Peace and Love: písalo

Hoy vengo pisón.

Caminante, no hay camino, se hace camino al andar. Al andar se hace el camino, y al volver la vista atrás se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar. Pisa morena , pisa con garbo, que un  relicario , que un relicario me voy hacer , con el cachito de mi capote que haya pisado, que haya pisado tu lindo pie.

Esto no sólo va de fútbol, pero en el  Olimpo de las pisadas y pisotones, al margen de los famosos pisotones imagino de Adán y Eva en la tierra  y de  Neil Armstrong en la luna el 20 de Julio de 1969, están una auténticas epopeyas del fútbol y bastante divertidas si nos abstraemos un poco de la violencia implícita.

Esta primera es antológica y pasó en Zaragoza, que se convirtió sin quererlo en ejemplo mundial del fairplay: peace and love:

Ahora que Merkel esta fuerte, imponiendo el rodillo alemán, cabe recordar tiempos en que eramos capaces de …OH DIOS, le está pisando la cabeza al alemán…Juan Gómez, Juanito, genio y figura hassa la sepultura (en fatídico accidente de automóvil); buen jugador, todo coraje…a veces demasiado…

Pero tranqui, Merkel, nos cargaremos el déficit , pero vamos si se va todo al garete no te preocupes, Mariano sabe pedir perdón como monaguillo, como Juanito, from the bottom of his heart.

Y aquí os traigo el verdaero espíritu del fair play; Riazor, 6 de Febrero de 1993. Dépor-Sevilla. Albístegui, jugador del equipo contrario, sangraba por la nariz por una patada de Maradona y el masajista del Sevilla corrió a socorrerlo. ·El gran Bilardo se desesperó, la medicina era la contraria, PISARLO, PISARLO…quiero morirme decía Bilardo…

Me gusta estan otras pisadas, graciosas:

o de genero erótico que da muuuuucho  miedo:

Last but no least una entrevista con un Pisón, también de Zaragoza, el gran escritor Ignacio Martinez de Pisón, sobre el miedo….

Claudio Magris & WB Yeats; nocturno pálido de otoño resolviendo el doodle de google de hoy homenaje a Stanislaw Lem, baby

(Danubio de Claudio Magris): “…La fenomenologia lleva razón, la simple aparición de las cosas es buena y verdadera, la superficie del mundo más real que las gelatinosas cavidades interiores. San Agustín se equivocaba en parte, cuando se exhortaba a no salir fuera de sí mismos: quien permanece siempre dentro, fantasea y se pierde, acaba por quemar incienso a algún ídolo que surge de los desechos de sus miedos, vacío e insidioso como las pesadillas a las que la oración nocturna convida a desaparecer”

 

                                       

“Es posible que escribir signifique rellenar los espacios blancos de la existencia, esa nada que se abre de repente en las horas y en los días, entre los objetos de la habitación, y los absorbe dejando una desolación y una insignificancia infinitas. El miedo, ha escrito Canetti, inventa nombres para distraerse; el viajero lee y anota nombre en las estaciones que deja atrás con su tren, en las esquinas de las calles adonde le llevan sus pasos, y avanza un poco aliviado, satisfecho por ese orden y ese ritmo de la nada.”

The Lake Isle of Innisfree, William Butler Yeats (leido por su autor)


I will arise and go now, and go to Innisfree,
And a small cabin build there, of clay and wattles made;
Nine bean rows will I have there, a hive for the honey bee,
And live alone in the bee-loud glade.

And I shall have some peace there, for peace comes dropping slow,
Dropping from the veils of the morning to where the cricket sings;
There midnight’s all aglimmer, and noon a purple glow,
And evening full of the linnet’s wings.

I will arise and go now, for always night and day
I hear lake water lapping with low sounds by the shore;
While I stand on the roadway, or on the pavements grey,
I hear it in the deep heart’s core.

La Isla del lago de Innisfree

Me levantaré y me pondré en marcha, y a Innisfree iré,
y una choza haré allí, de arcilla y espinos:
nueve surcos de habas tendré allí, un panal para la miel,
y viviré solo en el arrullo de los zumbidos.

Y tendré algo de paz allí, porque la paz viene goteando con calma, goteando desde los velos de la mañana

hasta allí donde canta el grillo;

allí la medianoche es una luz tenue, y el mediodía un brillo escarlata y el atardecer pleno de alas de pardillo.

Me levantaré y me pondré en marcha, noche y día,
oigo el agua del lago chapotear levemente contra la orilla;
mientras permanezco quieto en la carretera o en el asfalto gris la oigo en lo más profundo del corazón

Por las que luchan y nunca se rinden, luchan y no se rinden aunque espere la muerte, vencen porque serán inmortales, porque son One Million dolar, babies. Salid a ganar, siempre.

Clint leía a la chica a Yeats en su lecho de hospital