Spoon River

   Los epitafios más famosos que me hacen gracia son falsos, nos apetece creer que era así pero no:  Groucho Marx: “Perdonen que me levante”, o Miguel Mihura “ Ya decía yo que ese médico no valía mucho.”

Uno que me parece adecuado es  el de Mel Blanc “That’s all folks” (”Eso es todo amigos”), él era el actor que ponía la voz a  Porky, el cerdo de Looney Tunes.

Bueno, los cementerios, es lo que tienen, epitafios y una cierta promesa de descanso para los huesos. Aunque ese “merecido descanso no siempre se da”, por ejemplo en el habanero cementerio de Colón, objeto de visita turística , los profanadores de tumbas también han hecho estragos, robando objetos valiosos y huesos a los cadáveres, para venderlos a miembros de sectas religiosas que los emplean en la preparación de prendas y otros trabajos de brujería, del palo monte.

A borrachos y muertos se les atribuye el don de la sinceridad, aunque claro a los borrachos les exime su embriaguez y a los muertos su mudez, pero y si los epitafios hablarán?.

Hoy mi Zeppelin se posa en Spoon river anclado a la poesía de Edgar Lee Master (Garnet, Kansas1869- Melrose, Pennsylvania   1950)

Masters nació en Garnett, Kansas, el hijo de Hardin Wallace Masters, un abogado, y Emma J. Dexter. Aunque su padre había trasladado la familia brevemente a Kansas para crear un despacho de abogados, Edgar creció en las tierras agrícolas del oeste de Illinois, donde sus abuelos se habían establecido en la década de 1820. Fue educado en las escuelas públicas de  Petersburg y Lewistown (donde trabajó como impresor de periódicos después de la escuela) y pasó un año en una escuela de la academia con la esperanza de conseguir la admisión en la universidad de Knox. En lugar de entrar a la universidad, fue su padre quien lo formó  la ley con su padre y, después de un breve período como cobrador de Chicago, se independizó.

Tenía éxito como abogado pero en él pesaban mucho las vivencias de su infancia de Illinois, el puritanismo que encorsetaba la sociedad provinciana. Chicago era otra cosa pero le aburrría y la poesía era para él su vocación y escape.

Entretenido en lecturas y escrituras ;  escribe en 1915 la Antología de Spoon River (1915). Este libro pronto pasó a ser el estandarte de una revolución espiritual inspiradora de toda la nueva literatura: la dirigida “contra la aldea” y la mentalidad puritana.

En dicha obra Masters recreaba los epitafios grabados en las tumbas del cementerio de una pequeña ciudad del Medio Oeste, escritos en verso libre. Su lectura va revelando, a través de las voces de los muertos, los entresijos de la comunidad en la que vivieron: la hipocresía de unos, las angustias de otros y, en suma, expresa la pérdida de los nobles valores que animaron a los fundadores, ya sea por deliberada traición a ellos o por incapacidad para mantenerlos vivos. Se trata de una crónica mordaz acerca del fracaso, en la que el poeta alcanza un aliento original que no se repetiría en su obra posterior.

Esta  Antología de Spoon River, es una  obra maestra, ese coro de muertos que explica los entuertos y todita la verdad  del pueblo, se convirtió en un libro muy popular no sólo para el lector habitual, fue un best seller de su tiempo.  Y de calidad poniéndolo la crítica de su tiempo a la altura de La tierra baldía de T.S. Eliot o los Cantos de Ezra Pound. Éste mismo cuando se asomó a los primeros versos de la Antología dijo ¡Por fin! ¡Por fin América ha descubierto un poeta!.

“Por fin el Oeste americano ha producido un poeta lo suficientemente fuerte como para aguantar el ambiente, capaz de afrontar la vida directamente, sin circunloquios, sin resonantes frases, sin sentido. Dispuesto a decir lo que que tiene que decir, y a callar cuando lo ha dicho.”

Pues bien, no tenía ni idea de su existencia de este poeta hasta que en La Habana me llamó la atención que la editorial de Arte y Literatura elogiará tanto este poeta que había editado. Al principio pensé, en mi ignorancia, que sería algún típico autor americano disidente de la ortodoxia, desconocido en su tierra pero aprovechado en  Cuba al cantar sobre las excelencias de la Revolución, pero no!.. Hablaba de muertos y de yanquis, yanquis muertos, buen plan puede ser, Patria o Muerte, pero no, sin más se editaba un   gran poeta.

En aquel tiempo se buscaba el camino a la modernidad en poesía, influenciados por el simbolismo y las corrientes literarias europeas. Por ejemplo, en  Portugal, Pessoa se inventa una serie de heterónimos , que reinventan un cuerpo poético nuevo.

Masters no se aventuró a tanto, pero su  forma de actuar es similar: cada uno de los epitafios del cementerio de  Spoon River, pronunciado (escrito) por el alma correspondiente nos da, a la vez, un poeta y su semblanza, razón suficiente para apuntar que Masters creó al menos 243 autores.

Este fascinante collage, es un levantamiento de acta de una época, desde las tumbas; aquí va el primer capítulo. El resto es cosa, vuestra…

LA COLINA

¿Dónde están Elmer, Herman, Bert, Tom y Charley,
El débil de voluntad, el fuerte de brazo, el payaso, el borrachín, el luchador?
Todos, todos están durmiendo sobre la colina.

Uno murió de una fiebre,
Uno murió quemado en una mina,
Uno fue muerto en una pendencia,
Uno murió en una cárcel,
Uno cayó de un puente trabajando asiduamente para sus niños y esposa-
Todos, todos están durmiendo, durmiendo, durmiendo sobre la colina.

¿Dónde están Ella, Kate, Mag, Lizzie y Edith,
El tierno corazón, el alma simple, la ruidosa, la orgullosa, la feliz?
Todas, todas están durmiendo sobre la colina.

Una murió en un vergonzoso nacimiento de un niño,
Una de un frustrado amor,
Una a manos de un bruto en un burdel,
Una de un orgullo roto, en la búsqueda del deseo del corazón;
Una después de vivir lejos en Londres y París
Había llevado a su pequeño espacio a Ella y Kate y Mag-
Todas, todas están durmiendo, durmiendo, durmiendo sobre la colina.

¿Dónde están el Tío Isaac y Tía Emily,
Y el viejo Towny Kincaid y Sevigne Houghton,
Y Major Walker quien había conversado
Con venerables hombres de la revolución?
Todos, todos están durmiendo sobre la colina.

Ellos les llevaron hijos muertos de la guerra,
E hijas cuyas vidas estaban aplastadas,
Y sus niños sin padres, llorando-
Todos, todos están durmiendo, durmiendo, durmiendo sobre la colina.
¿Dónde está el viejo Fiddler Jones
Quien jugó con la vida todos sus noventa años,
Arrostrando la cellisca con pecho desnudo,
Bebiendo, alborotando, no pensando en la esposa ni en los parientes,
Ni en el oro, ni en el amor, ni en el cielo?
¡He aquí! Él parlotea sobre pescados fritos por largo tiempo,
Sobre las carreras de caballos por largo tiempo en Clary Grove,
De lo que Abe Lincoln dijo
Una vez en Springfield.

En la colección La Cruz del Sur, Editorial Pretextos han sacado hace poco Domesday book/Acta del Juicio, otro libro singular de Edgar Lee Master en edición bilingüe que sirve para seguir indagando en este Edgar…estamos en ello… y para cerrar qué mejor que de Edgar a Elgar con su su Pompa y Circunstancia, un clásico que hace levantar a un muerto, mañana lunes…

Déjame mirarte a los ojos

Poetas y políticos, bad business uno para el otro, no?

El Lehendakari Patxi López, hijo de poeta, para su investidura eligió el poema Maiazta de Kirben Uribe, buen poema…

Déjame mirarte a los ojos.

Quiero saber cómo estás.

Rainer W. Fassbinder

Mira, ha entrado mayo,

Ha extendido su párpado azul sobre el puerto.

Ven, hace tiempo que no sé de ti,

Se te ve tembloroso, como esos gatitos que ahogamos siendo niños.

Ven, y hablaremos de las cosas de siempre,

Del valor de ser amable,

De la necesidad de arreglárselas con las dudas,

De cómo llenar los huecos que tenemos dentro.

Ven, siente en tu rostro la mañana,

Cuando estamos tristes, todo nos parece oscuro;

Cuando estamos fuertes, el mundo se desmigaja.

Cada uno de nosotros guarda algo desconocido de las vidas ajenas,

Sea un secreto, un error o un gesto.

Ven y pondremos verdes a los vencedores,

 Saltaremos desde el puente riéndonos de nosotros mismos.

Contemplaremos en silencio las grúas del puerto,

Porque estar juntos en silencio es

La mejor prueba de la amistad.

Vente conmigo, quiero cambiar de país,

Dejar este cuerpo mío a un lado

Y meterme contigo en una concha,

Con nuestra pequeñez, como los bígaros.

Ven, te espero,

Continuaremos la historia interrumpida hace un año,

Como si no tuvieran un círculo más

Los abedules blancos de la rivera.

Lo pones en euskera? Pues claro hombre, mirad, mirad que ocurre si no se utiliza….

 Maiatza

Utzi begietara begiratzen.

Nola zauden jakin nahi dut.

Rainer W. Fassbinder

Begira, sartu da maiatza,

Zabaldu du bere betazal urdina portuan.

Erdu, aspaldian ez dut zure berri izan,

Ikarati zabiltza, ito ditugun katakumeak bezala.

Erdu eta egingo dugu berba betiko kontuez,

Atsegin izatearen balioaz,

Zalantzekin moldatu beharraz,

Barruan ditugun zuloak nola bete.

Erdu, sentitu goiza aurpegian,

Goibel gaudenean dena irizten zaigu ospel,

Adoretsu gaudenean, atzera, papurtu egiten da

mundua.

 Denok gordetzen dugu betiko besteren alde ezkutu bat,

Dela sekretua, dela akatsa, dela keinua.

Erdu eta larrutuko ditugu irabazleak,

Zubitik jauzi egin geure buruaz barre.

Isilik begiratuko diegu portuko garabiei,

Elkarrekin isilik egotea baita

adiskidetasunaren frogarik behinena.

Erdu nirekin, herriz aldatu nahi dut,

Nire gorputz hau albo batera utzi

Eta maskor batean zurekin sartu,

Gure txikitasunarekin, mangolinoak bezala.

Erdu, zure zain nago,

Duela urtebete etendako istorioa jarraituko dugu,

Ibai ondoko urki zuriek uztai bat gehiago ez balute bezala.

Barack Obama, escribió su poesía  POP con 18 años, y la crítica literaria más dura le ofreció valor a este poema de aire beatnik que escribió pensando en un amigo comunista negro de su abuelo materno:

 Pop

Sitting in his seat, a seat broad and broken

In, sprinkled with ashes,

Pop switches channels, takes another

Shot of Seagrams, neat, and asks

What to do with me, a green young man

Who fails to consider the

Flim and flam of the world, since

Things have been easy for me;

I stare hard at his face, a stare

That deflects off his brow;

I’m sure he’s unaware of his

Dark, watery eyes, that

Glance in different directions,

And his slow, unwelcome twitches,

Fail to pass.

I listen, nod,

Listen, open, till I cling to his pale,

Beige T-shirt, yelling,

Yelling in his ears, that hang

With heavy lobes, but he’s still telling

His joke, so I ask why

He’s so unhappy, to which he replies . . .

But I don’t care anymore, cause

He took too damn long, and from

Under my seat, I pull out the

Mirror I’ve been saving; I’m laughing,

Laughing loud, the blood rushing from his face

To mine, as he grows small,

A spot in my brain, something

That may be squeezed out, like a

Watermelon seed between

Two fingers.

Pop takes another shot, neat,

Points out the same amber

Stain on his shorts that I’ve got on mine and

Makes me smell his smell, coming

From me; he switches channels, recites an old poem

He wrote before his mother died,

Stands, shouts, and asks

For a hug, as I shink, my

Arms barely reaching around

His thick, oily neck, and his broad back; ‘cause

I see my face, framed within

Pop’s black-framed glasses

And know he’s laughing too.

Pop 

Sentado en su asiento, un asiento amplio y 
Hundido, salpicado de cenizas 
Pop cambia de canal, toma otro 
Trago de ginebra Seagramas, seco, y pregunta 
Qué hacer conmigo, un joven hombre, falto de experiencia 
Quien no logra tomar en consideración 
Las intrincadas trampas del mundo, ya que 
Las cosas han sido sencillas para él; 
Lo miro fijo a la cara, una mirada 
Que que se desvía en sus cejas 
Estoy seguro que él no tiene conciencia de sus 
Oscuros ojos, llorosos, que 
miran en diferentes direcciones 
Y sus lentos, incómodos, tics 
No logran pasar desapercibidos 
Escucho, asiento 
Escucha, abre, hasta que me cuelgo de su pálida 
Remera beige, gritando 
Gritando en sus oídos, que cuelgan 
Con pesados lóbulos, pero el sigue contando 
Su chiste, así que le pregunto por qué 
Está tan infeliz, a lo cual responde… 
Pero no me importa ya, porque 
Demoró demasiado, y desde 
Debajo de su asiento, saco 
El espejo que he estado guardando; río 
Me río fuerte, la sangre baja de su cara 
A la mía, a medida que él empequeñece 
Una mancha en mi cerebro, algo 
Que puede haber sido exprimido como 
Una semilla de melón entre 
Dos dedos. 
Pop toma otra trago, seco 
Señala en su pantalón la misma mancha ámbar 
Que tengo en el mío y 
Me hace oler su olor, que viene 
De él; cambia canales, recita un viejo poema 
Que escribió antes de la muerte de su madre 
Se para, grita, pide 
Un abrazo, a medida que me achico, mis 
Brazos apenas alcanzan a rodear 
Su grueso cuello, aceitoso, y su amplia espalda; porque 
Veo su cara, enmarcada por 
Los anteojos de marco negro de Pop 
Y ahora, él también ríe.

Maya Angelou es un ejemplo de poeta para levantarte cuando caes, y no es de extrañar que sea poeta de cabecera de Barack Obama.

Still I rise

 You may write me down in history

With your bitter, twisted lies,

You may trod me in the very dirt

But still, like dust, I’ll rise.

 Does my sassiness upset you?

Why are you beset with gloom?

‘Cause I walk like I’ve got oil wells

Pumping in my living room.

 Just like moons and like suns,

With the certainty of tides,

Just like hopes springing high,

Still I’ll rise.

 Did you want to see me broken?

Bowed head and lowered eyes?

Shoulders falling down like teardrops.

Weakened by my soulful cries.

 Does my haughtiness offend you?

Don’t you take it awful hard

‘Cause I laugh like I’ve got gold mines

Diggin’ in my own back yard.

 You may shoot me with your words,

You may cut me with your eyes,

You may kill me with your hatefulness,

But still, like air, I’ll rise.

 Does my sexiness upset you?

Does it come as a surprise

That I dance like I’ve got diamonds

At the meeting of my thighs?

 Out of the huts of history’s shame

I rise

Up from a past that’s rooted in pain

I rise

I’m a black ocean, leaping and wide,

Welling and swelling I bear in the tide.

Leaving behind nights of terror and fear

I rise

Into a daybreak that’s wondrously clear

I rise

Bringing the gifts that my ancestors gave,

I am the dream and the hope of the slave.

I rise

I rise

I rise    

El Presidente de la Unión Europea, Herman Van Rumpuy, era casi más conocido por sus haikus que por su carisma político. Ahora en ejercicio no pierde oportunidad de introducir Haikus en su vida diaria.      

Cabello. El viento agita el cabello. Pasan los años, sigue el viento. Pena que no haya ya cabello.

 – Tiempo. La vida es navegar en el mar del tiempo, pero sólo el mar queda.

 – Verano. Un verano de ensueño es almorzar lentamente bajo un sol repleto.

 – Zonlicht:

De Dordognse zon

Bonkt, blakert, koestert en maakt

De dagen trager