Stachka/ La huelga

La huelga es la ópera prima silente de Sergei Eseinstein: muestra  una huelga en 1903 de los trabajadores de una fábrica de locomotoras en la Rusia pre-revolucionaria, y su represión posterior. La película es famosa por una secuencia casi al final en la que los violentos sofocan la huelga cruzándose  transversalmente con imágenes de animales que se sacrifican, aunque hay también otras partes de la película donde los animales son usados como metáforas de las condición social de diferentes personas. Considerada un obra maestra del montaje cinematográfico.

En la Rusia  zarista, hay inquietud en el gobierno  con la planificación de la huelga entre los trabajadores de una fábrica, la gerencia trae espías y agentes externos. Cuando un trabajador se ahorca después de haber sido falsamente acusado de robo, estalla la huelga de los trabajadores. En un primer momento,  hay emoción en los hogares de los trabajadores y en los lugares públicos, ya que desarrollan sus peticiones comunales. Luego, cuando la huelga se prolonga y la administración rechaza las exigencias, decide romper la huelga por todos los medios necesarios, se añaden escenas de hambre, al igual que malestar interno y cívico. Provocadores contratados en el lumpen y en connivencia con la policía y los bomberos traen problemas a los trabajadores, los espías hacen su trabajo sucio, y, el ejército llega a liquidar a los huelguistas.
 

Es una obra maestra por donde la mires.

Y en día de huelga, si tenéis que meditar o tenéis miedo o no habéis podido hacer huelga entregaos a Enki, tendréis más miedo.

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Putin day o algo así

El día de la mujer trabajadora, ahí estamos. Líricas palabras como Mujeres del mundo tomad de una vez el timón, llamemosle así, pero no estrujéis  mucho que duele, el timón de la historia girando el rumbo hacia un mundo mejor.

La verdad que yo iba bien, aglutinando imágenes del pasado heroico soviético proletario femenino, con tono del de antes, explotación femenina en positivo pero por el camino se me han mezclado con posters los del día del macho del koljós y la superfactory stajanovista y ahora ya ni noto la diferencia. pasen y vean, y que salga el sol por donde quiera. Hoy el día del hombre  cavernario putinesco y de la mujer bolchevique.

3 “Rusos” Klucis, Theremin, Perelman: (II) Theremin

Klucis es el autor de esta portada de una revista con mensaje claro: “Konsomol y electrificación”, superapasionante. No olvidemos que uno de los objetivos de Lenin  era electrificar la Unión Soviética ( “Comunismo es igual a soviets más electricidad”).

Y en este ambiente tan electrizante en juego nuestro hombre, Léon Theremin,  físico ruso y chelista amateur que echando mano de sus conocimientos de electricidad a nivel científico y su afición musical le da por inventar un  instruimento nuevo que pueda controlarse en el espacio mediante garabatos con la mano, aplicando campos magnéticos con uso mínimo de energía. Al cacharro le llamó primero eterófono por su cualidad aérea zeppelinesca, luego termenvox y finalmente tomaría a estye lado del telón de acero el apellido afrancesado de su creador: Theremin.

Theremin inventó también el detector de movimiento y ayudó en la investigación de lo que sería la televisión. Theremin estaba experimentando mejoras en las válvulas de la radio cuando se dio cuenta que prefería el sonido de la radio misma – sonidos hechos por los circuitos electromagnéticos que reaccionaban con el cuerpo humano- a lo que estaba emitiendo en las ondas.

Llegaron voces de un extraño instrumento tocado en el éter al líder bolchevique Vladimir Lenin que le llamó para tomar clases. Lenin estaba tan impresionado que ordenó construir seiscientos Theremin para distribuirlos por toda la unión Soviética, y envió como embajador alrededor del mundo a su creador para que mostrará a finales de los años 20 el prodigioso instrumento.

En Nueva York, Theremin patentó su aparato y llego a un acuerdo con RCA, llegando a tocar en los círculos más glamourosos de la sociedad neoyorkina. Instruyó y cortejó a una joven emigrada rusa, Clara Rockmore que vió un alivio en el instrumento que podía tocar sin tocarlo; y ella siempre tuvo fe en que podría ser tomado con seriedad como un instrumento orquestal.

La thereminmania llegó al cine, sino mirad, el mismísimo Drácula (Bela Lugosi) asombrado ante un Theremin:

En 1938 –recordáis a Klucis- en medio de una noche cerrada, Theremin desapareció. La historia está envuelta en misterio y teorías conflictivas; algunos dicen que había sido captado o raptado por la NKVD –predecesora del KGB- otros dicen que se fugó de EEUU para evitar el pago de una enorme deuda fiscal que había adquirido y otros dicen que estaba nerviosos por la perspectiva del estallido de una segunda guerra mundial.

Más tarde se supo que lo pusieron a trabajar en un laboratorio secreto ruso, donde inventó “La Cosa” un dispositivo de escucha que estaba encastrado en una placa tallada en madera muy rudimentaria entregada por una escuela de niños soviético al Embajador de los Estados Unidos como “un gesto de amistad” en 1945. “La cosa” proporcionó información de incalculable valor durante los primeros 7 años de la guerra fría hasta que “la cosa“ fue descubierta en 1952.

Creo que es para mí el instrumento ideal, no necesita tocar nada y da una libertad de movimientos y creación impresionante. Queridos amigos, si os ha tocado la lotería, no lo dudéis, compradme un Theremin y me dejareis entretenido un buen rato ;).

Y así tener una nueva profesión:

Después de 51 años en la Unión Soviética, Theremin comenzó a viajar, primero visitando Francia en 1989 y luego Estados Unidos. Fue reunido con Clara Rockmore y dio un concierto en el Real Conservatorio de La Haya en 1993 meses antes de fallecer en Moscú a la edad de 97 años.

3 “Rusos”: Klucis, Theremin, Perelman; (I) Klucis

Si subes más alto con el Zeppelin, te encuentras con el Sputnik—. Todavía creo que no he soltado lo de que tengo toda la colección de Sputnik que se vendió en Cuba hasta que con la glasnot de la perestroika  se prohibió tanto en la República Democrática Alemana como en Cuba.

En Cuba pude adquirir casi toda la colección a un precio módico (todos los números desde1970 hasta 1986) ; y en esos días calurosísimos me adentraba en las fauces de la Siberia congelada, en esas obras de ingeniería increíbles presididas por el frío espantoso, reportajes sobre barcos rompehielos, y exploradores indómitos en la taiga o a la búsqueda del Yeti. La propaganda era evidente, había que exhibir los logros de la sociedad comunista. También salieron reportajes sobre Cuba, que era visto desde Moscú como un jardín exótico a seguir; algo así como un paraíso terrenal de huríes comunistas y ortodoxia caribeña.

El primer número es de diciembre de 1966 y su aventura en Cuba llegó hasta 1986; los redactores e la revista animados por las corrientes de cambio le pegaban cada meneo a Stalin

Las revistas en la distancia me parecen divertidas por ese toque “vintage” ruso con diseños verdaderamente estrambóticos. Dicen que en Cuba se conservan muy bien porque el aapel de Sputnik es de la máxima calidad (se realizaba con papel finlandés de supercalidad) y no sirven para limpiarse el culo para los que “históricamente” usan “Granma” y “juventud Rebelde” que desempeñan ese “papel” con la misma efectividad con al que sirven para adormecer conciencias.

Hoy en Madrid en La Casa Encendida, oasis de cultura de la Obra Social de Caja Madrid; -esperemos que no la recorten con la nueva remodelación de la entidad- se expone “La caballería Roja. Creación y poder en la Rusia Soviética de 1917 a 1945”.

La exposición me conecta con sputnik, con el gigantismo de la emergencia industrial proletaria, con esas presas impresionantes, con la electrificación, con el diseño abstracto, con esos posters que tanto me gustaban y para mi regocijo he podido “tocar” un Theremin, que es una de esas impresiones que se te quedan como cuando descubres por primera vez en la selva un león, un osohormiguero o un pangolín en la naturaleza; una serie de interrogantes y luego el placer de disfrutarlo como un niño. Así que hoy os introduzco dos exsoviéticos asociados a las artes y un ruso impresionante.

De entrada mirad este párrafo:

 “El capitalismo ha sustituido hace ya mucho tiempo la pequeña producción independiente de mercancías, en que la competencia podía, en proporciones más o menos amplias, desarrollar el espíritu emprendedor, la energía, la iniciativa audaz, por la producción industrial en grande y en grandísima escala, por las sociedades anónimas, por los consorcios y demás monopolios. La competencia significa, en este tipo de capitalismo, el aplastamiento inauditamente feroz del espíritu emprendedor, de la energía, de la iniciativa audaz de la masa de la población, de su inmensa mayoría, del 99 por 100 de los trabajadores; significa también la sustitución de la emulación por la pillería financiera, el nepotismo, el servilismo en los peldaños mas elevados de la escala social.”

Pero bueno, ¿esto no es lo que está pasando ahora?; ¿Acaso no vamos cada vez hacia esas megaestructuras bancarias, de provisión de servicios básicos (agua, gas, telefonía..) y franquicias multinacionales que convierten toda calle de Europa en la misma calle? Con las mismas tiendas, liberalización de horarios para que los pequeños no puedan emprender basculándolo todo entorno al derecho humano chino, esa gran hipocresía occidental; o bien China manufactura para esas megaindustrias (mirad los casos de explotación infantil –y no infantil- en las fábricas chinas,)  o bien , utilizando esa ventaja del factor trabajo coste menoscero, abren y algunos viven en las tiendas del mundo, haciendo muy difícil el emprendimiento del pequeño comerciante.

                Vale, prueba superada; el párrafo lo escribió Lenin: Así que ya estamos leninistas perdidos. Vamos bien.

O quizás no; una de las alternativas al liderazgo o cúspide del empresario exitoso en el neoliberalismo extremo y absurdo, es la llamada emulación socialista, que hasta que llegué a Cuba no sabía muy bien que era, la definen así:

La emulación socialista, también  llamada competencia socialista, era una forma de competencia entre grupos de trabajo e individuos surgida en la Unión Soviética e instrumentada luego por otros estados socialistas.

La emulación socialista era una actitud voluntaria en la URSS, si bien era muy alentada en cualquier lugar donde trabajara gente: la industria, la agricultura, oficinas, instituciones, escuelas, hospitales, el ejército, etc. Con la excepción natural de las fuerzas armadas, comités de sindicatos soviéticos estaban a cargo de manejar la emulación socialista.

Un componente importante de la emulación socialista eran las autoobligaciones socialistas  Como el mayor objetivo era cumplir con el plan de producción, se esperaba que los empleados y talleres pusieran en práctica para eso las autoobligaciones socialistas e incluso autoobligaciones socialistas mejoradas. Como mola el término: “autoobligaciones socialistas mejoradas”; que debe ser más o menos lo que pretenden ahora los candidatos a las primarias socialistas; han fracasado, han decepcionando a sus votantes, produciendo desafección, y claro como lo han hecho bien, pues repiten. Una con el aliento de por ejemplo Leyre Pajin (que es aproximadamente Sagasta); el otro que quiere renovar ahora lo que no hizo en años dentro del partido, -y eso que lo considero el mejor ministro de interior de la democracia- y al que se le aferran precisamente todos los que tienen miedo de no seguir chupando del bote de la alternacia democrática. Pues nada, ¡hala! seguid así con la autoobligación socialista mejorada.

Me quedo yo aquí con la crítica a Lenin, que no siempre estuvo acertado el chaval. En Cuba se tomaban muy a la letra lo de la emulación socialista. Se constituía un raro sistema nepotista, pero que en las formas exigía dar ejemplo,competir socialistamente para estar a la vanguardia de la Revolución, ser vanguardia y a ver si te cae una lavadora o “lujo de excesos” un automóvil, por muy Moscovich que fuera.

Las fechas límite para evaluar los resultados de una emulación socialista comúnmente se coordinaban con festividades y recordatorios socialistas y comunistas, como el cumpleaños de Vladimir Lenin o el aniversario de la Revolución de Octubre. En Cuba como si no hay efemérides hay que inventarla siempre hay excusa para demostrar que provincia o sector  mea más largo.

A los ganadores se los premiaba material y moralmente. Los premios materiales eran dinero, bienes de consumo o particularidades propias del sistema socialista, como bonos para centros de vacaciones, el derecho de obtener un automóvil sin tener que esperar turno, etc. Los premios morales eran un diploma de honor, medallas, la colocación de los retratos de los ganadores en la Pizarra de Honor (que viene a ser lo de la empleada del mes del Dia); las cooperativas o talleres eran premiados con el “Estandarte transferible de la emulación socialista”. La rehostia.

Pues bien el ideólogo de la emulación fue Lenin que se preguntaba cómo organizar la emulación .

Como oposición veamos que nos ha dado lka emulación PPSOE en España:

http://www.authorstream.com/Presentation/manolox1x-1294205-espa-de-millonarios-antonio-1/

Impresionante.

Nos quedaremos con la estética que si no es ya una ética deja importantes trazos. De la exposición, me interesó este fotomontaje de Gustav Klucis “ Millones de trabajadores, uníos a la emulación socialista”. Glucis, experimental, revolucionario, estableció los postulados del fotomontaje, llegando a ser n el primer representante del fotomontaje en su vertiente política. Su desafío era “transformar el cartel, la ilustración de libros y tarjetas postales, convirtiéndolos en vehículos masivos de las consignas del partido”

En la fecha del cartel. Lenin llevaba muerto 3 años, él engrandecido, los trabajadores minúsculos a su lado…El culto a la personalidad se desplazaría hacia Stalin en breve..

En 1928, Klucis llega a la cumbre de su arte y Gloria; sus montajes alcanzan dimensiones monumentales. Se casa con su colaboradora Valentina Kulagina. Funda el grupo Oktiabr (Octobre).

Sin embargo y a pesar  de ser reconocido internacionalmente su libertad de expresión molesta –sus ideales revolucionarios no se veían reflejados en la deriva stanilinista- y de su prestación activa y leal al partido, Klucis fue arrestado en Moscú el 17 de Enero de  1938, cuandop se preparaba para partir para la Exposición Mundial de Nueva York y fue víctima de las purgas stalinistas y enviado al gulag.

En  1989 se descubrió que había sido ejecutado por orden de Stalin una seis semanas después de su arresto. Durante décadas Valentina Kulagina agonizaba de dolor sin saber nada del paradero de su marido.

Los bolos

Llevo aparcando en el skyline habanero unos cuantos días:, el castillo del Morro, el Capitolio, el Riviera,,, edificios emblemáticos que corresponderían a una de las capas de las muchas Habanas que existen, el poderío español, la influencia norteamericana de la época azucarera de principios del XX, la barra libre para la mafia de los 40…hay más, uno de los edificios más inquietantes de la Habana es ese Mazinger Zeta de la arquitectura, colosal, enigmático, sovietizante: la Embajada Rusa.

 Desde esa atalaya panóptica se divisa toda la Habana y corren leyendas urbanas: que si hay pasadizos subterráneos que conducirían hasta un sumergido embarcadero de submarinos, que poseen armas extraterrestres y cosas así. Quiero ver los planos porque yo estoy convencido  que es una parada de Metro que conecta con la boca de metro de la Perspectiva Nevsky Moscovita y un día se tragó los 10.000 rusos que adornaban la isla.

Ahora Mazinger Zeta está triste y vacío; cambiaron los tiempos. Dicen que la Revolución Cubana necesitaba el apoyo exterior, ¡vamos, pasta! Y que si bien hubo sus disensiones entre un sobrevalorado  Che más prochino, y un  Castro que en su pragmatismo antológico echó el ojo a los campos de Ucrania, el Petróleo y hasta la carne rusa que les llegaba enlatada. Así que se hicieron comunistas pro soviéticos; es decir el objetivo del hombre nuevo pasaba a convertirse en unos marcianos rubios, coloradotes, maleducados, y sin cintura que desdeñaban el ron, que vestían unas camisas sudoríparas, acartonadas y pestilentes que convertían el transporte público en un paseo naseabundo por los sobacos de la estepa.

 Los cubanos, con su gracejo les llamaron los bolos, un ruso era un bolo, utilizado así entre cariñoso y despectivo, eran sus guiris; y sobre el origen de la acepción también se discute, pero se referiría a su tosquedad, a lo zafio de del diseño de sus productos; sus cuchillas de afeitar de la marca Sputnik no podían tener mejor nombre porque afirman que te hacían ver las estrellas. Dicen que viene de antiguo, que ya Ezra Pound utilizó en alguno de sus escritos el término bolo en el contexto de los agentes soviéticos en Londres durante la segunda guerra mundial y que el término sería una abreviatura despectiva de “bolchevique”. Yo me imagino a la figuritas de matriochka que parecen bolos, y los imagino así paradotes y acartonados con la cara enrojecida en su visión paradisíaca de una mulata.

Lo que les cayó a los cubanos no tiene nombre…bueno sí subsistencia confortable porque fueron buenos tiempos para Cuba en términos económicos; todavía la zafra funcionaba y los intercambios comerciales eran superventajosos; cuentan que comían carne buenísima (de lata) y otros productos nunca antes vistos o en cantidad; hasta el caviar… Se dotaron de una ·aparatología” inédita, básica, fea, pero que pitaba: coches Lada y Moskhovi que todavía ciirculan, motocicletas Ural, camiones Gaz y Kamaz, radios Selena, relojes Poljot y Raketa, despertadores Slava.

Pero digo que les cayó un mundo ajeno al que en el caribe no se estaba preparado…la construcción del socialismo tenía mucho de construcción y es de la épocas soviética los peores vestigios de la arquitectura habanera; bloques de cemento preparados para habitantes de Minsk o Sebastopol pero no de la solanera caribeña de Alamar que cae a plomo y convierte en un hervidero los cubículos profuncionalistas donde querían meter decenas de miles de personas, en un igualitarismo conejil, de un feísmo lacerante.

Llegaría la crisis de los misiles del 62, y el convencimiento de Castro que estaban jugando los soviéticos con ellos, el huertecito exótico, laboratorio de pruebas de la ortodoxia…Kruchev los dejó un poco tirados en la ocasión, pero no quiero entrar en los detalles menos folklóricos; hoy toca folklore y los soviéticos dieron muchas tardes de pesadilla a los cubanos; ya desde niños.

El chiste es que en esa época los padres decían a los niños…si os portáis mal os pondré los muñequitos rusos, que es como llaman en  Cuba a los dibujos animados; la calidad no era de Hannah Barbera o Disney, sin embargo los cubanos niños en los 60 todavía guardan con nostalgia en su corazoncito alguno de esos muqueñitos que presidió algunas tardes en blanco y negro, en televisiones soviéticas, cajas de zapatos con antenas. Os presento a mi favorito Cheburaska, icono bolo por excelencia.

De esa época viene también la disciplina en el deporte, técnicos soviéticos que construyeron deportistas importando métodos que engalanarían el medallero olímpico cubano en las próximas décadas. Además se popularizaron los nombres rusos Natachas, Dimitris, sincréticos como un Lenin de Jesús o Gorkis como el líder del grupo beligerante Porno para Ricardo, Gorki Águila.

Y en el furor cosmonáutico, ¡oye chico y si mandamos un cubanito al cosmos, eso es grande ¡mira, vamos a mandar un mulatico! Que contrastará con estos bolos hervidicos!. Pues dale, dijo Fidel, y le dieron…tuvieron héroe cosmonauta dando vueltecitas por encima de los Estados Unidos chico. Algo grande.

Testigos presenciales me cuentan de la viva impresión que les produjo el paseo triunfal habanero  en vehículo descubierto desde donde saludaban Fidel Castro y el cosmonauta Arnaldo Tamayo Méndez descendido a la tierra. Momento glorioso de la Revolución. El 18 de septiembre de 1980 a las 15:11 despegó desde el cosmódromo de Baikonur (en Kazajistán) el cohete portador Soyuz que colocaría en órbita la nave Soyuz 38 en la que la tripulación conjunta soviético-cubana integrada por Yuri V. Romanenko y Arnaldo Tamayo realizó su vuelo hacia y desde el complejo orbital Saliut-6.Allí se reunieron con la tripulación residente, conformada por los cosmonautas Leónid Popov y Valeri Riumin y realizaron una serie de experimentos durante una semana, luego de la cual regresaron a Tierra el 26 de septiembre de 1980. Tachan, tachannnnn!

Con la perestroika, la caída del muro y pronto del llamado campo socialista, el grifo soviético se cerró y cuba se vio abocada a una catástrofe sin precedentes que sufrió el pueblo con resignación entre patriótica y masoquista; fue el llamado período especial, período de desesperación que inauguró en literatura un realismo sucio que todavía circula como flujo anti sistémico chapoteando en las miserias del régimen. En ese período es cuando cuentan que no quedaron gatos en la Habana, que se comía lo que fuera, que se comieron hasta los  animales del zoo, y elaboraban croquetas con filamentos de trapos.

¡Ay! Los bolos…los bolos se fueron y no dejaron demasiado buen recuerdo, si una vez alcanzada la perfección socialista se iban a convertir en esos grises técnicos de camisa intranspirable, mejor no alcanzar el perfeccionamiento…y así llevan en Cuba 50 años.

Y ahora los bolos vuelven, de Chanel, repeinadicos, hablando inglés, con los dólares por delante, el hombre nuevo ruso apesta a petróleo y colonia parisien, y se sorprenden de oir a un mulato recitar una canción en ruso o al mismo Raul Castro. A los bolos les han salido asas Dior e Iphones. No es lo mismo. ¡Es la Reboloción!

Finalizaremos la fiesta con una escena de la película “12” de Nikita Mikhailov, dancemos georgiano, niño! Que se enfría el Zeppelin.