTAS
Y TODO LO QUE PUEDO VER ES SOLO UN ÁRBOL DE LIMÓN AMARILLO

Y ME PREGUNTO, PREGUNTO, CÓMO, ME PREGUNTO PORQUÉ
AYER ME HABLABAS DEL CIELO AZUL
Y TODO LO QUE PUEDO VER (DIT DIT DIT)
Y TODO LO QUE PUEDO VER (DIT DIT DIT)
Y TODO LO QUE PUEDO VER ES SOLO UN ÁRBOL DE LIMÓN AMARILLO

Saludos limoneros!


Made in Cuba

Liderados por Nassiry Lugo, Moneda Dura se funda en noviembre de 1997 en la Universidad de la Habana. El género musical podría definirse como Pop Rock Cubano, puesto que las influencias más notables en sus composiciones derivan del rock alternativo, pop, reggae, funk y de la música popular cubana: el son, la salsa, la trova tradicional y la nueva trova, con elementos de percusión cubana. Primero alabados por el régimen, luego censurados Moneda Dura trata en muchas canciones temas sociales. En su tema Callejero crítica la imagen arquetípica de la extranjera que busca sexo fácil entre la población masculina, con esa prostitución de “baja intensidad” (la hay en las dos direcciones).

Callejero

Ella subió al avión  en la mañana, después de 9 horas aterrizó en la Habana,se fue a hospedar en la casa de mi vecina. La señora venía buscando “golosinas.”Yo salía de mi casa, ella bajaba la escalera; me dijo: Llévame a bailar la noche entera. La señora pasaba los 50 pero le gustaba que yo no llegara a 30. Me dijo vine a tu país a vacilar y quiero que me pongas esta noche a guarachear. Tú me dices después cuanto te tengo que pagar Y yo le dije: Usted se confundió, señora. Échese pa’ llá.

Yo no quiero su dinero,No quiero que lleve al extranjero,No quiero ir en su carro a Varadero. Oiga, no se confunda, que yo no soy un “callejero”. Señora, parece que le dijeron que aquí la gente corre cuando usted  enseña el dinero;y piensa que por eso los cubanos somos menos. Pero viene a guarachear a Cuba, le gusta como se lo hacemos.

Resulta que yo tengo una cubana con unos ojos negros mas oscuros que un apagón en La Habana. Me da su cariñito temprano en la mañana a la hora de comer y también por la madrugada. Y usted se va a su casa sin probar mi sabrosura, porque con su dinero no se compra mi locura. Y escuche lo que dice mi canción: Que yo “no soy del Corte Inglés ni me vendo en Benetton”.

Frank Delgado, Minas de Matahambre, Pinar del Río, el 19 de octubre de 1960. Ya lo he traido por aquí, es mi autor de la trova cubana preferido, en este video en visita a Bétera, Valencia:

Fernando Borrego Linares, más conocido como Polo Montañez (El Brujito, provincia Pinar del Río, Cuba, 5 de junio de 1955 – La Habana, 26 de noviembre de 2002), fue un cantautor cubano autodidacta de origen humilde, carbonero. Componía con una mezcla de géneros, tomando de referencia los ritmos que iba conociendo en el lomerío, así fue formando un estilo propio con temas sobre sucesos personales o ajenos impregnados de elementos campesinos: La yunta de buey, el olor del carbón, el aroma del batey.

Al fundarse el Complejo Las Terrazas, Polo y su grupo comenzaron a actuar en las diferentes instalaciones turísticas del lugar, entre ellas el Hotel Moka, Rancho Curujey y el Cafetal Buenavista. En ese quehacer, lo conoció el propietario de una disquera y le propuso un contrato para grabar varios discos. De ahí nació el CD Guajiro Natural del cual se vendieron en Colombia más de 40,000 copias para obtener los Discos de Oro y Platino y ser reconocido como el artista internacional más escuchado.En Cuba, la popularidad de Polo creció como la espuma. Las cifras de espectadores a sus conciertos rompieron todas las expectativas. La fama le duró sólo 3 años: el 20 de noviembre del año 2002, en viaje de regreso de ciudad de La Habana hacia San Cristóbal, impactó su auto contra un camión en la zona conocida por La Coronela, resultando gravemente herido. Lamentablemente, seis días después del accidente, falleció hospitalizado en el Hospital Militar Carlos J. Finlay. Fue sepultado en el cementerio del poblado de Candelaria en Pinar del Río en medio de una conmoción nacional por su llamado “Guajiro natural”.

Y este es el escritor a quien Frank Delgado dedicó su canción, el negro que se sentó en los blanquísimos sofás del Hotel Cohiba Melía, en La Habana: Alberto Guerra Naranjo (La HabanaCuba30 de diciembre de 1963) es Licenciado en Historia y Ciencias Sociales, guionista de cine, y uno de los más importantes narradores cubanos de la actualidad oficialista.

Frente a Coppelia

Guadalajara en un llano, México en una laguna, eso está bien, pero La Habana , su gente, sus misterios, no me dejaban dormir, apenas había regresado, quitado el polvo azteca del camino, y ya necesitaba olerla con urgencia, sentirme pleno entre sus calles, decir Ya regresé, si ando como niño satisfecho, señal que regresé, ah, mi Habana, no sabes cuánto te extraño, entonces tomé el sobre del dinero, bostecé frente al closet, aparté cien dólares, y temprano, antes que amaneciera, salí a perderme en la ciudad, detuve una máquina, la alquilé sin problemas, comencé el recorrido que anhelaba, recordé los baches, el aire de mar, ah, mi Habana, qué necesaria eres, carajo, tengo la dicha de contemplarte desde una máquina antigua, como en las películas de los años cincuenta, recorrerte entera antes del amanecer, emocionarme amplio, a pesar de tus calles maltrechas, de tanta acera cuarteada, de la suciedad en los baños públicos, de la pintura triste de tus cafeterías, de la aglomeración de gente en las paradas, del policía que exigirá carné al próximo negro que aparezca, de esa puta que guarda el gozo del turista entre sus piernas, de tantos gatos en los tanques de basura, de tanta basura, de los edificios a punto de caer, del desdén con que nos miran los custodios, del mosquero que envuelve al perro muerto en una esquina, del excremento pisoteado en las aceras, del cine de barrio convertido en almacén, de los viejos que revenden los periódicos, de la tristeza que guardan las bodegas, de los que pedalean con un televisor ruso en la parrilla, de los sueldos que no alcanzan, de las casuchas declinables, de las aguas albañales que hacen charcos inmensos, de los sitios de área dólar y de los otros sitios que ya no tienen área, de las mujeres en bata de casa por las calles, de las barbacoas multiplicadas, de los que alteran pesas en los agromercados, de quienes guardan una balsa en la memoria, de las tablas que sustituyen las vidrieras, de los que cargan agua en ruidosas chivichanas, de la tristeza del rellenador de fosforeras, del manicero falso, de la gota manchadora del balcón, de los ladrones naturales, de los gerentes disfrazados, de los escombros, del mal olor del picadillo, de la estrechez con que se vive en el solar, del chispaetren, de los inventos, del resolver, de los insultos, de los escándalos, ah, mi Habana, qué singular eres, carajo, Déjeme aquí, por favor, el de la máquina frenó frente a Coppelia, pagué los diez pesos por el viaje, respiré hondo, estaba en la calle principal de mi ciudad, bajé contemplativo, me senté un rato en la parada, nada mejor que un banco de listones y esta ciudad, su gente que marcha hacia el trabajo, los niños con uniformes de pioneros, los militares, los médicos, los maestros, todos hacen la cola de la guagua, los observo desde el banco, los quiero a todos, los extrañé muchísimo, no se imaginan cuánto, ah, mi ciudad, qué bien me siento en la calle principal de mi ciudad, entonces noté que abrían el bar improvisado, que preparaban mesas, y yo tenía cien dólares encima, cien fulas en pleno veintitrés, detrás dejé ese banco de listones, Puedo sentarme, dije, Si piensa consumir puede sentarse, me dijeron, Cristal, ponme una Cristal, primera vez que pedía una Cristal de esa manera, así, tan categórico, solo, feliz de estar frente a Coppelia pidiendo una Cristal, porque siempre era otro el que invitaba, no yo, un escritor maldito, hecho talco por la circunstancia, pero hoy, me dije, acababa de pedir una Cristal, algo difícil de creer por la falta de costumbre, pero tenía cien dólares constantes, sonantes, Qué suerte, Sergio Navarro, estar de nuevo aquí, en tu Habana, amplio en pleno veintitrés, tomándote una Cristal, sin rencores, sin remordimientos, eso me dije con la mirada puesta en el tumulto, entonces descubrí dos escritores que caminaban con prisa, Ey, aquí, grité fuerte y me miraron, Coño, Sergio, se acercaron a mi mesa, Te hacíamos en Guadalajara todavía, eufórico, los abracé con la emoción del hijo pródigo, ¿Cuándo llegaste?, los invité a sentarse, Ayer por la noche, El escritor del momento, cará, dijo uno, El famoso disfruta sus cinco minutos, como diría Andy Warhol, dijo el otro, Dejen eso, caballero, acaben de sentarse, Pero tenemos que irnos rápido, bróder, Dos cristales más, por favor, el camarero comprendió enseguida, Nos toca grabar ahora, la emisora está que arde, Coño, no jodan más, esto hay que celebrarlo, Bueno, ¿cómo te fue en el viaje?, entonces, con esa simple pregunta me sentí dichoso, tomé la lata de cerveza entre mis dedos, me di un trago, Qué suerte tienes, Sergio Navarro, me dije, acabas de llegar y ya te ocurre esto, iba a contar el viaje a otros escritores, a quienes sangraban por la misma herida, aquello me permitía gritar, Coño, ahora sí estoy en La Habana, porque los escritores viajamos para eso, para regresar y contarlo entre escritores, Bueno, ¿cómo te fue en el viaje?, repitieron, y emocionado, a punto de agradecerles la pregunta, no tuve otro remedio que sentarlos en el avión, trasladarles mis propios sobresaltos, y permitir que aplaudieran nerviosos el buen aterrizaje, un tejano racista los iba a empujar en el aeropuerto del D.F., pero cambié de golpe aquella escena, preferí llevarlos a un pueblo pintoresco, Tlaquepaque, dije, y les mostré El Parián, la cantidad de bares en una sola cuadra, fotos de Pedro Infante, Negrete, María Félix, mis amigos tomaron un tequila en cada bar, subieron con entusiasmo a la Glorieta , disfrutaron la sonrisa de unas cuantas tapatías, Pon más Cristales, mi socio, grité, pero el Mariachis soltó su nota alta, Guadalajara en un llano, México en una laguna, cantaba a toda voz ese Mariachis, Pon más Cristales, mi socio, los colegas vibraron con la música, los tequilazos, el guitarreo, lloraron por exceso de picante en la comida, tortillas de maíz, frijolitos, guacamoles, México en una laguna, demasiado turismo para dos escritores, perdón, para tres, para seis, para siete, nunca pude precisar la cifra exacta, ellos suelen caminar frente a Coppelia, yo los invitaba, total, era el tipo más feliz de veintitrés, el triunfador del bar improvisado, tenía cien dólares encima, una mesa repleta de Cristales, un camarero atento, mis únicos recuerdos, lo demás, como siempre, entradas y salidas, se fueron los que tenían que grabar, quedaron otros, Guadalajara en un llano, México en una laguna, quería borrar de golpe aquella escena, Nos vamos de El Parián, les dije, basta de tanto Mariachis, tanto bar, tanto tequila, y todos, los siete, los nueve, los once, se vieron en el mismo carro, un buen carro, veloces por López Mateo, Independencia y por las otras calles que permitió mi memoria, contemplaron La Catedral , La asunción de la Virgen, un mural impresionante de Esteban Murillo, muchachos, nada menos que del siglo xvi, los mendigos de la entrada son tan centenarios como la construcción, vieron el Hospicio Cabañas, Pon más Cristales, mi socio, disfrutaron el Palacio del Gobernador, La Casa de Clemente Orozco, el Café Madoka, aquí Rulfo jugaba al dominó con sus paisanos, he llorado en una de esas mesas, muchachos, miren la preparatoria Juan José Arreola, la biblioteca Octavio Paz, la revista Luvina, la universidad, la feria, los stanes repletos, gente con libros, escritores, colas para que los famosos garabateen páginas, pero desde una mesa repleta de Cristales, frente a Coppelia, mis colegas entraron en el fuego de la ciudad, caminaron por el bulevar, se cuidaron del tropiezo con los carteristas, sintieron lástima por algunos limpiabotas, los que podían tener la misma altura de sus hijos, eso es triste, muchachos, Más Cristales, mi socio, disfrutaron bien la Plaza antigua, estilo colonial en todas partes, ay, España, nunca has podido apartar este cáliz, contemplaron la altivez de las mujeres, sus pestañas postizas, boquitas repintadas, medias estilo can can, compárenlas con las de veintitrés, abismal la diferencia, compañeros, calibraron la estampa de algunos policías, presenciaron la combustión del tragafuegos, advirtieron la ridícula actitud de los custodios, pegaron la nariz en las vidrieras, no se les ocurra entrar, muchachos, son tiendas de lujo, Camarero, pon más cervezas, mejor vamos al Tianguis de San Juan de Dios, caminaron hacia la enorme construcción, sintieron gritos, muchedumbre, pregoneros, tropiezos, dicen que los españoles quedaron locos, boquiabiertos quedaron, permiso, por favor, dejen pasar a estos muchachos, son escritores, un Tianguis vende de todo, permiso, en el siglo xv eran dos veces mayor que la ciudad de Salamanca, imaginen las caras de los españoles, el asombro de Cortés, cuidado, muchachos, el peligro acecha en los rincones, Tianguis es feria en lengua nahualt, tengan cuidado, economía sumergida al por mayor, aquí sobra el delincuente, antes vendían verduras, hierbas medicinales, semillas, mantos de algodón, navajas de obsidiana, loza labrada, loza bruñida, hachas, todo tipo de aves, animales, plantas, minerales, ahora venden eso mismo y mucho más, permiso, por favor, allí tienen un área de pulóveres, otra de efectos eléctricos, videos, computadoras, attaris, nintendos, vibradores, sombreros, zapatos, huaraches, mercancía organizada, miseria con orden, amigos míos, Camarero, pon más Cristales, ah, qué bien la pasaron, muchachos, ahora vamos a llegar a un Table Dancing, les dije y cambié de golpe aquella escena, el carro parqueó en un sitio oscuro, en la entrada nos miraron de reojo, eran dos guardaespaldas, custodios, o matones con bostezo contenido, esto es un Table Dancing, socios míos, humo de tabaco reciclado, música altísima, jevitas desnudándose, tequilazos, tetas al aire, mucho cuerpecito lindo en escenario, perdónenme, muchachos, no tengo otro remedio que subir, voy a subir, ya subí, estoy arriba, ustedes trataron de agarrarme, gritaron Sergio, no seas loco, Sergio, pero bailaba entre mujeres, insinuaba tocarlas, cerraba mis ojos, disfrutaba, me jugaba la vida al por mayor, había poca gente, menos mal, algunos sonreían, otros observaban asombrados, el resto, según el pago a un camarero maricón, se dejaban masturbar en los rincones, o mamar por la elegida, yo bailaba, el camarero recorría las mesas, me sonreía, ustedes gritaban que bajara, no seas loco, Sergio, pero yo no quise oír, poco me importaban esos gritos, las miradas, las sonrisas, el par de guardaespaldas, matones o custodios bostezando, por suerte, el camarero los detuvo cuando estuvieron a punto de subir, Que se divierta un poco, pareció decirles, Sergio, baja ya, compadre, gritaban ustedes, el mariconcito sonreía con la bandeja bajo el brazo, yo bailaba entre pezones que jamás volveré a ver, miren qué cosas, muchachos, no me bastó con eso y corrí a los camerinos, asustadísimos ustedes fueron detrás, tremenda nochecita, compañeros, junto a las muchachas, reflejado en los espejos, muerto de risa, mirando tetas, tocando culos grandes, me encontraron a mis anchas, algunas se cubrieron al principio, soy escritor, les dije, cubano y escritor, una pregunta, muchachas, ¿a qué viene taparse tanto ahora, si acaban de enseñar el alma allá afuera?, entonces entraron en confianza, muertas de risa dijeron que sí, papacito, tienes mucha razón, yo, embriagado por tantos tequilazos, y por los pezoncitos al alcance de mi mano, era el dueño absoluto de la carne, gritaba, reía, tremendo cubano este, decían ellas, pero llegaron ustedes, llegaron los malditos guardaespaldas, los vi por el espejo, iban a matarme a pescozones, ya estoy muerto, grité, ustedes serán testigos, muchachas, ellas reían a pierna suelta, muerto en un Table Dancing de mierda, los guardaespaldas se acercaron, pusieron sus manos en mi hombro, los miraba por el espejo y me reía, estaban a punto de joderme esos tipos, pobre de mí, compañeros, ustedes miraban la película detrás, yo sólo sentía las manos en mi hombro, madre mía, estaba literalmente muerto en el Table Dancing, ¿Quién es el dueño aquí?, grité con fuerza y vacilaron, no supieron qué hacer, me quitaron sus manos de encima, instinto de conservación, muchachos, Soy yo, señor, dijo alguien más espantado que los guardaespaldas, Pues venga y siéntese aquí, dije yo, entonces un mejicano gordo salió detrás, Mande, señor, ¿Tú sabes quien soy yo?, Escritor cubano, señor, Muy bien, veo que lo sabes, ¿qué tiempo llevas en este negocio, muchacho?, Sólo dos años, señor, ¿Lo compraste?, Herencia de mi padre, señor, ¿Quieres que te diga una cosa?, Mande, señor, Eres joven, ¿qué edad tienes?, Veintidós años, señor, ¿Pues quieres que te diga una cosa?, Mande, señor, Me interesaría llevarme conmigo a la china, así le dije a ese gordo, qué salida, qué frase para evitar los pescozones, todos se murieron de risa, incluidos los propios guardaespaldas, Pos eso tiene algunos contratiempos, señor, dijo el gordo, y ustedes no lo podían creer, por más que miraban la escena no lo pudieron creer, al día siguiente, cuando abrí los ojos, vi una pierna encima de la mía, un cuerpo encima del mío, y tampoco lo pude creer, me pregunté muchísimo qué rayos hacia esa china en mi habitación, enterita, durmiendo a plenitud, roncando incluso, Pon más Cristales, mi socio, última vuelta, caballero, se acabaron los cien fulas, pero no tiene importancia, estoy amplio en pleno veintitrés recordando a una china preciosa, porque los escritores viajamos para eso, para regresar y contarlo entre escritores, para nada más, ya me voy, los dejo en la mesa de un bar improvisado, terminen sus Cristales con calma, voy a cruzar veintitrés conteniendo el mareo, y la cruzo, normal, derechito, como si jamás hubiera ingerido una sola cerveza, les digo Adiós, muchachos, ya nos volveremos a ver, ahora necesito alquilar una máquina antigua, hago señas, quiero dormir amplio durante el recorrido, estoy satisfecho, a punto de montar soy un hombre satisfecho, pero me llaman y no son escritores, son policías, dos policías, ah, mi Habana, qué singular eres, carajo, no sabes cuánto te extraño, acaban de pedirme el carné de identidad.