Vibraciones de primavera

Llega en horas la primavera, dejando el invierno al volante con una pintura  de Tom Wesselmann (CincinnatiOhio,1931 – Nueva York2004)  uno de los grandes del pop-artFin de invierno, primavera está aquí…

Con Marie Claude Pietragalla que con 19 años hace una reconstrucción de una coreografía perdida de Nijinski sobre el Rito de la Primavera de Stravinsky ¡Magnifique! a aprenderla y practicar en vuestra casa…

En poesía sin duda, hoy más que nunca, Pablo Neruda y esos dos versos finales que son toda una promesa vital:

Juegas todos los días con la luz del universo.
Sutil visitadora, llegas en la flor y en el agua.
Eres más que esta blanca cabecita que aprieto
como un racimo entre mis manos cada día.

A nadie te pareces desde que yo te amo.
Déjame tenderte entre guirnaldas amarillas.
Quién escribe tu nombre con letras de humo entre las estrellas del sur?
Ah déjame recordarte cómo eras entonces, cuando aún no existías.

Mis palabras llovieron sobre ti acariciándote.
Amé desde hace tiempo tu cuerpo de nácar soleado.
Hasta te creo dueña del universo.
Te traeré de las montañas flores alegres, copihues,
avellanas oscuras, y cestas silvestres de besos.
Quiero hacer contigo
lo que la primavera hace con los cerezos.

Olé los copihues, y para acabar este delicatessen primaveral, una obra maestra de probablemente uno de los 3,2,1  violinistas mejores de todos los tiempos David Oistrakh Sonata para Violin & Piano No. 5 in F major, Op. 24, “Spring”,  IV movimiento.

Poesía slam

La particularidad de la poesía slam son sus reglas: los poetas tienen un máximo de tres minutos para tratar cualquier tema en el estilo que deseen. Sus textos pueden ser preparados con anticipación o improvisados en el escenario inspirándose incluso en los poemas de los demás participantes. Está prohibido el uso de disfraces y de música, lo único que el protagonista puede utilizar es su cuerpo y su voz. El público forma parte muy importante del espectáculo ya que tiene el derecho de intervenir con aplausos, gritos e incluso abuchear al poeta.

“La palabra slam en inglés quiere decir chasquear, estallar y la poesía slam es una disciplina artística de la poesía oral. Un poeta slam tiene que cautivar al público utilizando el propio texto, gestos y movimientos, expresión de cara o la intensidad de la voz y los espectadores luego evalúan su actuación”.

Os traigo una joya para estos tiempo que corren de recortes y ramoneos: algo así como una (J)Oda a la CEOE Confederación Espàñola de Organizaciones Empresariales, vamos, los de la pasta

Las gambas murieron en vano, otro gran éxito:

A mi me gusta esta por su ritmo y cadencia ascendiente mántrica:

Espero que os guste, porque va a haber más.

Más.

–)—————- M

Doctor, Doctora…diga 32

Aprovechemos el día zalamero y forgiano; hoy traigo doctores; están disgustados tantos recortes van a acabar con ellos, cuando su misión es no acabar con nosotros. Tengo amigos doctores y que se ocupan de la sanidad pública, de momento pública.

Hoy, como homenaje veo apropiado comenzar por esta joya del románico televisivo: Doctor en Alaska, donde se recita que ni pintado para el día donde Chris recita “Red,red rose” The Robert Burns que viene en aragonés en la wikipediaRobert Burns (tamién conoixito como Rabbie Burns, Scotland’s favourite son (fillo predilecto d’Escocia), the Bard of Ayrshire (o bardo de l’Ayrshire) o, simplement, the Bard), estió un poeta escocés, naixito d’Alloway (South Ayrshire) o 25 de chinero de 1759 y muerto en Dumfries (Dumfries and Galloway) o 21 de chulio de 1796. Ye considerato o millor escritor d’a Historia en idioma anglico escocés. To my little princess:

O my Luve’s like a red, red rose
That’s newly sprung in June;
O my Luve’s like the melodie
That’s sweetly play’d in tune.

As fair art thou, my bonnie lass,
So deep in luve am I:
And I will luve thee still, my dear,
Till a’ the seas gang dry:

Till a’ the seas gang dry, my dear,
And the rocks melt wi’ the sun:
I will luve thee still, my dear,
While the sands o’ life shall run.

And fare thee well, my only Luve
And fare thee well, a while!
And I will come again, my Luve,
Tho’ it were ten thousand mile.

My Love is Like a Red, Red Rose

Defiendo la sanidad pública en España, el nivel alcanzado  ha sido impresionante en comparación con casi todos los países del planeta, y sino mirad como eran las cosas antes de los recortes:

Ahora estamos así:

Pero vamos camino de esto:

Habrá que tomar medidas:

San Valentin and true love

Hasta en Australia (click the google doodle y verás…ya llegó…):

http://www.google.com.au/

San Valentin, vosotros veréis! La chica, Psique abre el jardín de Cúpido (Waterhouse)

Mihai Eminescu

Separación

¿Pedirte yo un recuerdo para que no te olvide?
Sólo a ti te quisiera, mas no te perteneces;
ni esa flor ya sin vida entre tu pelo rubio,
pues que sólo deseo que me eches al olvido.

¿De qué sirve sentir la dicha ya apagada,
que no se extingue y sigue igual eternamente?
El mismo río canta con diferentes ondas:
¿de qué puede servir la persistente pena
si a través de este mundo está escrito pasamos
cual sueño de una sombra y sombra de un ensueño?
¿Para qué preocuparte de mí más adelante?
¿Por qué contar los años que vuelan con los muertos?
Lo mismo da que muera hoy día que mañana,
ya que borrar deseo el rastro de mi paso,
ya que quiero que olvides nuestro sueño feliz.
No vuelvas, vida mía, a los años pasados,
en una sombra negra queda desvanecida,
como si jamás juntos hubiésemos estado,
como si aquellos años de amor se vaciasen.
¿De tanto haberte amado me podrás perdonar?

Déjame entre extranjeros la cara contra el muro,
que en mis ojos se hiele la luz de mis pupilas,
y así, cuando este barro a la tierra retorne,
¿quién sabrá ya quién soy, quién ya de dónde vengo?
y mis lamentaciones, atravesando el muro,
pedirán para mí el eterno reposo.
Sólo desearía que alguien cerca de mí
pronunciase tu nombre sobre mis ojos ciegos,
y después-si así quieren-que me echen al camino…
Más dicha yo tendré que la que tengo ahora.
Del horizonte llega la bandada de cuervos,
oscureciendo el cielo sobre mis turbios ojos;
que la tormenta estalle sobre el haz de la tierra,
mi barro al polvo vuelva, mi corazón, al viento…

Pero tú sigue en flor como luna de abril,
con tus ojos violeta, tu sonrisa de niña,
pues aunque seas joven siempre lo serás más,
pero no me recuerdes, pues de mí yo me olvido.

Versión de Rafael Alberti y María Teresa León

Despărţire

Să cer un semn, iubito, spre-a nu te mai uita?
Te-aş cere doar pe tine, dar nu mai eşti a ta;
Nu floarea vestejită din părul tău bălai,
Căci singura mea rugă-i uitării să mă dai.
La ce simţirea crudă a stinsului noroc
Să nu se sting-asemeni, ci-n veci să stea pe loc?

Tot alte unde-i sună aceluiaşi pârău:
La ce statornicia părerilor de rău,
Când prin această lume să trecem ne e scris
Ca visul unei umbre şi umbra unui vis?
La ce de-acu-nainte tu grija mea s-o porţi?
La ce să măsuri anii ce zboară peste morţi?

Totuna-i dacă astăzi sau mâine o să mor,
Când voi să-mi piară urma în mintea tuturor,
Când voi să uiţi norocul visat de amândoi.
Trezindu-te, iubito, cu anii înapoi,
Să fie neagră umbra în care-oi fi pierit,
Ca şi când niciodată noi nu ne-am fi găsit,

Ca şi când anii mândri de dor ar fi deşerţi –
Că te-am iubit atâta putea-vei tu să ierţi?
Cu faţa spre perete, mă lasă prin străini,
Să-ngheţe sub pleoape a ochilor lumini,
Şi când se va întoarce pământul în pământ,
Au cine o să ştie de unde-s, cine sunt?

Cântări tânguitoare prin zidurile reci
Cerşi-vor pentru mine repaosul de veci;
Ci eu aş vrea ca unul, venind de mine-aproape,
Să-mi spuie al tău nume pe-nchisele-mi pleoape,
Apoi – de vor – m-arunce în margine de drum…
Tot îmi va fi mai bine ca-n ceasul de acum.

Din zare depărtată răsar-un stol de corbi,
Să-ntunece tot cerul pe ochii mei cei orbi,
Răsar-o vijelie din margini de pământ,
Dând pulberea-mi ţărânii şi inima-mi la vânt…

Ci tu rămâi în floare ca luna lui april,
Cu ochii mari şi umezi, cu zâmbet de copil,
Din cât eşti de copilă să-ntinereşti mereu,
Şi nu mai şti de mine, că nu m-oi şti nici eu.

¡Ah, no ser yo toda la gente y todas partes!

Galería

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* Lucas Castelo Branco (Praia de Itaipú – Alvorada) Oda triunfal-Álvaro de Campos (Heterónimo del gran Fernando Pessoa) A la dolorosa luz de las grandes lámparas eléctricas de la fábrica tengo fiebre y escribo. Escribo haciendo rechinar los dientes, fiera … Sigue leyendo

Tu voto:

Zaragoza tiene poesía: cariño si quieres follamos hasta morir pero por favor no dejes tu trabajo…

Son versos de Zaragoza poética, un indispensable para aquellos visitantes lontanos que desconocen una de mis ciudades básicas y fundamentales. Zaragoza; menos 4 grados, noche; tiene poesía. Desde el Bonanza hasta el fin del mundo, Zaragoza con palabras de viento y carne.

Milagros, entre solares, Inmortal, hecha polvo imperial ciudad de Zaragoza.

Wislawa Szymborska

Wislawa Szymborska, 1923 – Falleció ayer 1 de Febrero de 2012. Descanse en Paz.

Entierro II

“Tan de repente, quién lo hubiera dicho”
“los nervios y el tabaco, yo se lo advertí”
“más o menos, gracias”
“desenvuelve estas flores”
“su hermano también murió del corazón, seguramente  es de familia”
“con esa barba jamás lo hubiera reconocido a usted”
“él tiene la culpa, siempre andaba metido en líos”
“he de hablarle pero no lo veo”
“Casimiro está en Varsovia, Tadeo en el extranjero”
“tú sí que eres lista, yo no pensé para nada en el paraguas”
“qué importa que fuera el mejor de ellos”
“es un cuarto de paso, Bárbara no estará de acuerdo”
“es cierto, tenía razón, pero eso no es motivo”
“barnizar la puerta, adivina por cuánto”
“dos yemas, una cucharada de azúcar”
“no era asunto suyo, por qué se metió”
“todos azules y sólo números pequeños”
“cinco veces, y nunca contestó nadie”
“vale, quizá yo haya podido, pero tú también podías”
“menos mal que ella tenía ese empleo”
“no lo sé, tal vez sean parientes”
“el cura, un verdadero Belmondo”
“no había estado nunca en esta parte del cementerio”
“soñé con él hace una semana, fue como un presentimiento”
“mira qué guapa la niña”
“no somos nadie”
“denle a la viuda de mi parte… tengo que llegar a”
“y sin embargo en latín sonaba más solemne”
“se acabó ”
“hasta la vista, señora”
“¿qué tal una cerveza?”
“llámame y hablamos”
“con el tranvía cuatro o con el doce”
“yo voy por aquí”
“nosotros por allá”

De Wislawa Szymborska, “Gente en el puente” 1986  

Alejandra Pizarnik

¿Por qué se suicidan las mejores poetas argentinas?. “Creo que mi aspecto físico es una de las razones por las que escribo: tal vez me creo fea y por ello mismo eximida del exiguo rol que toda muchacha soltera debe jugar antes de alcanzar un lugar en el mundo, un marido, una casa, hijos. Pero a veces, mirándome bien, veo lucidamente que no soy fea y que mi cuerpo, aunque no intachable, es muy bello. Pero yo amo tanto la belleza que cualquier aproximación a ella, en tanto no sea consumación perfecta, me enerva.”.

Pues no, Pizarnik , no eras fea, y dentro de ti cabían tantas cosas, esa tendencia depresiva te ayudo a volar por los caminos interiores procesandolos hacia la vida. Toda la belleza que producías te hacía mal ahí dentro como si hubiese un total desfase entre tu mundo y la realidad. Encontraste alguna seguridad en el flotante psicoanálisis pero tampoco sirvió. Quién te hice qué y cómo. Porqué?

Pizarnik nació en Buenos Aires en 1936 a una familia de inmigrantes rusos-judíos. Sus padres le pusieron Flora, nombre que dejó de usar después de la publicación de su primer libro La tierra más ajena en 1955. Durante este periodo de su vida, Pizarnik cursaba clases de filosofía, periodismo y literatura en la Universidad de Buenos Aires. También se interesó en el psicoanálisis y comenzó a tomar clases de pintura con el pintor surrealista Juan Batlle Planas.

En 1960 se trasladó a París, ciudad donde pasaría cuatro años de su vida y forjaría amistades con Julio Cortázar y Octavio Paz, quien escribió el preámbulo a su libro Árbol de Diana. Recibió las becas Guggenheim en 1969 y Fullbright en 1971. Tras su retorno a Buenos Aires, pasó un tiempo internada en un hospital psiquiátrico.

Su espíritu transgresor que reflejó en sus interesantes diarios se contraponen en su mundo contradictorio con la necesidad de expiar su autoculpabilidad: sus sueños se orientan hacia la transgresión o “el desorden” respecto al patrón social o la influencia recibida (del judaísmo). Sueños homoeróticos, incesto con el padre, masoquismo, autocastigo, una amplia gama que imaginó le torturaba:

..en un momento dado, en que no podía llegar al orgasmo, cerré los ojos e imagine que A. me violaba por lo que tuve un placer inenarrable. A. me decía “no quiero hacerte daño” y yo le decía “pero yo quiero que me hagas daño”(…)“Hoy llegué a un pobre orgasmo después de imaginar mucho tiempo que los nazis me apuntaban y me entregaban a un militar tenebroso y muy temido, que me castigaba mientras fornicaba conmigo….De todos modos lo esencial es esto: me excita que me castiguen.

Sus textos arrojan la luz de sus tinieblas, como si fueran un rito de iniciacion continuo hacia el acto magno del suicidio.

El 25 de septiembre de 1972, a los 36 años, se quitó la vida ingiriendo 50 pastillas de un barbitúrico (Seconal) durante un fin de semana en el que había salido con permiso del hospital psiquiátrico Pirovano de Buenos Aires, donde se hallaba internada a consecuencia de su cuadro depresivo y tras dos intentos de suicidio.

Sala de psicopatología

Después de años en Europa
Quiero decir París, Saint-Tropez, Cap
St. Pierre, Provence, Florencia, Siena,
Roma, Capri, Ischia, San Sebastián,
Santillana del Mar, Marbella,
Segovia, Avila, Santiago,
—- y tanto
—- y tanto
—- por no hablar de New York y del West Village con rastros de muchachas estranguladas
—- -quiero que me estrangule un negro –dijo
—- -lo que querés es que te viole –dije (¡oh Sigmund! con vos se acabaron los hombres del mercado matrimonial que frecuenté en las mejores playas de Europa)
y como soy tan inteligente que ya no sirvo para nada,
y como he soñado tanto que ya no soy de este mundo.
aquí estoy, entre las inocentes almas de la sala 18,
persuadiéndome día a día
de que la sala, las almas puras y yo tenemos sentido, tenemos destino,
-una señora originaria del más oscuro barrio de un pueblo que no figura en el mapa dice:
-El doctor me dice que tengo problemas. Yo no sé. Yo tengo algo aquí (se toca las tetas) y unas ganas de llorar que mama mía.
Nietzsche: “Esta noche tendré una madre o dejaré de ser”.
Strindberg: “El sol, madre, el sol”.
P. Éluard: “Hay que pegar a la madre mientras es joven”.
Sí, señora, la madre es un animal carnívoro que ama la vegetación lujuriosa. A la hora que la parió abre las piernas, ignorante del sentido de su posición destinada a dar a luz, a tierra, a fuego, a aire,
pero luego una quiere volver a entrar en esa maldita concha,
después de haber intentado nacerse sola sacando mi cabeza por mi útero
(y como no pude, busco morir y entrar en la pestilente guarida de la oculta ocultadora cuya función es ocultar)
hablo de la concha y hablo de la muerte,
todo es concha, yo he lamido conchas en varios países y sólo sentí orgullo por mi virtuosismo –la mahtma gandhi del lengüeteo, la Einstein de la mineta, la Reich del lengüetazo, la Reik del abrirse camino entre pelos como de rabinos desaseados -¡oh el goce de la roña!
Ustedes, los mediquitos de la 18 son tiernos y hasta besan al leproso, pero
¿se casarían con el leproso?
Un instante de inmersión en lo bajo y en lo oscuro,
sí, de eso son capaces,
pero luego viene la vocecita que acompaña a los jovencitos como ustedes:
-¿Podrías hacer un chiste con todo esto, no?
Y
sí,
aquí en el Pirovano
hay almas que NO SABEN
por qué recibieron la visita de las desgracias.
Pretenden explicaciones lógicas los pobres pobrecitos, quieren que la sala –verdadera pocilga- esté muy limpia, porque la roña les da terror, y el desorden, y la soledad de los días vacíos habitados por antiguos fantasmas emigrantes de las maravillosas e ilícitas pasiones de la infancia.
Oh, he besado tantas pijas para encontrarme de repente en una sala llena de carne de prisión donde las mujeres vienen y van hablando de la mejoría.
Pero
¿qué cosa curar?
Y ¿por dónde empezar a curar?
Es verdad que la psicoterapia en su forma exclusivamente verbal es casi tan bella como el suicidio.
Se habla.
Se amuebla el escenario vacío del silencio.
O, si hay silencio, éste se vuelve mensaje.
-¿Por qué está callada? ¿En qué piensa?
No pienso, al menos no ejecuto lo que llaman pensar. Asisto al inagotable fluir del murmullo. A veces –casi siempre- estoy húmeda. Soy una perra, a pesar de Hegel. Quisiera un tipo con una pija así y cogerme a mí y dármela hasta que acabe viendo curanderos (que sin duda me la chuparán) a fin de que me exorcisen y me procuren una buena frigidez.
Húmeda.
Concha de corazón de la criatura humana,
corazón que es un pequeño bebé inconsolable,
“Como un niño de pecho he acallado mi alma” (Salmo)
Ignoro qué hago en la sala 18 salvo honorarla con mi presencia prestigiosa (si me quisieran un poquito me ayudarían a anularla)
oh no es que quiera coquetear con la muerte
yo quiero solamente poner fin a esta agonía que se vuelve ridícula a fuerza de prolongarse,
(ridículamente te han adornado para este mundo –dice una vida apiadada de mí)
Y
Que te encuentres con vos misma –dijo.
Y yo le dije:
Para reunirme con el migo de conmigo y ser una sola y misma entidad con él tengo que matar al migo para que así se muera el con y, de este modo, anulados los contrarios, la dialéctica supliciante finaliza en la fusión de los contrarios.
El suicidio determina
un cuchillo sin hoja
al que le falta el mango.
Entonces:
adiós sujeto y objeto,
todo se unifica como en otros tiempos, en el jardín de los cuentos para niños lleno de arroyuelos de frescas aguas prenatales,
ese jardín es el centro del mundo, es el lugar de la cita, es el espacio vuelto tiempo y el tiempo vuelto lugar, es el alto momento de la fusión y del encuentro,
fuera del espacio profano en donde el Bien es sinónimo de evolución de sociedades de consumo,
y lejos de enmierdantes simulacros de medir el tiempo mediante relojes, calendarios y demás objetos hostiles,
lejos de las ciudades en las que se compra y se vende (oh, en ese jardín para la niña que fui, la pálida alucinada en los suburbios malsanos por los que erraba del brazo de las sombras: niña, mi querida niña que no has tenido madre -ni padre, es obvio-).
De modo que arrastré mi culo hasta la sala 18,
en la que finjo creer que mi enfermedad de lejanía, de separación de absoluta NO-ALIANZA con Ellos
-Ellos son todos y yo soy yo
finjo, pues, que logro mejorar, finjo creer a estos muchachos de buena voluntad (¡oh, los buenos sentimientos!) me podrán ayudar,
pero a veces –a menudo- los recontraputeo desde mis sombras interiores que estos mediquillos jamás sabrán conocer (la profundidad, cuanto más profunda, más indecible) y los puteo porque evoco a mi amado viejo, el Dr. Pichon R., tan hijo de puta como nunca lo será ninguno de los mediquitos (tan buenos, hélas!) de esta sala,
pero mi viejo se me muere y éstos hablan y, lo peor, éstos tienen cuerpos nuevos, sanos (maldita palabra) en tanto mi viejo agoniza en la miseria por no haber sabido ser una mierda práctico, por haber afrontado el terrible misterio que es la destrucción de un alma, por haber hurgado en lo oculto como un pirata –no poco funesto pues las monedas de oro del inconsciente llevaban carne de ahorcado, y en un recinto lleno de espejos rotos y sal volcada-
viejo remaldito, especie de aborto pestífero de fantasmas sifilíticos, cómo te adoro en tu tortuosidad solamente parecida a la mía,
y cabe decir que siempre desconfié de tu genio (no sos genial; sos un saqueador y un plagiario) y a la vez te confié,
oh, es a vos que mi tesoro fue confiado,
te quiero tanto que mataría a todos estos médicos adolescentes para darte a beber de su sangre y que vos vivas un minuto, un siglo más,
(vos, yo, a quienes la vida no nos merece)

Sala 18
cuando pienso en laborterapia me arrancaría los ojos en una casa en ruinas y me los comería pensando en mis años de escritura continua,
15 ó 20 horas escribiendo sin cesar, aguzada por el demonio de las analogías, tratando de configurar mi atroz materia verbal errante,
porque –oh viejo hermoso Sigmund Freud- la ciencia psicoanalítica se olvidó la llave en algún lado:
abrir se abre
pero ¿cómo cerrar la herida?

El alma sufre sin tregua, sin piedad, y los malos médicos no restañan la herida que supura.
El hombre está herido por una desgarradura que tal vez, o seguramente, le ha causado la vida que nos dan.
“Cambiar la vida” (Marx)
“Cambiar el hombre” (Rimbaud)
Freud:
“La pequeña A. está embellecida por la desobediencia”, (Cartas…)

Freud: poeta trágico. Demasiado enamorado de la poesía clásica. Sin duda muchas claves las extrajo de “los filósofos de la naturaleza”, de los “románticos alemanes” y, sobre todo, de mi amadísimo Lichtenberg, el genial físico y matemático que escribía en su Diario cosas como:
“El le había puesto nombres a sus dos pantuflas”
Algo solo estaba ¿no?
(¡Oh, Lichtenberg, pequeño jorobado, yo te hubiera amado!)
Y a Kierkegaard
Y a Dostoievski
Y sobre todo a Kafka
a quien le pasó lo que a mí, si bien él era púdico y casto
-“¿Qué hice del don del sexo?” –y yo no soy una pajera como no existe otra;
pero le pasó (a Kafka) lo que a mí:
se separó
fue demasiado lejos en la soledad
y supo –tuvo que saber-
que de allí no se vuelve

se alejó –me alejé-
no por desprecio (claro es que nuestro orgullo es infernal)
sino porque una es extranjera
una es de otra parte,
ellos se casan,
procrean,
veranean,
tienen horarios,
no se asustan por la tenebrosa
ambigüedad del lenguaje
(No es lo mismo decir Buenas noches que decir Buenas noches)
El lenguaje
-yo no puedo más,
alma mía, pequeña inexistente,
decidíte;
te las picás o te quedás,
pero no me toques así,
con pavura, con confusión,
o te vas o te las picás,
yo por mi parte, no puedo más.

“Briznas, muñecos sin cabeza, yo me llamo, yo me llamo toda la noche. Y en mi sueño un carromato de circo lleno de corsarios muertos en sus ataúdes…”