Viks Va Perú!!!

Hoy es el día que más visitantes se han subido al zeppelin y la verdad que no estaba hecho para que subieran tantos, pero soltaremos lastre y seguiremos subiendo. De todas formas terapeuticamente es igual que suba 0 ó miles..aunque se agradecen mucho los visitantes. Como ya dije los más aventurados de la aeronáutica dirigible llegan del Perú por extraños designios planetarios, corrientes de electrones, una especie de fenómeno el Niño transoceánico. Aherrojados peruanos, vivan!!

Con este frío viene el catarro, y como he leído que si te untas las plantas  pies ¡ojo al dato! con Viks Vaporub a los 20 minutos el sabor de tu boca es de ¡Viks Vaporub! voy a comprobar el asunto mientras escribo.

Y Perú tiene buenas cosas por ejemplo tiene también el Viks Vaporub como en este anuncio peruano de los años 80 ¡vaya incordio de niña!

En este otro el remedio del marido superincapaz -hay que decirlo- no sirve de nada, necesita mamá que le de una frotadita, y hala! venga  Andreíta  con su  sobredosis del “viksva” y ponerse  a funcionar.

Vamos, que como lo cura todo, Mariano, toma nota, un botecito de viksva para the big peña waiting for action. Hay que aliviar al país, pues dale!…

Los peruanos además son valientes…o despistados, mirad este chico, que inspirado…

Un momento histórico del Perú, la final de voleibol femenino de los juegos olímpicos de Seúl, Perú perdió contra la Unión Soviética en un partido memorable, en el quinto set, con las viejas reglas 17-15…estuvieron a un tanto de la gloria varias veces.

En literatura vengo a destacar hoy el pasado y el presente, y con la libertad de no ser deudor de nadie, obviaremos a Vargas Llosa, recurrente escritor peruano, para mí buenísimo escritor, que me cae mal, porqué? no lo sé, un decepcionante no lo sé pero ; o no tenéis una lista de escritores que os cae mal, por lo menos me parece un monumental escritor, pero bueno como posturitas, lo obviamos HOY. Hay otros que caen mal, escriben regular y se aprovechan de su situación, tipo Pérez Reverte en el púlpito semanal.

Quiero rescatar del pasado, ¡qué pena! al escritor peruano Manuel Scorza, que era uno de los pasajeros que viajaba en el boeing 747  de la compañía colombiana Avianca, procedente de Paris, que iba a atterrizar en el aeropuerto de Barajas en Madrid, y cuyo destino final era Bogotá, pero cayó a tierra a unos ocho kilómetros del aeropuerto madrileño en la madrugada del 28 de noviembre de 1983. En el accidente perecieron 181 personas de diferentes nacionalidades. Viajaban Colombia para asistir al «Primer Encuentro de la Cultura Hispanoamericana», invitados por el presidente Belisario Betancur. Junto a otros escritores uno de los que ha cobrado mayor eco en la literatura quizás demasiado tarde en España es el formidable escritor mexicano Jorge Ibargüengoitia que no dejará indiferente a nadie.

Aquí hallamos a Manuel Scorza en ese monumento de programa “A Fondo” dirigido y presentado por Joaquín Soler Serrano:

Poeta y novelista peruano nacido en Lima en 1928. Terminados sus primeros estudios en Acoria, ingresó en 1945 a la Universidad Nacional  de San Marcos. Desde muy joven se dedicó activamente a la lucha política, razón por la cual, a los veinte años, viajó como
exiliado a México. Allí publicó su primera obra importante,  “Las imprecaciones”.
Diez años después, ya depuesto el General Odria, regresó a Lima donde continuó su carrera literaria como poeta y novelista, sin olvidarse de su lucha por los derechos sociales de los indigenistas. En 1970, y debido nuevamente  a su actividad política, se exilió en Paris, donde trabajó como lector de español en la “Ecole Normale Superieure
de Saint Cloud”.  Obtuvo el premio de los “Juegos Florales de la Universidad Nacional de México” y el “Premio Nacional de Poesía Peruana” en 1956.
De su obra también deben mencionarse  “Los adioses” 1959, “Desengaños del mago” 1961, “Poesía amorosa” 1963, “El vals de los reptiles” 1970, “Poesía incompleta” 1970,  “La danza inmóvil” en 1983 y “Obra poética” en 1990.

De “Los adioses ” 1959

Crepúsculo para Ana

Sólo para alcanzarte escribí este libro.

Noche a noche,

en la helada madriguera

cavé mi pozo más profundo,

para que surgiera, más alta,

el agua enamorada de este canto.

 

Yo sé que un día las gentes

querrán saber por qué hay tanto rocío en las praderas,

yo sé que un día

irán ansiosas a los campos,

seguirán los hilos de los prados,

y a través de las florestas

llegarán hasta mi pecho,

y comprenderán,

-lo siento, estoy sintiéndolo-,

que es mi amor quien platea por ti el mundo en las mañanas,

y verás esta hoguera.

 

Desde ciudades enterradas,

desde salones sumergidos,

desde balcones lejanísimos,

verás este amor,

y escucharás mi voz

ardiendo de hermosura,

y comprenderás que sólo por ti he cantado.

Porque sólo por ti estoy cantando.

 

¡Sólo por ti resplandece

mi corazón extraviado!

¡Sólo para que me veas,

ilumino mi rostro oscurecido!

¡Sólo para que en algún lugar me mires

enciendo, con mis sueños, esta hoguera!

 ¡El Mudo,

El Amargo,

El Que Se Quedaba Silencioso,

te habla ahora a borbotones,

te grita cataratas, inmensidades!

Algún día amarás,

alguna vez

en las lianas de la ternura enredada

comprenderás que cuando el dolor nos llega

es imposible hablar;

cuando la vida pesa, las manos pesan:

es imposible escribir.

Hasta que con los años las escamas se nos caen.

Y un día, al volver el rostro,

vemos a lo lejos,

como remotos barcos encallados,

cosas que creíamos llevar dentro,

y miramos que son musgo los amores más ardientes.

¡El hombre enceguecido

no escucha las campanadas silenciosas de la hierba,

hasta que encuentra en los caminos,

como culebra, su antigua piel,

y reconoce entre las ruinas

su vieja máscara oxidada,

y descubre agujeros rotos

do eran ojos fulgurantes,

porque el tiempo crudelísimo

injurió el Rostro Puro,

y los años nos pusieron

anteojos de melancolía,

con los ojos que se mira la ruina,

el otoño,

la grosura de las mujeres!

Surge entonces

el Dolor inextinguible,

cual surge ahora esta voz

que llora por los días hermosos,

cuando la vida era azul.

Porque todo lo que nace ha de morir.

¡No digo más porque me entiendes!

Tú sabes que sólo quiero

que, en algún lugar, leas esta carta,

antes que envejezcan los carteros

que te buscan

a la salida de las iglesias,

entre las recién casadas,

a la hora del jazmín rendido.

 

¡Quiero que el rayo de mi ternura

traspase con lanza a los que no conozco,

y salte noche hirviendo

a los ojos de los que abran este libro,

y en algún lugar

un día de este mundo,

me oigas

y te vuelvas,

como quien se vuelve extrañado

al sentir detrás el resplandor de un incendio,

y comprendas que estoy ardiendo por ti,

quemándome

sólo para que veas,

desde tan lejos, esta luz!

 Y para conectar con el presente un buen caladero de la poesía actual de Perú se puede observar en el http://urbanotopia.blogspot.com donde hoy a título de ejemplo destaco a Enrique Verástegui, nacido en la ciudad de Lima el 24 de abril de 1950. Se distinguió desde su infancia por su amor a la poesía y por las excelentes notas que obtenía en el liceo escolar, combinando el juego del basket con una lectura voraz de las bibliotecas donde pasaba largas horas de estudio. Realizó estudios de Economía en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y, en el verano de 1970, decidió integrar el movimiento Hora Zero – el Sturm und Dram de la literatura peruana para asumir un destino en la literatura. Organizó los recitales de la generación a la que pertenece: la generación del 70, en la Biblioteca Nacional de Lima, que dieron el punto de partida de su generación. Escribió crítica literaria para los diarios Correo de Lima y para el Suplemento Variedades del diario La Crónica de Lima durante los años 1975/76. En 1971 Milla Batres Editorial publicó su libro En los extramuros del mundo, escrito a los 20 años, que suscitó una revolución poética en Lima y un reconocimiento en los círculos más exigentes de América Latina. Entonces decide dedicarse a la escritura de un libro capital al que dedicaría buena parte de su vida: Etica, conformado por cuatro libros organizados de la siguiente forma:

I. Monte de goce (o del pecado),

II. Taki onqoy (o de la redención),

III. Angelus novus (o de la virtud),

IV. Albus (o de la gnosis),

DATZIBAO

De pronto perdí todo contacto contigo.
Ya no pude llegar al teléfono, recordar ese número y llegar a tu casa que no conocí.
Ya no pude volar sobre ti como todos los días a las tres de la tarde estas pobres alas no dieron más
y aquí me tienes ideando estas líneas que reflejan mis ojos cansados de ir caminando con la mente y las manos repletas de yerba.
Yo fui el primer sorprendido.
La extrañeza de ser dos aves hurgándose el pecho y corriendo uno detrás del otro entre las matas y bancas del parque.
y éramos arrojados fuera de nosotros mismos y por esto fue que conocí tu ciudad
y me apreté contra ti buscando desesperadamente encontrarme en tus ojos y amé todas tus cosas
y tu mirada angustiada y esa seriedad para responderme a ciertas preguntas y cuestiones que nos diferenciaron para siempre de las personas nacidas antes de 1950
tu maravilloso instinto agresivo desarrollado contra los males del tiempo y portándote como en la más furiosa embestida
en la batalla por un lugar en el taxi que nos alejó miles de cuadras más cerca de la pasión de la vida
hoy miércoles y no otro día.
Porque ya es hora de ir poniendo las cosas en claro y más que nada empezar a ser uno mismo
un solo obstinado bloque de rabia.
tú por todo lo que para mí reflejabas lo más claro eres mi sopor antes de echarte a gritar por estos sitios malditos
aún después de haber transformado esa palabrita bestialmente lúcida en una flor obsesiva
que yo no quiero acariciar ni comprender el suicidio mi amiga es una espera maldita.
como puede ser aguantarnos un par de horas más en el parque en medio de un viento furioso que pugna por arrancar de raíz lo más nuestro de nosotros
y tú junto a mí convertida en mi aliento escuchándote aprendiendo de ti a la Molina no voy más esa canción negra arde en mi pecho, me aplasta, levanta, avienta a decir no contra todo.
Cada uno recuerda su primera caída.
Cada uno recuerda paso por paso los pasos que fue dando y los que no dio porque en uno mismo está el propio enemigo.
Y yo me levanto para luchar contra mí – y me tengo miedo.
Lo perfecto consiste en desabotonarnos el torso mientras vamos salvajemente penetrando en esta selva de arenas movedizas
y tu vida o mi vida no ruedan como esas naranjas plásticas que eludimos porque tú y yo somos carne
y nada más que un fuego incendiando este verano.
La vida se abre como un sexo caliente bajo el roce de dedos reventando millares de hojas tiernas y húmedas,
y no dijimos nada pero exigíamos a gritos destruir la ciudad, esta ciudad ese monstruo sombrío escapado de la mitología
devorador de sueños.
Y el musgo creció como un verso clarísimo en tus ojos.
tú querías leer mis poemas aferrarte a ese instante de dulzura donde jamás hubo límites entre uno y otro ser
y fuiste sólo una muchacha que pasó por mis ojos silenciosamente pegada a mí a mi secreta manera de enredarme en las cosas de explicar un mundo indeciso sembrado con piedras
yo que creí que nada era nada en cualquier lugar de este mundo
y de pronto me di con tus sueños como con un golpe de mar sobre el rostro
y luego adiós porque todo y nada puede explicarse en el amor y porque todo y nada se explica en nosotros y con nosotros.

(De En los Extramuros del Mundo)

Confirmado, el ViksVaporub no me ha llegado a la boca pero los pies pican que no veas…

Viks Va Perú!!!!!!

Anuncios

El clásico

Queridos amigos del mundo ibérico…

Hoy sólo se habla del clásico y héte aquí la interpretación memorable del monólogo de Segismundo que me gustaría que lo vieras como si estuvierais en el Bernabeu, sabed que es la pieza más dificil de interpretar y por eso en las audiciones de actores es asignatura obligada y temida.

De Calderón de la Barca (por cierto no en el Calderón sino en el Bernabéu, 3 goles del Barca 😉 , decíamos que de Calderón (¡vaya pase de Alves!)…en fin que os dejo esta obra maestra, hoy, el clásico : “La vida es sueño” (que no quiero decir que fue un monólogo del Barça, bueno al final sí…

Sueña el rey que es rey, y vive
con este engaño mandando,
disponiendo y gobernando;
y este aplauso, que recibe
prestado, en el viento escribe,
y en cenizas le convierte
la muerte, ¡desdicha fuerte!
¿Que hay quien intente reinar,
viendo que ha de despertar
en el sueño de la muerte?

Sueña el rico en su riqueza,
que más cuidados le ofrece;
sueña el pobre que padece
su miseria y su pobreza;
sueña el que a medrar empieza,
sueña el que afana y pretende,
sueña el que agravia y ofende,
y en el mundo, en conclusión,
todos sueñan lo que son,
aunque ninguno lo entiende.

Yo sueño que estoy aquí
destas prisiones cargado,
y soñé que en otro estado
más lisonjero me vi.
¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño:
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.

Resulta que fuera de España el rércord de visitantes a mi humilde blog proces de …Perú. Y es que en Perú las cosas se hacen rápido y bien.

Acabo con el segundo monólogo…sin ser ni uno y otro ganó hoy el que lo mereció…

aquí queda, vaya pases…

¡Viva Perú!